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Espíritu en un cementerio ¿De día?

Al parecer no siempre en los cementerios suceden los casos raros de noche. De día también pueden suceder.



Este vídeo al parecer fue grabado por una persona, la cual se enteró que en una parte del cementerio, se aparecía algún espíritu o fantasma. Se fue al campo santo y comenzó a grabar. Cual fue su sorpresa que al visionar posteriormente el vídeo, apareció la silueta de algo que andaba, entre las tumbas de los fallecidos.


¿Verdad, mentira, truco, fake? Ustedes deciden.
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Los monstruos espaciales existen: este gigantesco agujero negro se dirige hacia nuestra galaxia

Está en movimiento, vagando en solitario por el espacio y devorando todo lo que encuentre a su paso.

Esta imagen del Hubble reveló la presencia de un agujero negro supermasivo "escapando" de su galaxia - NASA, ESA, y M. Chiaberge (STScI and JHU)

Normalmente, cuando nos referimos a un agujero negro supermasivo, solemos pensar en un "monstruo" espacial millones de veces más pesado que el Sol, instalado en el centro de una galaxia activa y devorando desde su cómoda y estática posición cualquier planeta, estrella o simple masa de gas se le acerque demasiado. ¿Puede haber algo más terrorífico en todo el Universo? Los científicos acaban de descubrir que sí: un agujero negro supermasivo en movimiento, vagando en solitario por el espacio y devorando todo lo que encuentre a su paso.

Por primera vez, y gracias al telescopio espacial Hubble, un equipo de astrónomos acaba de detectar a uno de estos gigantes "huyendo" a toda velocidad (unos 7,5 millones de km/h) del centro de una lejana galaxia, situada a 8.000 millones de años luz de la Tierra. Se trata de un descomunal agujero negro con más de mil millones de veces la masa de nuestro Sol, y resulta que viene directo hacia nosotros. El estudio se publicará este jueves, 30 de Marzo, en la revista Astronomy & Astrophysics.

Los investigadores, sin embargo, no están demasiado preocupados por una posible colisión con la Vía Láctea, ya que a su velocidad actual (que nos llevaría de la Tierra a la Luna en menos de tres minutos), el amenazador objeto tardará aún muchos miles de millones de años en cruzar el abismo que lo separa de nuestra posición. Mucho más intrrigante, sin duda, es averiguar qué tipo de acontecimiento o de fenómeno ha sido capaz de suministrar la energía necesaria para "arrancar", literalmente, a este coloso espacial del centro de su galaxia. Y, por supuesto, averiguar cuántos "monstruos" parecidos andan sueltos por ahí.

La ilustración muestra el proceso de fusión de dos agujeros negros que ha logrado expulsar de su galaxia al agujero negro supermasivo resultante
La ilustración muestra el proceso de fusión de dos agujeros negros que ha logrado expulsar de su galaxia al agujero negro supermasivo resultante- NASA, ESA, y A. Feild (STScI)
No es la primera vez que se detectan grandes agujeros negros lejos de los centros de sus galaxias, pero este es un caso extremo y ha permitido, por lo tanto, hallar una explicación plausible. Para empezar, los investigadores calcularon que se necesitaría la energía equivalente a 100 millones de supernovas explotando al mismo tiempo para conseguir "expulsar" a este agujero negro de su posición. Y la explicación más plausible para reunir esa inmensa cantidad de energía propulsora es que el "gigante" recibiera una tremenda "patada" de las ondas gravitacionales generadas por la fusión de dos agujeros negros diferentes en el centro de la galaxia anfitriona.

Como Einstein se encargó de demostrar hace ya un siglo, las ondas gravitacionales son "ondulaciones" en el tejido espaciotemporal del Universo, creadas por la colisión de dos objetos masivos. Esas ondas son similares a los círculos concéntricos que se producen en un estanque después de tirar una piedra al agua. Cuanto mayor sea la piedra, mayores serán también las ondulaciones que provoca. Recordemos que a finales del pasado año, el observatorio LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory), logró por primera vez demostrar la existencia de las ondas gravitacionales en un experimento que ha pasado a la historia. LIGO, en efecto, logró captar las ondas gravitacionales generadas por la fusión de dos lejanos agujeros negros varias decenas de veces más masivos que el Sol.

Algo muy diferente
Pero esto es muy diferente. Cuando los astrónomos vieron a través del Hubble el enorme agujero negro errante, se quedaron de piedra. "Cuando lo vi por primera vez- afirma Marco Chiaberge, del Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial y la Universidad Johns Hopkins- supe que estábamos ante algo muy peculiar. Y cuando combinamos las observaciones del Hubble con las del Observatorio de rayos X Chandra y el Sloan Digital Sky Survey, todas apuntaban a un mismo escenario. La cantidad de información recopilada, desde los rayos X a la luz ultravioleta y hasta el infrarrojo, es definitivamente mucho mayor de la que teníamos para cualquier otro posible candidato a ser un agujero negro supermasivo errante".

