Mostrando entradas con la etiqueta Secreto. Mostrar todas las entradas

Viaje al secreto más oculto del Santo Sepulcro

La arqueología da la razón a los evangelistas en Jerusalén. La revolución –dice el autor del artículo– empieza en un banco de piedra
Fieles cristianos ortodoxos congregados en la Tumba de Jesucristo durante la ceremonia del Fuego Santo en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén (Atef Safadi / EFE)

El 20 de octubre del 2016 se produjo un acontecimiento único en los últimos siglos: la apertura de la losa de mármol que se venera en el lugar donde la tradición sitúa el sepulcro de Jesús, dentro de la basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén. Bajo aquella losa se descubrió una segunda losa, también de mármol gris, que contiene una hendidura en toda su longitud y que lleva esculpida una cruz de Lorena. Muy probablemente, esta es de la época de las cruzadas, de comienzos del s. XII.

Sacada la segunda losa, empezaron las sorpresas. Inmediatamente bajo esta losa, y a 35 cm de la actual tierra del edículo de la basílica, apareció la que es la pieza fundamental del conjunto: un banco de piedra ordinaria excavado en la roca que está en conexión directa con la pared vertical, también excavada en la roca, que hay detrás de él. Las crónicas de los viajeros medievales, como Fèlix Faber (1480), que vieron el edículo sin los mármoles de recubrimiento actuales, testifican que banco y pared forman un todo de piedra. Este todo corresponde a la pared norte de la pequeña habitación donde está el lugar venerado como sepulcro de Jesús. La segunda sorpresa saltó cuando se vio que la pared sur de esta habitación correspondía a una segunda pared vertical, también de roca ordinaria, de unos dos metros de alto.
Santo Sepulcro (Alan Jürgens)

Por lo tanto, el edículo de la basílica del Santo Sepulcro contiene un conjunto formado por dos paredes de piedra (norte y sur) y un banco (al lado norte) –todo excavado en la roca–. Este conjunto corresponde a un sepulcro del tipo “cámara sepulcral” al que se accedía bajando, pues quedaba por debajo del nivel del terreno exterior. De este sepulcro han desaparecido los lados este y oeste, así como el techo, que había sido cortado en la roca como el resto de la tumba, y un probable arco sóleo situado encima del banco de piedra. En resumen, sólo ha quedado la parte de la tumba relativa al banco de piedra; de hecho, la longitud del actual edículo es la misma que la del banco, mientras que su anchura corresponde al espacio entre las dos paredes de piedra. El suelo de piedra original del sepulcro, aún por descubrir, ha de hallarse bajo el actual pavimento de mármol.

El elemento arqueológico que hemos descrito concuerda con los datos documentales de los evangelios –a continuación ponemos entre comillas los textos que se encuentran en Mateo 27, Marcos 15-16, Lucas 24 y Juan 19-20. Por eso es legítimo suponer que nos encontramos ante la tumba de Jesús. En efecto, Jesús murió crucificado en la colina de la Calavera o Gólgota, lugar de las ejecuciones, un muñón de roca de 13 m de alto situado fuera de ciudad a 80 o 90 m de una de las puertas de Jerusalén. “Cerca”, en una zona de sepulcros que aprovechaban el berrocal de una antigua pedrera, había el “huerto” de José de Arimatea con un sepulcro “nuevo”, por estrenar. Este sepulcro se cerraba con “una piedra... muy grande” que se hacía “rodar”. La piedra indica que el sepulcro de Jesús era del tipo de cámara sepulcral y que “había sido tallado en la roca”. Se entraba bajando ligeramente hasta el “ lugar” donde se “depositaba” el cadáver, es decir, el citado banco de piedra.

El 20 de octubre del 2016 se produjo un acontecimiento único en los últimos siglos: la apertura de la losa de mármol que se venera en el lugar donde la tradición sitúa el sepulcro de Jesús

Este banco estaba situado “a la derecha” de la entrada –igual que en el sepulcro del edículo de Jerusalén. La bajada tenía que ser suave ya que una persona como Maria Magdalena “se agachó para mirar dentro del sepulcro”. La existencia del banco se confirma por una información doble de Marcos y Juan. En Marcos 16,5 se dice que las mujeres entraron en el sepulcro y encontraron “a un joven sentado que llevaba un vestido blanco” –evidentemente, sólo se podía sentar en el banco en cuestión–, mientras que en Juan 20,12 se habla de “dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el sitio (el banco) donde había sido puesto el cuerpo de Jesús”.

