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El planeta enano Ceres tiene agua estable en superficie

Seis nuevos artículos presentan en Science evidencias de la presencia de criovolcanes, agua helada y estable en superficie y extrañas partículas cargadas originadas por el viento solar.
  Ahuna Mons, un posible criovolcán en Ceres - NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Ceres fue considerado primero como un gigantesco asteroide, pero sus 900 kilómetros de longitud le hicieron entrar con holgura en la categoría de planeta enano. A pesar de este cambio, lo cierto es que Ceres es un integrante más del cinturón de asteroides. Esta peculiaridad le hace ser muy interesante para entender esa región del Sistema Solar habitada por rocas y escombros que está entre Júpiter y Marte, y para aprender todo lo posible sobre cómo se formaron los planetas a partir de esos pedazos. Por esos motivos, la nave «Dawn» (amanecer) de la NASA, lo ha explorado con gran profundidad desde 2015.

Hoy se han presentado al mismo tiempo seis artículos científicos en la revista «Science» que muestran hasta qué punto esta exploración ha sido un éxito. De un plumazo se han presentado al mismo tiempo evidencias sobre la presencia de criovolcanes y de agua helada y estable en superficie. Otras pruebas han permitido detectar partículas cargadas provenientes del viento solar y nuevos datos sobre la composición del subsuelo.
Criovolcanes

Ceres, al igual que Plutón u otros cuerpos fríos, parece tener actividad volcánica. Según ha sugerido Ottaviano Ruesch, la actividad química del subsuelo parece estar detrás de la aparición de una formación de criovolcanes en un lugar bautizado como Ahuna Mons. Algunos gases y líquidos, quizás a causa de la mezcla de sales cloradas con agua del subsuelo, generaron estallidos y abultamientos en el terreno. Los criovolcanes aparecen cuando el material expulsado se solidifica inmediatamente, a causa de las bajas temperaturas (Ceres está expuesto al espacio). De momento creen que Ahuna Mons se ha formado más recientemente que los cráteres de alrededor, pero aún no saben qué proceso lo formó.
Agua estable

Los investigadores dirigidos por Jean-Philippe Combe han puesto el foco en lo que ocurre en la superficie. Si en el pasado los científicos se quedaron petrificados después de descubrir la presencia de extrañas manchas blancas en la superficie de Ceres, por lo demás del color del asfalto, luego se averiguó que estas se originaban a causa de la sublimación del agua presente en minerales hidratados, y que aparecían y desaparecían cada día, por acción del Sol. Pero, según Combe, hay aún más protagonistas en esta ecuación.

Después de usar los datos obtenidos por una sofisticada cámara de infrarrojos, los investigadores analizaron una zona reflectiva en el cráter Oxo. Así descubrieron la presencia de agua, bien en forma de materiales hidratados o bien en forma de hielo permanente. Esté como esté, creen que el agua podría permanecer en esas condiciones durante unos 10 años, y que su origen podría estar en un deslizamiento del terreno o en el impacto de un asteroide.
«Chispas»

El Sol arrasa los cuerpos que (casi) no tienen atmósfera ni campo magnético. Produce largas colas de iones en los cometas y hace estallar la superficie de los cuerpos más fríos con su potente choque térmico. En el caso de Ceres, hay algo más. Según ha publicado el equipo de Christopher Rusell, hay partículas muy energéticas en la supeficie que aparecen en rápidas llamaradas de viento solar. Estas surgen quizás cuando se ioniza la tenue atmósfera de Ceres, o porque las sales de la superficie conducen la electricidad y generan pequeños campos magnéticos capaces de hacer rebotar el viento solar.
El corazón del asteroide

El interior sigue sin ser accesible, por mucho que se trate de imaginar cómo será a partir de lo que se ve desde fuera. Pero Harald Heisinger ha usado nuevos datos para actualizar lo que se cree que hay en Ceres. Antes se pensaba que en el subsuelo había una capa de hielo que suavizaría el contorno de los cráteres con el paso de millones de años. Pero tal como se ve hoy en día, y gracias a conclusiones obtenidas tras datar varias regiones, resulta que los cráteres antiguos son tan escarpados que se puede suponer que en el subsuelo no hay hielo, sino una mezcla de roca y hielo.

Junto a los cráteres de meteoritos, en Ceres también hay colinas, deslizamientos y estructura lineares. Según Debra Buczkowski se han formado a causa de movimientos subterráneos, quizás a causa del criovulcanismo y de la fusión de hielo bajo la superficie.

Eleonora Ammannito se ha adentrado en los minerales de Ceres, y con la espectrometría ha determinado la composición de una parte de las rocas de Ceres que ha sugerido que en el pasado el agua provocó una extensa alteración de la superficie del planeta enano.


Fuentes: ABC.ES
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Científicos se preparan para la tormenta solar perfecta

Insisten en que un evento muy fuerte podría corroer las cañerías, borrar la memoria de los ordenadores y socavar operaciones militares, además de dejarnos sin electricidad ni satélites

No es la primera vez que lo advierten. Una tormenta solar geomagnética muy poderosa puede dañar los satélites de comunicaciones, noquear los sistemas GPS, cerrar el tráfico aéreo y apagar las luces, computadoras y teléfonos en millones de hogares durante días, meses o incluso años. Puede parecer un escenario de pánico de ciencia ficción, pero los científicos espaciales, corporaciones globales de seguros y agencias gubernamentales estadounidense, desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de la NASA a la Oficina de Política Científica y Tecnológica (OSTP) de la Casa Blanca, se lo toman en serio. Dicen que es un evento «de baja probabilidad pero de alto impacto» que debe ser afrontado desde varios frentes: la investigación, la prevención y una estrategia de mitigación. Por si ocurre..