Las imágenes en el rango de la luz visible del Hubble proporcionaron la primera pista. Las fotografías, en efecto, mostraban un brillante cuásar, la "firma energética" de un agujero negro, pero muy lejos del centro galáctico, que sería su posición natural. Por definición, los agujeros negros no pueden observarse directamente (se les llama negros porque ni siquiera la luz puede escapar de su enorme gravedad), pero se sabe que son la fuente de energía de los cuasares, intensos y compactos estallidos de radiación cuyo brillo puede eclipsar al de una galaxia entera. El cuásar, llamado 3C 186, y su galaxia anfitriona se encuentran a 8.000 millones de años luz de distancia de la Tierra, y los investigadores repararon en él mientras llevaban a cabo un estudio sobre galaxias lejanas capaces de emitir potentes estallidos de radiación durante el agónico proceso de fusión con otras galaxias.

"Esperaba ver un montón de galaxias en proceso de fusión -explica Chiaberge- y también ver galaxias en desorden alrededor de los cuasares. Lo que realmente no esperaba era ver un cuásar claramente desplazado del núcleo de una galaxia de forma regular". El equipo calculó la distancia del cuásar del núcleo galáctico y halló que se encontraba a más de 35.000 años luz del centro, que es una distancia mayor de la que hay entre el Sol y el centro de nuestra propia galaxia.

Un peligroso vagabundo solitario
"Para nuestra sorpresa -afirma por su parte Justin Ely, otro de los miembros del equipo-, descubrimos que el agujero negro se estaba alejando del centro de la galaxia a unos 7,5 millones de km/h". Una velocidad suficiente para escapar completamente de la galaxia en un plazo no superior a los 20 millones de años y convertirse para siempre en un enorme (y peligroso) vagabundo solitario en el Universo.

Gracias al Hubble, los astrónomos también se dieron cuenta de que la galaxia anfitriona mostraba una serie de arcos alargados, llamados "colas de marea", que se producen por los "tirones gravitacionales" de dos galaxias en proceso de fusión. Lo que sugería que en el pasado, 3C 186 podía haberse fundido con otra galaxia, en cuyo caso sus dos agujeros negros centrales habrían hecho lo mismo.

Basandose en esta evidencia visible, los científicos dibujaron un posible escenario de lo sucedido. Dos galaxias se fusionan y sus respectivos agujeros negros se asientan, ambos, en el centro de una nueva y recién nacida galaxia elíptica. Los agujeros negros, movidos por sus gravedades, empiezan a girar uno alrededor de otro, y a medida que lo hacen van emitiendo hacia fuera ondas de gravedad, como si se tratra del agua de un aspersor. Con el paso del tiempo, los dos "monstruos" se acercan más y más entre sí, orbitándose cada vez más rápido. Y si ambos no tienen la misma masa y velocidad de rotación, no emiten ondas gravitacionales iguales en todas direcciones, sino más fuertes en una dirección concreta. Cuando finalmente chocan y se fusionan, dejan de producir ondas, el nuevo agujero negro recién creado retrocede en la dirección opuesta a las ondas gravitacionales más fuertes y sale después disparado, como si fuera un cohete.

Prueba de fusión
Los científicos se sienten muy afortunados por haber logrado captar este evento único, porque no todas las fusiones de agujeros negros producen, como esta, ondas gravitacionales desequilibradas y capaces de impulsar a un enorme agujero negro en la dirección opuesta. "Esta asimetría -explica Colin Norman, otro de los miembros del equipo- depende de propiedades tales como la masa y la orientación relativa de los ejes de rotación de los agujeros negros antes de la fusión. Es por eso que estos objetos son tan raros".

Si la interpretación resulta ser la correcta, podríamos estar ante la mejor de las pruebas de que también los agujeron negros supermasivos pueden fusionarse. Hasta ahora, los astrónomos solo tenían evidencias de la fusión de agujeros negros de masa estelar, millones de veces menos masivos que estos auténticos colosos espaciales.

Por supuesto, eso también significa que "ahí fuera", lejos de cualquier galaxia y en medio de la profunda oscuridad del espacio, puede haber toda una legión de estos auténticos monstruos itinerantes, capaces de devorar cualquier cosa que se cruce en su camino. Malas noticias, pues, para cualquier galaxia que tenga la mala suerte de tropezar con alguno de ellos..

JOSÉ MANUEL NIEVES
Fuentes: ABC.ES
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¿Puede tener intuición la inteligencia artificial?

Una máquina ha conseguido vencer al póker con una habilidad muy parecida a la humana

«DeepStack» es una inteligencia artificial que ha sido capaz de derrotar a jugadores profesionales de póker en miles de partidas. Lo que hace única a esta máquina es que tiene algo parecido a una «intuición», como los seres humanos, que le permite aprender y adaptarse a cada mano. ¿No es impresionante?

José Manuel Nieves
Fuentes:ABC.ES
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Los extraterrestres pueden ser una sola inteligencia y otras cinco fascinantes reflexiones de Martin Rees

El famoso cosmólogo británico aborda en «El próximo paso» (BBVA) la poshumanidad, los viajes espaciales y la existencia de civilizaciones fuera de la Tierra
Escena de «2001: Una odisea en el espacio»

«Al considerar las posibilidades de encontrar vida en otra parte (fuera de la Tierra), dada nuestra actual ignorancia deberíamos tener la mente abierta acerca de lo que pueda surgir y las formas que podría adoptar». El británico Martin Rees, uno de los mejores cosmólogos del mundo y un divulgador apasionado, reflexiona en «El próximo paso: la vida exponencial», el último libro de BBVA dedicado a los avances científicos y tecnológicos como motores del cambio en la especie humana, sobre los viajes espaciales y la posibilidad de que no estemos solos en el Universo. Rees, que firma el último de los 18 capítulos de la publicación de acceso libre en internet, tiene un enfoque fascinante sobre cómo pueden ser nuestros hipotéticos vecinos en el Cosmos.