Claro está, pues, que cuando dieron sepultura a Jesús el viernes día 7 de abril del año 30 d.C. mientras el sol se ponía, no lo pusieron dentro de un nicho sino que lo depositaron sobre el banco de piedra –el “ sitio” del que hablan los evangelios. La razón de esta decisión es que Jesús había muerto tras una considerable agresión física y su cuerpo estaba en un estado lamentable. Tal como era costumbre entre los judíos de la época y, aún hoy en muchas culturas, un cadáver tiene que ser lavado y ungido con “aceites aromáticos” antes de enterrarlo. Pero como Jesús tuvo que ser enterrado a toda prisa porque empezaba el “reposo del sábado”, su cuerpo fue dejado sobre el banco de piedra. El cuerpo quedó cubierto con “la sábana de amortajar” y su cabeza, sujeta por “un pañuelo”, “atado” por debajo de la mandíbula para evitar la caída.

La fe en la resurrección de Jesús no es una evidencia de tipo lógico pero tampoco un salto al vacío

“El domingo de buena mañana”, el 9 de abril del año 30 d.C., cuando las mujeres vuelven al sepulcro para lavar y ungir el cuerpo de Jesús, se encuentran con que no está encima del banco de piedra excavado en la roca donde lo habían depositado. María Magdalena piensa primero que “se lo han llevado fuera del sepulcro”. Después, emerge en las mujeres una hipótesis que rompe todas las barreras y expectativas y cambia la historia: “Jesús, el crucificado, ha resucitado. Mirad el lugar [¡el banco!] donde lo habían puesto”. Las mujeres fueron en busca de los discípulos varones, que se mostraron del todo escépticos: “Algunas mujeres de nuestro grupo... han ido de buena mañana al sepulcro, no han encontrado el cuerpo de Jesús y han vuelto diciendo que hasta habían tenido una visión de ángeles, a los cuales aseguraban que él vive”.

El escepticismo es la reacción del que no quiere hacerse demasiadas preguntas, ni complicarse ni implicarse en algo que podría romper los esquemas. Al otro lado del escepticismo está la apuesta fuerte, a todo o nada. El escéptico es temeroso. El que apuesta es audaz. ¿Puede equivocarse? Ciertamente, pero también puede acertarla. La vida no es una ecuación ni una deducción, sino una decisión que da respeto pero que puede acabarse con un triunfo, el de la misma vida sobre la muerte.

La fe en la resurrección de Jesús no es una evidencia de tipo lógico pero tampoco un salto al vacío a-racional. La investigación histórica muestra un acuerdo entre los datos arqueológicos y los de los evangelios. El dato arqueológico no demuestra aquello que la fe cree, pero le da verosimilitud y estimula la razonabilidad. Los evangelios canónicos no son ninguna invención, sino documentos del siglo I donde la fe de sus autores y la historia que narran se mezclan y complementan. Por eso ha de leerse como cualquier otro documento antiguo, al tiempo que son el fundamento de la fe cristiana. De ellos sale una revolución: la que empezó en un banco excavado en la roca, dentro de un sepulcro de Jerusalén hace dos mil años.

Fuentes: Lavanguardia.com
Lea Más

El método «secreto» de la CIA para descubrir extraterrestres en los años 50 sale a la luz

La Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos ha publicado un dossier explicando el sistema utilizado por sus expertos para lograr resolver los avistamientos de ovnis

El sistema consta de 10 pasos y se lleva aplicando desde los primeros avistamientos - ABC

A pesar de que, en la actualidad, pueda parecernos algo más propio de las películas que de la vida real, lo cierto es que a partir de los años 40 se vivió en Estados Unidos cierta fiebre provocada por el mundo extraterrestre. Y no solo fomentada por los ciudadanos, sino también por la Agencia Central de Inteligencia (la CIA). Así lo demuestra el que esta institución crease en 1947 una división concreta para investigar los presuntos avistamientos de ovnis y «marcianos» en todo el territorio ocupado por la bandera norteamericana. El proyecto fue conocido por entonces como «Libro Azul» y, además de extenderse hasta principios de los 70, estuvo a cargo de averiguar si las decenas de incidencias supuestamente sobrenaturales que se abrían a diario (12.618 en total) podían esconder algo de realidad.