En una reciente conferencia en Washington, en la que se reunieron especialistas en meteorología espacial de distintos ámbitos, Louis Lanzerotti, investigador en el Centro de NJIT para la Investigación Solar-Terrestre, resumió las implicaciones de una tormenta solar masiva para una sociedad como la actual tecnológica e hiper-conectada: «Desde el desarrollo del telégrafo eléctrico en la década de 1840, los procesos del clima espacial han afectado al diseño, implementación y operación de muchos sistemas de ingeniería, en un primer momento en la Tierra y ahora en el espacio», señaló Lanzerotti. «A medida que la complejidad de tales sistemas aumenta, por la invención y despliegue de nuevas tecnologías, y que los seres humanos se han aventurado más allá de la superficie de la Tierra, tanto los sistemas construidos por el hombre como la propia humanidad se vuelven más susceptibles a los efectos del entorno espacial de la Tierra».

Además de la interrupción de las comunicaciones y las redes de energía, esas poderosas explosiones de radiación electromagnética, partículas energéticas y plasma magnetizado, tienen el potencial de corroer las tuberías de agua y alcantarillado, borrar los datos históricos almacenados en la memoria de los ordenadores, socavar las operaciones militares y de seguridad, y hacer daño a los astronautas que viajan en el espacio.

Por este motivo, los investigadores han insistido en la creciente urgencia de reforzar tanto la investigación científica básica como el desarrollo de aplicaciones prácticas. «Una vez que los sistemas empiezan a fallar, (los cortes) pueden multiplicarse en cascada de maneras que ni siquiera podemos concebir», señaló Daniel Baker, director del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado-Boulder.
Consecuencias millonarias

En un informe de 2013, el mercado de seguros Lloyd de Londres estimaba la población en riesgo de una tormenta masiva «entre 20-40 millones con duraciones de hasta 1-2 años», dependiendo «en gran medida de la disponibilidad de piezas de recambio de transformadores». El costo de tal recuperación oscilaría entre 600.000 millones y 2,6 billones de dólares.

Pero las pequeñas tormentas también pueden causar problemas. En los últimos años, por ejemplo, un apagón en Suecia durante el cual la NASA también detectó anomalías en misiones en el espacio, y varios años más tarde, la interrupción de los sistemas de control de vuelo, de nuevo en Suecia, que detuvo el tráfico aéreo. Por este motivo, Tamara Dickinson, directora de medio ambiente y energía en el OSTP, dijo que el gobierno está «en un punto de inflexión fundamental» en su enfoque de la planificación del clima espacial y «dispuesto a tomar medidas decisivas para hacer frente a este riesgo».

La Fuerza Aérea de Estados Unidos también está expandiendo su red de sensores para monitorear el clima espacial, colocándolos en todos sus satélites. «Necesitamos datos para apoyar determinadas operaciones militares», han indicado. La Fuerza Aérea se basa en el GPS para misiones como el pilotaje de aeronaves por control remoto en Afganistán. «Si podemos predecir el clima espacial, podemos retrasar o ampliar las operaciones en el lugar», indican.

La Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) también ha añadido recientemente el clima espacial a sus sesiones de información de operaciones diarias. Y la famosa Administración Oceánica y Atmosférica Nacional (NOAA), señala que realizará un seguimiento más intenso de las tormentas solares para predecir futuras consecuencias. Las tormentas solares son algo serio a tener en cuenta.

Fuentes: ABC.ES
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Comparan el cráter 'del fin del mundo' con el Triángulo de las Bermudas

Cráter del 'fin del mundo' en Siberia
Cráter del 'fin del mundo' en Siberia
Foto: YOUTUBE/SIBERIAN TIMES

   Científicos del Instituto de Geología del Petróleo y Geofísica de la Academia de las Ciencias Trofimuk (IPGG-SB RAS) han determinado que el cráter Yamal de Siberia --conocido como 'el agujero del fin del mundo--, es un 'pariente cercano' del Triángulo de las Bermundas.

   Estudios geofísicos, llevados a cabo mediante técnicas de imagen, magnéticas y radiométricas, han permitido a los científicos obtener más información sobre la formación de este suceso, que fue descubierto el pasado verano.

   El director adjunto del Instituto, Igor Eltcova, ha explicado las causas de la compleja formación de este cráter. En primer lugar apunta que se encuentra en la intersección de fallas tectónicas y que en la península en la que se halla ha sido un verano muy cálido. Esto provoca la emanación de hidratos de gas, cuyas emisiones, conocidas como estallidos neumáticos, provocaron la formación de este misterioso agujero.

   "Esta teoría es la misma que explica el misterioso Triángulo de las Bermudas", ha indicado Eltcova. Según ha indicado, el proceso consiste el que, "cuando los hidratos de gas se descomponen activamente, el hielo de metano se convierte en gas. Este proceso sucede en forma de avalancha, como una reacción nuclear, y así empiezan a emanar grandes cantidades del metano".

   Como consecuencia de estas emanaciones los océanos pueden llegar a hervir y, entonces, los barcos se hunden, al igual que un avión se puede estrellar debido a una turbulencia de una atmósfera sobresaturada de metano.

   De hecho, el especialista ha señalado que el cráter Yamal no es un fenómeno natural "único". Estos "accidentes" son conocidos, pero se producen en áreas poco pobladas, ha concluido.


Fuentes: EUROPAPRESS.ES
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