Según explica, de haber surgido inteligencia en otros mundos, podría haber ocurrido antes que en la Tierra (por ejemplo, en un planeta que orbite una estrella más antigua que el Sol) o evolucionado más rápidamente que aquí. Entonces, la vida en otra parte podría haber desarrollado capacidades que superarían con creces las nuestras.

Detectar una señal artificial sería un descubrimiento trascendental, dice el científico espacial, pero, ¿qué aspecto tendrían quienes la originen? Rees no cree que las criaturas inteligentes que podríamos encontrar tengan nada que ver con las que describe la cultura popular y sugiere que deberíamos esperar «algo muy distinto».

Según explica, si llegáramos a detectar vida extraterrestre inteligente, tendríamos muy pocas posibilidiades de «captarla» en el breve lapso de tiempo en el que aún conserve su forma orgánica. «Es mucho más probable que nos haya precedido y haya hecho la transición a formas electrónicas (e inorgánicas) hace ya tiempo», apunta. A su juicio, lo más probable es que una señal extraterrestre no nos llegue de una forma de vida biológica, no de una civilización extraterrestre tal y como la entendemos, sino de «cerebros electrónicos inmensamente complejos y potentes». Los extraterrestres «podrían ser una única inteligencia integrada».

Judith de Jorge Gama
Fuentes:ABC.ES
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El remedio curativo del polvo de momia

Durante siglos fue considerado una auténtica panacea que sanaba úlceras, huesos y hasta el dolor de muelas. La culpa la tuvo un error de traducción


A lo largo de los siglos la medicina ha dado inadmisibles bandazos terapéuticos y los médicos hemos utilizado técnicas de curación desprovistas de todo tipo de base científica. Un buen ejemplo fueron los polvos de momia. Durante siglos fueron considerados una verdadera panacea, se les atribuía todo tipo de virtudes curativas, desde la cicatrización de úlceras y reparación de huesos rotos, hasta la epilepsia, pasando por el dolor de muelas.

Este peculiar tratamiento gozó de la aquiescencia de todas las clases sociales, incluida la realeza. Sabemos que el monarca francés Francisco I no salía de palacio sin una buena provisión de saquitos con polvos de momia.

El uso de las momias con fines médicos fue fruto de una confusión lingüística. En la Antigüedad los persas comerciaban con betún, un líquido negro y viscoso al que se le atribuían propiedades saludables, y al que se conocía en su idioma como “mummia”. Cuando los mercaderes orientales contemplaron por vez primera la momias egipcias descubrieron con satisfacción que estaban recubiertas por betún, es decir, por “mummia”. Realmente las momias estaban revestidas con unas resinas especiales, bastante similares al betún, cuya función era mantener en buen estado la momificación.

Aquí empezó la confusión. Si la “mummia” tenía propiedades milagrosas para el cuerpo humano, también lo tendría, por extensión, aquello con lo que se impregnaba a las momias egipcias. Con el paso del tiempo el error fue increscendo y se empezó a aplicar el vocablo “mummia” a la totalidad del cuerpo de la momia, popularizándose el empleo de los cuerpos momificados como método terapéutico.

Las cruzadas hicieron el resto, propiciaron el contacto con la cultura árabe y la entrada de las maravillas de oriente en la Europa cristiana. Los “polvos de mummia” se hicieron su hueco en los albarelos de las reboticas.

Saqueadores de tumbas
Las condiciones de este error filológico fueron nefastas. Hubo una implacable persecución para adquirir momias egipcias, el polvo obtenido se diluía en vino, agua o miel y se dispensaba a una atribulada clientela. En algunos casos no se vendía el polvo, sino trozos de cadáver o, incluso, una pasta de coloración negruzca. También se elaboraron ungüentos a base de mezclas de vaselinas y sustancias oleosas, a los que se atribuían supuestos efectos rejuvenecedores sobre la piel. En otras palabras, las momias se convirtieron en un negocio muy lucrativo.

Al principio no fue difícil conseguir momias a las que poder atomizar, pero el imparable aumento de la demanda provocó que la materia prima empezase a escasear. Los saqueadores de tumbas se esmeraban pero su trabajo no conseguía abastecer al próspero mercado europeo, por lo que no hubo más remedio que recurrir a la falsificación. No tardaron en aparecer comerciantes sin escrúpulos que momificaron alegremente cuerpos de esclavos, cadáveres abandonados o personas ajusticiadas, dando “gato por liebre” a incautos boticarios. El resultado que conseguían era de una calidad tan elevada que cuando se comenzó a realizar pruebas de rayos X a las momias se descubrió que algunos museos exhibían en sus vitrinas falsas momias egipcias.