Con semejante unidad, no es extraño que Estados Unidos haya acumulado decenas y decenas de informes, declaraciones y fotografías sobre estos avistamientos. Y tampoco es raro que, debido a la ingente cantidad de casos de los que se ocupaban, los agentes idearan un sistema para investigar lo sucedido. Pues bien. Ahora, casi medio siglo después de que esta sección se cerrase, la CIA acaba de dar a conocer el método que utilizaban desde la Guerra Fría para tratar de resolver las presuntas apariciones de ovnis y extraterrestres. La explicación del curioso procedimiento, que consta de 10 pasos claramente diferenciados, ha sido acompañado además por la desclasificación de multitd de imágenes relacionadas.
El sistema para descubrir extraterrestres

1-Establecer un grupo para investigar el presunto avistamiento.

Antes de diciembre de 1947 (fecha en la que se creó el embrión del futuro proyecto «Libro Azul») no había ninguna organización encargada de investigar los avistamientos. Por descontado, tampoco había normas sobre la forma en que procesar los informes que llegaban hasta la CIA. Por ello, el general Nathan Twining creó este proyecto en 1948 y calificó a los objetos voladores no identificados como un problema de seguridad nacional. Los agentes fueron seleccionados cuidadosamente y, en base a sus cualidades, eran enviados a los diferentes casos.

2-Determinar los objetivos de la investigación.

Como la mayoría de funcionarios del proyecto nunca creyeron que los avistamientos fuesen extraterrestres (sino objetos voladores que podían provenir de otros países como la U.R.S.S.), se establecieron tres objetivos principales a la hora de resolver un caso:

-Saber si el ovni representaba una amenaza para la seguridad de los EE.UU.

-Determinar si el ovni estaba avanzado tecnológicamente y si esta podía ser utilizada por norteamérica.

-Explicar cómo se había producido el avistamiento y los estímulos que llevaban al observador a identificar el objeto como un ovni.

3-Consultar a expertos.

Además de sufragar los gastos de presuntos inventos que ayudaban a detectar ovnis, esta sección de la CIA consultaba con frecuencia a astrofísicos, expertos en tecnología militar, pilotos y académicos de todo tipo. Tampoco faltaban las llamadas a la oficina meteorológica de los EE.UU, al Centro Nacional de Investigación Atmosférica y a la NASA.

4-Organizar y clasificar el caso.

Para clasificar el suceso, la CIA elaboró (con la ayuda del Área Técnica de la Fuerza Aérea de los EE.UU.) varios cuestionarios genéricos para ser entregados a aquellas personas que hubiesen visto el ovni. Estos ayudaban a establecer los fenómenos naturales (o artificiales, como el repostaje de un avión) que podrían haberles dado la sensación de ver algo extraño. La duración de la observación, la fecha, la hora, el lugar, la posición en el cielo, las condiciones climáticas, y la forma de la aparición eran claves esenciales para los investigadores que evaluaron los avistamientos.

5-Acercarse a los «falsos positivos».

Eliminar cada una de las causas conocidas y probables que hubiesen podido provocar la presunta aparición de un ovni. Al descartar explicaciones comunes, los investigadores podían centrarse en los casos verdaderamente misteriosos. Algunas de estas «explicaciones» incluyeron aviones mal identificados (algunos como los U2, A12 o SR71), trucos publicitarios y fenómenos celestiales.

6-Identificar posibles misiones secretas en el cielo.