De la botica al lienzo
En el siglo XII se empleó por vez primera a las momias egipcias con fines curativos en las cortes europeas, tratamiento que alcanzó su punto álgido a lo largo del Medioevo. Fue a partir del Renacimiento cuando se inició un interés por la ciencia, rechazándose la práctica de tratamientos mágicos. El cirujano francés Ambroise Paré (1517-1590) fue uno de los primeros en arremeter contra los polvos de momia. Algún tiempo después haría lo propio el padre Feijoo (1676-1764), un monje benedictino. A pesar de todo, los últimos coletazos terapéuticos llegaron hasta comienzos del siglo XVIII, cuando en las boticas europeas existía la certeza absoluta de que se estaban vendiendo burdas falsificaciones.

A partir de ese momento las momias se usaron con otros fines, mezcladas con disolventes y resinas se transformaban en un insuperable pigmento de color marrón, al que los pintores del siglo XVIII bautizaron con el nombre de “marrón de momia”. Fue el inicio de un nuevo negocio.


Pedro Gargantilla, médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación
Fuentes:ABC.ES
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¿Fantasma o espíritu saliendo del cementerio?

Unos amantes investigadores del misterio colocaron una cámara en los alrededores de un cementerio y esto es lo que vieron.


En el vídeo se ve una sombra apareciendo de repente, que empieza a caminar junto la pared del cementerio. Llega hasta el final y desaparece por la derecha de la imagen. ¿Vídeo real, falso? saquen ustedes su propia conclusión.
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¿Hemos detectado el sistema que impulsa a las naves alienígenas?


Investigadores del Instituto Harvard -Smithsonian creen que los destellos rápidos de radio, o FRBs, pueden estar causados por tecnología extraterrestre.

Así harían funcionar los aliens sus naves interestelares - M. Weiss/CfA


Los Fast Radio Burst (FRBs o destellos rápidos de radio) están entre las señales más misteriosas de todo el Universo. Se trata de fenómenos astrofísicos de muy alta energía, que se manifiestan como brevísimos pulsos de radio, de apenas unos pocos milisegundos de duración pero increíblemente brillantes y cuyo origen se encuentra fuera de nuestra propia galaxia. Ahora, un equipo de investigadores se pregunta si esos destellos podrían estar siendo emitidos por civilizaciones extraterrestres.

En un artículo recién aparecido en arxiv.org, Manasvi Lingam y Abraham Loeb, dos astrofísicos del centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, exploran la posibilidad de que los FRBs estén siendo causados por la actividad de civilizaciones extragalácticas. "Nuestros análisis -reza el artículo- muestran que los haces utilizados para impulsar grandes velas espaciales podrían producir parámetros que son consistentes con los FRBs". En otras palabras, los breves e intensos destellos percibidos desde la Tierra podrían deberse a una tecnología alienígena avanzada. Y, en concreto, podría tratarse de "fugas" de gigantescos transmisores (de tamaño planetario) con los que esas civilizaciones impulsan sondas interestelares en sus viajes a través de galaxias lejanas.

Recordemos que un sistema muy parecido ha sido propuesto aquí, en la Tierra, por un equipo de científicos en el que se encuentra Stephen Hawking (Proyecto Starshot), para enviar una flotilla de minúsculas naves a vela impulsadas por laser a la estrella Próxima Centauri. Las mininaves podrían alcanzar de esta forma una velocidad del 20% de la de la luz.

"Dada su corta duración y la gran distancia de la que proceden -explica Loeb- Los FRBs son mucho más brillantes de lo que deberían, y no hemos conseguido hasta ahora identificar una posible fuente natural que resulte fiable. Por eso merece la pena considerar, y verificar, un posible origen artificial".

Los primeros destellos rápidos de radio se descubrieron en 2007, y hasta ahora el número de FRBs detectados por grandes telescopios como el Observatorio Parkes, en Australia, o el de Arecibo, en Puerto Rico, no llega a las dos docenas. Sin embargo, se sabe que proceden de galaxias muy distantes, a miles de millones de años luz de nuestra Vía Láctea.
Dos veces mayor que la Tierra

En su estudio, Loeb y Lingam examinan si sería factible construir un transmisor de radio lo suficientemente potente como para ser detectado a una distancia tan inmensa. Y han encontrado que, si el transmisor estuviera alimentado por energía solar, la luz del sol que iluminara un artefacto dos veces mayor que la Tierra sería suficiente para generar la energía necesaria. Por supuesto, un proyecto de construcción de esa envergadura está muy lejos de nuestras capacidades tecnológicas, aunque resultaría posible según las leyes de la física.

Los investigadores consideraron también si un transmisor así sería viable desde el punto de vista de la ingeniería, o si las enormes cantidades de energía involucradas teminarían por fundir cualquier estructura subyacente. Y una vez más, hallaron que un dispositivo con un tamaño de dos veces el de la Tierra podría soportar el calor su estuviera debidamente refrigerado por agua.

La siguiente pregunta que se hicieron Loeb y Lingam fue la siguiente: ¿Para qué querría alguien construir algo así? Y llegaron a la conclusión de que el uso más plausible de tal poder sería el de impulsar velas ligeras interestelares. De hecho, la cantidad de energía involucrada sería suficiente para impulsar de forma eficiente una carga útil de un millón de toneladas, lo que equivale a veinte veces el peso de los mayores buques de crucero existentes en la Tierra. Baste pensar que la Estación Espacial Internacional (ISS), apenas pesa 420 toneladas...

"Ese tamaño -asegura Lingam- es lo suficientemente grande como para transportar pasajeros a través de distancias interestelares, o incluso intergalácticas":

Para dar energía a las velas, el transmisor debería ser capaz de enfocar continuamente un haz sobre ellas. Algo que, desde la Tierra, sería percibido como un breve destello, ya que tanto la vela, como su planeta, estrella y galaxia anfitriona se están moviendo en relación con nosotros. El rayo emisor estaría barriendo el cielo continuamente para realizar su trabajo y solo apuntaría en nuestra dirección durante un breve instante. Por eso, las apariciones repetidas del haz que hemos observado no pueden ser explicadas por eventos catastróficos de origen natural, pero sí si consideramos su posible origen artificial.

Por supuesto, Loeb admite que su trabajo es una simple especulación, y cuándo se le pregunta si realmente cree que los FRBs se deben a los aliens, responde que "En ciencia, no es una cuestión de creencias, sino de evidencias. Decidir antes de tiempo lo que es probable no hace más que limitar las posibilidades. Por eso vale la pena sembrar nuevas ideas, y dejar que sean los datos los que juzguen".

Es decir, que por el momento no hay extraterrestres confirmados, ya que el estudio no es más que una forma de explicar algo que hasta el momento ha escapado a nuestra comprensión. En la investigación, de hecho, no se dice en ningún momento que nadie haya demostrado que alguna civilización alienígena sea la responsable de los FRBs, sino que adopta ese hipotético escenario como punto de partida y, a partir de ahí, se desarrolla la cuestión para averiguar si ese escenario es congruente con lo que estamos observando.

El resto dependerá de que en el futuro podamos encontrar y demostrar otros posibles orígenes para los misteriosos FRBs. Hasta entonces, todas las teorías son válidas.

JOSÉ MANUEL NIEVES - @josemnieves 
Fuentes:ABC.ES
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Hallan 6 ciudades enterradas en un mismo yacimiento en el centro de China

El descubrimiento llega después de diez años de trabajo en el yacimiento de Xinzheng, en la ciudad de Kaifeng, una de las más antiguas del país y que llegó a ser capital en varias dinastías chinas

Los trabajos de excavación en el yacimiento de Xinzheng - ABC

Arqueólogos chinos han desenterrado seis antiguas ciudades, cada una de ellas construida sobre las ruinas de las que le antecedieron en el tiempo, en un mismo yacimiento en el centro del país, informó el «South China Morning Post».

El hallazgo es el resultado de un lustro de trabajo de excavación en el yacimiento de Xinzheng, en la ciudad de Kaifeng, una de las más antiguas del país y que llegó a ser capital en varias dinastías chinas.

La más antigua de estas ciudades, llamada Kailang, se remonta a la época de los Reinos Combatientes (475-221 AC, periodo inmediatamente anterior a la primera unificación de China), mientras que la más moderna, ya con el mismo nombre actual de Kaifeng, data de la última dinastía imperial, la Qing (1644-1911).

El yacimiento se encuentra en la orilla sur del río Amarillo, lo que favoreció la desaparición de ciudades en ruinas -víctimas de inundaciones o de los sedimentos dejados por la corriente- antes de que se construyeran otras nuevas en el mismo lugar, destacaron los responsables del descubrimiento.

Las primeras noticias sobre la posible existencia de estas seis ciudades ya se publicaron en 2006, aunque las excavaciones no se iniciaron hasta 2012, y los resultados del proyecto -convenientemente bautizado «Ciudad sobre Ciudad»- han cristalizado ahora.
Similitudes

Cada ciudad está enterrada a unos dos metros de profundidad con respecto a la que le sucedió en el tiempo, y Kailang, la más antigua, se encontró a 12 metros bajo tierra, señaló el «South China Morning Post». Según la información, las seis urbes presentan similitudes de diseño urbanístico, especialmente por la presencia de un eje norte-sur que todavía es muy frecuente en las grandes ciudades de la civilización china, incluyendo la actual capital, Pekín.

Las seis antiguas ciudades también comparten similar emplazamiento de sus calles principales, así como casi idéntica localización de las puertas amuralladas que daban acceso a las poblaciones.

Fuentes:ABC.ES
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Descubierto en Egipto un coloso que representaría a Ramsés II

 Una misión conjunta de egiptólogos egipcios y alemanes halla dos estatuas de reyes faraónicos de la dinastía XIX en una excavación.

Trabajadores egipcios preparan la retirada de varias partes de estatuas reales de la XIX dinastía en la entrada del templo del faraón Ramses II (Khaled Elfiqi / EFE)

Una misión conjunta de egiptólogos egipcios y alemanes halló dos estatuas de reyes faraónicos de la dinastía XIX en una excavación de El Cairo, informó hoy el Ministerio de Antigüedades. Una de las estatuas, que se cree que es de Ramsés II, fue hallada rota en grandes trozos de cuarcita y mide en total unos 8 metros, según informó el presidente del sector de Antigüedades egipcias, Mahmud Afifi en el comunicado.

La otra pieza es la parte superior de una estatua en tamaño natural del rey Seti I, hijo de Ramses I y segundo faraón de su citada dinastía, hecha de caliza y mide alrededor de 80 centímetros. El hallazgo tuvo lugar en la zona arqueológica de Ain Shams, alrededor de los restos del templo de Remsés II en la antigua ciudad de Heliópolis, que ahora es un barrio de la capital egipcia.