Por entonces era habitual que se llevaran a cabo pruebas de armas secretas en el cielo, así como misiones de entrenamiento de algunos cuerpos militares. Si, después de eliminar los falsos positivos, el misterio seguía, tenían que asegurarse de que el cielo había estado «libre» en la jornada del avistamiento. Además, los agentes tomaban todos los datos de los supuestos platillos volantes para ofrecerlos luego a la CIA (por si coincidían con algún proyecto secreo).

7-Examinar la documentación que pueda ofrecer el testigo.

Desde fotografías, hasta vídeos o grabaciones de audio. Cualquier cosa valía.

8-Llevar a cabo experimentos controlados.

Entre otras cosas, los agentes trataban de reproducir los fenómenos desconocidos de los que habían sido informados en el laboratorio para tratar de averiguar su origen.

9-Recopilar pruebas y evidencias forenses.

Una vez que todo lo demás fallaba, los agentes de la CIA se encargaban de «recoger todo aquello humanamente posible que pudiera ser verificado y comprobado». Estas pruebas eran enviadas al Laboratorio de Materiales de la Fuerza Aérea, donde eran analizadas su radiación y su composición.

10-Educar a los agentes.

Aunque no es estrictamente un paso, la CIA siempre le dio importancia a educar a sus agentes -así como a los militares y policías- para que supueran identificar objetos que, comúnmente, eran asociados con ovnis. Así pues, se llevaron a cabo pruebas entre el personal en las que se les obligaba a aprender la forma que tenían objetos como globos aerostáticos vistos en plena noche y con fuentes de luz determinadas.

Al saber cómo reconocer correctamente los objetos que eran comúnmente confundidos con ovnis, los investigadores podrían eliminar rápidamente los informes falsos y centrarse en la identificación de los avistamientos que se mantenían sin explicación.

Fuentes: ABC.ES
Lea Más

Artefactos egipcios de origen alienígena mantenidos en secreto por el museo Rockefeller

Círculos ufológicos son un hervidero con notables afirmaciones de antiguos artefactos egipcios descubiertos en la antigua casa del famoso egiptólogo Sir William Petrie que se encuentra en Jerusalén, elementos que “podrían reescribir la historia del antiguo Egipto” y de hecho la historia del mundo.

Un vídeo de YouTube publicado por el sitio web Paranormal Crucible pretende mostrar antiguos artefactos de esculturas egipcias que originalmente se encontraban en el “complejo de Giza”, pero, según informes fueron extraídos de la casa de Petrie en Jerusalén por representantes del Museo Arqueológico Rockefeller poco después de que se encontraron.

Según Shepard Ambellas de Intellihub News, los artefactos egipcios alienígenas se descubrieron escondidos en una habitación secreta detrás de la estantería del egiptólogo. Petrie aparentemente había encontrado pruebas de vida extraterrestre en la Tierra antes de morir en 1942, pero decidió esconderlos en su casa de Jerusalén.

Ahora que el Museo Rockefeller ha tomado posesión de los artefactos, los expertos sobre los temas ufológicos temen que nunca podrán ser accesibles al público.
Sin embargo, Ambellas afirma que algunas de las reliquias pueden ser vistos en el Museo Petri de Arqueología Egipcia en Malet Place, Camden, cerca de Gower Street, Londres.

El prestigioso Museo Petri de Arqueología Egipcia tiene en su poder una vasta colección de antiguos artefactos egipcios y sudaneses, como el más antiguo lino y vestido del antiguo Egipto (5000 aC). El museo también exhibe esculturas de leones del templo de Min en Coptos y los productos conocidos más antiguos de la metalurgia de la antigua civilización. Sin embargo, aun no se a podido confirmar que el museo tiene en exhibición “artefactos egipcios extraterrestres” recuperado de una habitación secreta en la antigua casa de Petrie en Jerusalén.

Pero los creyentes asumen que las reliquias más sensibles de origen extraterrestre se mantienen ocultos al público.
Ambella afirma que los artefactos egipcios extraterrestres que supuestamente se encontraron en la antigua casa de Jerusalén de Petrie, el cual vincularía la antigua civilización egipcia con una avanzada civilización ET, incluyen dos cuerpos momificados de menos de 1.2 metros de altura. Aunque los enanos y los pigmeos capturados en el interior de África fueron considerados con alta estima como “seres celestiales” en la era del Antiguo Reino de Egipto y servían en altos cargos, Ambella especula que estas criaturas de 1.2 metros son “posiblemente extraterrestre en naturaleza” y por lo tanto literalmente de orígenes “celestiales”.