Varios trabajadores egipcios trabajan tras descubrirse partes de una estatua enterrada en el barrio de Souq al Khamis, en El Cairo (Khaled Elfiqi / EFE)

El jefe de la misión egipcia, Ayman Ashmaui, indicó que las excavaciones y las investigaciones continúan en búsqueda de las demás partes para corroborar la identidad de la estatua de mayor tamaño, puesto que la parte encontrada no tiene epigrafía que indique a quien pertenece.

Sin embargo, los arqueólogos creen que podría ser de Ramsés II por el hecho de que fue descubierto enfrente de la puerta de su templo. El ministro de Antigüedades, Jaled Al Anani, dijo que la estatua se trasladará al nuevo Museo Egipcio para ser restaurado y expuesto en lugar que se inaugurará parcialmente en 2018.
La estatua de Ramsés II fue hallada rota en grandes trozos de cuarcita y mide unos 8 metros

Fuentes: la vanguardia.com
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Descubiertas 66 estatuas de la diosa más temible del Antiguo Egipto

Las imágenes se encuentran en el templo funerario del faraón Amenhotep III. Arqueólogos trabajan en la extracción de una estatua del templo funerario de Amenhotep III, ubicado en la orilla occidental de río Nilo, cerca de Luxor.

Un equipo de arqueólogos alemanes descubrió 66 estatuas de alto valor artístico de la diosa faraónica de la guerra Sejmat en una excavación de un templo al oeste de la ciudad monumental de Luxor, según ha informado el Ministerio de Antigüedades egipcio. El hallazgo se produjo en la excavación del templo funerario de Amenhotep III, ubicado en la orilla occidental de río Nilo, donde se ubicaba Tebas, la antigua capital de los faraones.

El presidente del sector de Antigüedades egipcias, Mahmud Afifi, aclaró que este descubrimiento se produce en el marco del proyecto de restauración del templo y de los colosos de Memnón, que dio comienzos en 1998 bajo supervisión del ministerio.Estas dos estatuas de gran tamaño, que representan al faraón Amenhotep III, son las únicas piezas que quedaron en pie del templo, que se vino abajo por un terremoto ocurrido en el siglo VIII a.C.
El descubrimiento se produce en el marco del proyecto de restauración del templo de Amenhotep III y de los colosos de Memnón

Las estatuas de la diosa egipcia, protectora de los faraones según la mitología, fueron descubiertas durante las excavaciones en la zona entre el patio y la sala de columnas en el templo, donde se estaba excavando con el fin de encontrar los restos de la muralla que separa estas dos áreas.

La responsable de la misión alemana, Hourig Sourouzian, dijo que algunas partes halladas son de la diosa sentada y otras de pie y en las manos tienen el símbolo de la vida y un cetro en forma de papiros, según el comunicado.

Una de las estatuas encontradas en el templo funerario de Amenhotep III (Ministerio Egipcio De AntigÜedad)

La arqueóloga afirmó que están bien conservadas y son de alto valor artístico, científico y arqueológico porque representarán una imagen completa del templo.

El rey faraónico Amenhotep III, de la dinastía XVIII de Egipto y padre del polémico Akenatón, ubicó en su templo funerario numerosas estatuas de la poderosa Sejmat para que protegiera el templo de los peligros y al rey de las enfermedades, por ser también diosa de la curación.
La poderosa Sejmat simbolizaba la guerra y la venganza pero también era la diosa de la curación

Fuentes: la vanguardia.com
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La NASA, preparada para anunciar vida extraterrestre

“Contamos con un protocolo para comunicarlo al mundo, que se ha inspirado en múltiples factores”


Tras la noticia de hace unas semanas que mantuvo en vilo por unas horas a todo el planeta, en la que la NASA anunció el descubrimiento de siete planetas muy parecidos a la Tierra, las especulaciones sobre la vida más allá de nuestro sistema solar no han hecho más que crecer, y desde la propia agencia espacial americana, más que descartarlo, se han mostrado muy esperanzados de que ese anuncio llegue más pronto que tarde.

Tanto es así que un científico de la NASA ha explicado que la agencia lo tiene todo preparado para cuando el acontecimiento tan esperado, o temido, por muchos se produzca.

“La NASA ya está preparada para anunciar que existe vida en otros planetas y Naciones Unidas ya se ha dirigido a nosotros; tiene interés en participar en ese anuncio para transmitir confianza, paz y tranquilidad a los habitantes de la Tierra”, revelaba desde Washington Mario Pérez, científico de la división de astrofísica de la NASA y uno de los responsables de la investigación que ha permitido descubrir recientemente siete exoplanetas del tamaño de la Tierra a una distancia de 40 años luz.

“Estamos a años de anunciarlo, pero contamos con un protocolo para comunicarlo al mundo, que se ha inspirado en múltiples factores, incluidos algunos precedentes históricos de nuestra civilización, como la reacción de la población europea ante el descubrimiento de América”.

El investigador, que realizó estas declaraciones para Canarias Radio, se mostró también convencido de que “hay vida inteligente en algún lugar, es muy difícil que todos los huevos estén en la canasta Tierra. Si pensamos en el número de galaxias, estrellas y planetas salen trillones. Es posible que muchos planetas sean calientes, otros fríos, otros gaseosos… pero algunos tendrán las condiciones perfectas para poder sostener vida”.
Más cerca que nunca

El descubrimiento anunciado el pasado 22 de febrero mostró que descubrir un planeta como la Tierra ya no es una materia de qué, sino de cuándo. Situados a unos 40 años luz, los siete planetas parecidos al nuestro se encuentran en el sistema de una enana roja, denominado TRAPPIST-1, una estrella tenue y fría del tamaño de Júpiter, ubicado en la constelación de Acuario. Los siete planetas están mucho más cerca de su estrella que la Tierra, lo que les confiere las características necesarias para albergar agua líquida, condición esencial para la vida.

Así lo confirmaron desde la NASA en la rueda de prensa que ofrecideron, anunciada bajo una atmósfera de misterio, y en el artículo que ha adelantado minutos antes la revista británica Nature. Este sistema solar en el que más planetas se han encontrado de un tamaño similar al nuestro hasta la fecha.

Fuentes: ELPLURAL.COM
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¿Podrá la NASA convertir Marte en un planeta habitable?

La agencia espacial propone colocar una escudo magnético gigante que devolvería la atmósfera al Planeta rojo y facilitaría futuras misiones tripuladas

La NASA propone colocar un escudo magnético gigante en Marte para hacerlo habitable

La magnetosfera artificial devolvería la atmósfera al Planeta rojo, lo que facilitaría el establecimiento de futuras colonias humanas


La ilustración muestra cómo sería Marte con mares sobre su superficie - NASA Goddard Space Flight Centre


Los científicos creen que, como la Tierra, Marte tuvo en el pasado un campo magnético que protegía su atmósfera. Pero hace aproximadamente 4.200 millones de años, desapareció repentinamente, lo que causó que la atmósfera se perdiera poco a poco en el espacio. En 500 millones de años, el Planeta rojo pasó de ser cálido y húmedo a convertirse en el lugar frío y árido que hoy conocemos, un desierto inhóspito para las futuras misiones humanas que se atrevan a llegar hasta allí -la NASA espera consquistar Marte en la década de 2030-. Los peligros, lógicamente, son aún mayores para los colonos que quieran establecerse por la exposición a la intensa radiación y el riesgo de asfixia.

¿Un problema irresoluble? Quizás no. La NASA ha presentado una propuesta tan extraordinaria como ambiciosa que parece sacada de una película de ciencia ficción. Hace unos días, en un encuentro organizado en Washington por la División de Ciencias Planetarias de la agencia espacial, los investigadores propusieron ante colegas de todo el mundo desplegar un escudo magnético en Marte para restaurar su atmósfera «de forma natural». De funcionar, el plan convertiría el planeta en un mundo mucho más parecido al nuestro, con agua de nuevo fluyendo por su superficie, lo que facilitaría el bienestar y la seguridad de los astronautas.

Jim Green, director de ciencias planetarias, explicó que mediante la colocación de un escudo de dipolo magnético en el punto de Lagrange L1 de Marte (un punto en el espacio entre el planeta y el Sol en el que un objeto podría quedar estacionario) se podría formar una potente magnetosfera artificial que abarcaría todo el planeta, protegiéndolo del viento solar y la radiación, y permitiendo que la atmósfera de Marte se restaure con el paso del tiempo.

En su exposición, el equipo de Green reconoció que la idea podría sonar un poco «fantástica». Sin embargo, las nuevas investigaciones en magnetosferas en miniatura, para la protección de tripulaciones y naves espaciales, parecen apoyar la idea, que se realizaría a una escala mucho mayor. «En el futuro es muy posible que una o varias estructuras inflables puedan generar un campo de dipolo magnético a un nivel tal vez de 1 ó 2 Tesla (de 10.000 a 20.000 Gauss) como un escudo activo contra el viento solar», señalan los científicos en el documento que presentaron.

Además, el posicionamiento de este escudo magnético aseguraría la protección de las dos regiones donde se pierde la mayor parte de la atmósfera de Marte, la capa polar norte y la zona ecuatorial.
Subida de temperatura

El equipo de investigación -que incluyó a científicos del centro de investigación Ames, el centro de vuelo espacial Goddard, la universidad de Colorado, la de Princeton, y del laboratorio de Rutherford Appleton- cree que el escudo magnético sería capaz de contrarrestar el viento solar, de modo que las pérdidas atmosféricas se detendrían y en cuestión de años la atmósfera se recuperaría hasta la mitad de la presión atmosférica de la Tierra.

La temperatura aumentaría entonces un promedio de 4°C, lo que sería suficiente para derretir el hielo de dióxido de carbono en el casquete polar norte del planeta. El carbono en la atmósfera ayudaría a atrapar el calor como hace en la Tierra, lo que provocaría un efecto invernadero, calentando aún más la atmósfera y haciendo que el hielo en las capas polares se derritiera, dando lugar a que el agua líquida volviera a fluir en Marte en ríos y mares.

El equipo de la NASA cree que este proceso podría llevar a que se restablezca una séptima parte de los océanos que cubrieron Marte hace miles de millones de años. Si pudiera conseguirse algo semejante, la colonización del Planea rojo estaría mucho más cerca.