Jeroglífico grabados en piedra de figuras de enanos en el antiguo Egipcio.
Los detalles de las características físicas de los cuerpos momificados parecen apoyar la idea de que ellos eran “posiblemente extraterrestre en naturaleza.” De acuerdo con Ambellas, los esqueletos tienen estereotipo extraterrestre de “cabezas alargadas, grandes cuencas oculares y una larga sección espinal.”

Los extraterrestres tienen “cabezas alargadas, grandes cuencas oculares y una larga sección espinal.”
Igualmente interesantes son los dispositivos mecánicos “muy avanzados”, incluyendo un disco de oro con una tapa transparente encontrado con los cuerpos de extraterrestres. Según Ambella, los dispositivos de alta tecnología tienen “un intrincado mecanismo que está rodeado de tubos de oro en espiral que tiene varias pequeñas orbes de oro y cruces adjunto a él.” Los dispositivos no tienen símbolos egipcios antiguos en ellos, como puede verse en la imagen de abajo.

Artefacto tecnológico de otro mundo podría ser un dispositivo de navegación.

¿Son estos artefactos dispositivos de navegación interestelares de origen alienígena? Bueno, puede que lo sean, a juzgar por el hecho de que las reliquias también incluyen tablillas de piedra que “parecen mostrar una nave extraterrestre.

¿Este jeroglífico muestra a un OVNI abduciendo a dos seres humanos?

Esta no es la primera vez que los arqueólogos han encontrado antiguas tablillas de piedra con inscripciones egipcias sugestivos de naves extraterrestres y otras maquinarias sofisticadas y avanzadas. La siguiente imagen muestra el famoso “Jeroglíficos con un helicóptero” recuperado en un templo en Abydos, Egipto, mostrando lo que parece ser modernas aeronaves.
Las inscripciones parecen representar modernas aeronaves.

Aunque los científicos han atribuido la interpretación de las “aeronaves” de estas inscripciones al fenómeno psicológico llamado pareidolia, la creencia es generalizada en los círculos ufolóficos de que estas inscripciones de jeroglíficos son prueba de pilotos y astronautas alienígenas que contactaron con las antiguas civilizaciones humanas e influyeron en la cultural y el desarrollo tecnológico de las sociedades humanas primitivas.

Y, en efecto, la precocidad de la antigua civilización egipcia parece hacer la teoría del contacto extraterrestre creíble para los teóricos de los antiguos astronautas, que creen que los extraterrestres construyeron tales maravillas arquitectónicas como la Pirámide de Giza mucho antes que la antigua civilización egipcia surgiera.
En noviembre de 2010 el Dr. Alaaeldin Shaheen, decano de la Facultad de Arqueología de la Universidad de El Cairo, admitió, en respuesta a una pregunta sobre los vínculos ET de las pirámides, que las antiguas pirámides egipcias son “no de este mundo “.
No puedo confirmar o negar esto, pero hay algo dentro de la pirámide que “no es de este mundo.”
Expertos de los OVNIs y ET continúan debatiendo si Sir William Petrie y sus colegas mantuvieron ocultos estos notables artefactos egipcios de origen extraterrestres y no los dieron a conocer al público en general.