Fuentes: ABC.ES
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La NASA encuentra una nave perdida en la Luna


Ha utilizado una nueva técnica de radar para dar con una sonda india de la que no se tenía noticia desde 2009


El complejo de comunicaciones de Goldstone en California - NASA/JPL-Caltech


La NASA ha localizado en la órbita de la Luna una nave espacial perdida, la india Chandrayaan-1, con la que no se tenía contacto desde 2009. Una nueva aplicación de radar ha permitido el hallazgo, muy complejo, ya que se trata de una sonda muy pequeña, de apenas el tamaño de un coche pequeño, situada a 380.000 kilómetros de distancia. Con la misma técnica, los científicos han podido localizar con exactitud también el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), un artefacto en activo de la agencia espacial que gira alrededor de nuestro satélite natural desde hace siete años. La nueva técnica podría ayudar a planificar las futuras misiones a la Luna.

Encontrar naves abandonadas y desechos espaciales en la órbita de la Tierra puede ser un reto tecnológico. Pero detectarlos alrededor de la Luna es aún más difícil, explican desde la NASA. Los telescopios ópticos son incapaces de dar con pequeños objetos ocultos bajo la luz brillante de nuestro satélite natural. Sin embargo, la nueva aplicación tecnológica de radar interplanetario creada por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California, ha localizado con éxito las dos naves.

«Hemos sido capaces de detectar la LRO y la Chandrayaan-1 con un radar terrestre», dice Marina Brozovic, científica en el JPL e investigadora principal para el proyecto. «Dar con la LRO fue relativamente fácil, ya que trabajamos con los navegantes de la misión y teníamos datos de la órbita precisa en la que se encuentra. Encontrar la Chandrayaan-1 requirió un poco más de trabajo de investigación, debido a que el último contacto con la nave espacial fue en agosto de 2009».

Además, la nave espacial india es muy pequeña, apenas un cubo de 1,5 metros de lado, aproximadamente la mitad del tamaño de un coche biplaza. A pesar de que el radar interplanetario se ha utilizado para observar pequeños asteroides a varios millones de kilómetros de la Tierra, los investigadores no estaban seguros de que un objeto más pequeño tan lejano como la Luna se pudiera detectar, incluso con los radares más potentes del mundo. La Chandrayaan-1, dicen, resultó ser el blanco perfecto para demostrar la capacidad de esta técnica.

Si bien todos los transmisores de radar utilizan las microondas, no todos son iguales, explican desde el JPL. El radar de la policía tiene un radio de acción de cerca de kilómetro y medio, mientras que el radar de control de tráfico aéreo llega a los 96 km. Para encontrar una nave espacial a 380.000 kilómetros, el equipo del JPL utilizó una antena de la NASA de 70 metros en el complejo de comunicaciones de Goldstone en California para enviar un potente haz de microondas dirigido hacia la Luna. A continuación, los ecos de radar recuperados de la órbita lunar fueron recibidos por el telescopio de 100 metros de Green Bank en West Virginia.

Además, encontrar una nave espacial abandonada que no ha sido rastreada durante años es difícil en la órbita lunar porque la Luna está llena de mascones (regiones con atracción gravitatoria más alta que el promedio) que pueden afectar drásticamente la órbita de una nave espacial con el tiempo, e incluso hacer que se estrelle contra la superficie lunar. Los cálculos orbitales del JPL indicaron que la Chandrayaan-1 todavía debía de estar dando vueltas a unos 200 kilómetros por encima de la superficie, pero se consideraba «perdida».
Misión tripulada

Sin embargo, el equipo de radar utilizó el hecho de que esta nave espacial está en órbita polar, por lo que siempre se cruzaría por encima de los polos lunares en cada órbita. Así, el 2 de julio de 2016, el equipo apuntó los telescopios de Goldstone y Green Bank a un lugar cerca de 160 kilómetros por encima del polo norte lunar y esperó para ver si la nave espacial perdida atravesaba el haz del radar. Chandrayaan-1 debía de completar una órbita alrededor de la Luna cada dos horas y 8 minutos. Algo que tenía una firma de radar de una pequeña nave espacial cruzó el haz dos veces durante las cuatro horas de observación, y los tiempos entre las detecciones se correspondían con el tiempo que se suponía tardaba la Chandrayaan-1 en completar una vuelta y volver a la misma posición sobre el polo de la Luna.

El equipo utilizó datos de la señal de retorno para estimar su velocidad y la distancia al objetivo. «Resulta que teníamos que cambiar la ubicación de la Chandrayaan-1 unos 180 grados, o la mitad de un ciclo de las antiguas estimaciones orbitales desde 2009», dice Ryan Park, responsable del grupo de Dinámica de Sistemas Solares del JPL. «Pero por lo demás, la órbita de la Chandrayaan-1 todavía tenía la forma y la alineación que esperábamos».

Según la NASA, esta nueva técnica para detectar y rastrear incluso pequeñas naves espaciales en la órbita lunar podría ayudar al desarrollo de las futuras misiones humanas y robóticas a la Luna, como herramienta de evaluación del peligro de colisión y como un mecanismo de seguridad para las naves espaciales que se encuentran con problemas de navegación o de comunicación.

Fuentes: ABC.ES
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