Fuentes: Taringa.net
Lea Más

Una pequeña galaxia guarda el secreto de la materia oscura

La galaxia del Triángulo II muestra la mayor concentración de materia oscura observada hasta la fecha

La simulación sobre estas líneas predice la distribuciuón de estrellas (izquierda) y materia oscura (derecha) en una galaxia como la Vía Láctea. El circulo rojo muestra una pequeña galaxia como Triángulo II, con muy pocas estrellas y mucha materia oscura. Un excelente candidato para detectar la señal en forma de rayos gamma procedente de la aniquilación de partículas de materia oscura
La simulación sobre estas líneas predice la distribuciuón de estrellas (izquierda) y materia oscura (derecha) en una galaxia como la Vía Láctea. El circulo rojo muestra una pequeña galaxia como Triángulo II, con muy pocas estrellas y mucha materia oscura. Un excelente candidato para detectar la señal en forma de rayos gamma procedente de la aniquilación de partículas de materia oscura

La materia oscura se llama así por una buena razón. De hecho, y aunque es diez veces más abundante en el Universo que la materia ordinaria, de la que todo lo que vemos está hecho, nadie ha conseguido aún detectarla directamente. Su existencia se conoce por vías indirectas, en concreto por su influencia gravitatoria en estrellas y galaxias, cuyos movimientos a menudo no se pueden explicar solo con la gravedad de la materia visible. Pero nadie, repetimos, ha logrado aún detectar directamente ni una sola partícula de materia oscura.

Ahora, Evan Kirby, astrónomo del Instituto de Tecnología de California, se ha dado cuenta de que la galaxia del Triángulo II, una pequeña galaxia satélite de la nuestra, al lado mismo de la Vía Láctea, muestra la mayor concentración de materia oscura observada hasta ahora en cualquier galaxia del Universo. Su trabajo se acaba de publicar en Astrophysical Journal Letters.
Al borde de la Vía Láctea

Triángulo II es una pequeña y débil galaxia, situada justo en el borde de nuestra Vía Láctea y que apenas contiene un millar de estrellas. Para calcular su masa, Kirby midió la velocidad de seis estrellas de este pequeño vecino galáctico alrededor de su centro, y se ha dado cuenta de que su masa es mucho mayor de la que correspondería a solo mil estrellas.

«Observar esta galaxia es todo un desafío -explica el investigador-. De hecho, solo seis de sus estrellas tienen el brillo suficiente como para ser detectadas con el telescopio Keck». Midiendo la velocidad de esas seis estrellas, Kirby pudo calcular la cantidad de gravedad a la que estaban sometidas, y por lo tanto determinar la masa de la galaxia.

El resultado fue toda una sorpresa. «La masa total que calculé es mucho, mucho mayor que la del número total de estrellas -afirma el científico, lo que implica que allí hay una enorme cantidad de materia oscura densamente empaquetada y que contribuye a la masa total. El ratio entre materia oscura y materia luminosa es el mayor que conocemos en cualquier otra galaxia. Después de hacer las mediciones, lo único que pude pensar fue ´wow´».

Por esa razón, Triángulo II se ha convertido en uno de los mejores candidatos que existen para tratar de detectar directamente la elusiva firma de la materia oscura. De hecho, se piensa que ciertas partículas (hipotéticas) de materia oscura, llamadas WIMPs supersimétricos (partículas masivas de interacción débil), pueden colisionar y aniquilarse mutuamente dejando como prueba un pequeño estallido de rayos gamma. Y eso sí que podríamos detectarlo desde la Tierra.
Ruido galáctico

Por supuesto, la tarea no resulta sencilla. De hecho, y aunque las teorías actuales predicen que la materia oscura está produciendo rayos gamma prácticamente por todo el Universo, detectar esa radiación en particular en medio del «ruido galáctico» que producen todas las demás fuentes (empezando por los propios rayos gamma emitidos por los púlsares) supone un desafío enorme. Sin embargo, Triángulo II es una galaxia muy tranquila, que ni siquiera dispone de reservas de gas y otros materiales necesarios para formar nuevas estrellas. Por esa razón, los astrónomos la consideran una galaxia «muerta». En medio de tanta calma, cualquier señal de rayos gamma que se produjera allí sería, en principio, claramente visible y fácil de detectar.

Sin embargo, aún no se ha logrado confirmar definitivamente que lo que ha logrado medir Kirby es, en realidad, la masa total de la galaxia. En efecto, otro grupo de investigadores de la universidad francesa de Estrasburgo midió recientemente la velocidad de una serie de estrellas que están justo en la periferia de Triángulo II, y determinó que se movían más rápido que las que se encuentran más cerca del centro de la galaxia. Un comportamiento que es justo el contrario del esperado y que podría sugerir que esta pequeña galaxia está siendo «expulsada» por la propia gravedad de la Vía Láctea.

«Mi próximo paso -explica Kirby- será tomar medidas que puedan confirmar, o desmentir, los hallazgos de estos otros grupos de investigadores. Y si resulta que, al final, las estrellas exteriores no se están moviendo más deprisa que las interiores, entonces la galaxia podría estar en lo que conocemos como ´equilibrio dinámico´. Y eso la convertiría en el mejor candidato que tenemos para la detección de materia oscura con rayos gamma»

Fuentes: ABC.ES
Lea Más

El secreto de los nueve desconocidos o Alianza de los nueve

La gran mayoría tal vez nunca ha oído hablar de los "nueve desconocidos" Salvadores del mundo. De todas las sociedades secretas está era probablemente la más secreta. Los historiadores ni siquiera están seguros de si existía.

Sin embargo, muchos conocen esta sociedad cómo los "nueve incógnitas" (se les llama "Consejo de los Nueve" o "alianza de nueve").

Está es la  historia:

Wise gobernante indio Ashoka (que vivió entre 273- 232 antes de Cristo. C.) estaba muy preocupado por la tendencia humana a la autodestrucción. Dijo que en el futuro la gente siempre se esforzará por utilizar los logros de su propio progreso y los frutos de su propia inteligencia para el mal - en aras de la conquista y de enriquecimiento. Debemos proteger los logros de la humanidad de la misma humanidad.

Para resolver este problema las restricciones era claramente imposibles. Por lo tanto, Ashoka creó una sociedad secreta, se sí hizo de nueve mentes brillantes cuyos nombres nadie puede nombrar. Se rumoreaba que entre los "Nueve Desconocidos" en varias ocasiones se especulo que se incluyó a genios, artistas e inventores, cómo Leonardo da Vinci, el médico y alquimista Paracelso, el Papa Silvestre II, y muchos otros.

Nueve hermanos siguieron en orden al conocimiento potencialmente peligroso, para que no estuvieran en poder de los poderosos tontos y arrogantes. Han creado una extensa red de agentes, la contratación de destacados representantes de diferentes áreas: astrólogos, físicos, filósofos, alquimistas, y así sucesivamente. Sin embargo, los reclutas tenían acceso a un conocimiento muy limitado sobre la organización.

Completa lasociedad era de sólo nueve "hermanos", sólo ellos sabían todo el plan. Cuando uno de nueve murieron, su lugar fue ocupado por otro elegido. Este número no ha cambiado hasta hoy.

Para reclutar nuevos agentes Ashoka y sus seguidores enviaron a sus hombres en los países más progresistas del mundo, a menudo bajo la apariencia de comerciantes y hombres de negocios. También se ganaban a los destacados especialistas, que se dedicaban a la recolección de información sobre los nuevos conocimientos y logros del genio humano. Entonces, todos estos datos invaluables llegaron en un laboratorio secreto para su posterior análisis y nuevas investigaciones, y luego se establecieron en archivos secretos perfectamente protegidos.

Tal vez la existencia de una "biblioteca de la sabiduría", que explica las predicciones sorprendentes hechas en diferentes momentos. Por ejemplo, en 1636 se publicó un artículo que describe el principio de funcionamiento del telégrafo eléctrico, en 1729 en otra obra se estableció el principio de la obtención de imágenes fotográficas. Por no hablar de las numerosos "conjeturas" sobre los grandes cómo Leonardo da Vinci, los submarinos, helicópteros y más.

Muchos investigadores dicen que está historia es de una novela escrita en 1923 por Talbot Mundy. Pero otros aseguran que esa novela fue escrita de hechos reales que ocurrieron en esos tiempos.

Fuera lo que fuera, los "nueve anónimos" no lograron salvar a la humanidad de las guerras, la barbarie y la crueldad. Pero quién sabe, a lo mejor sin ellos este planeta ya hace mucho tiempo se habría convertido en un desierto reseco sin humanidad?

Fuentes: Taringa.net
Lea Más