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Rosetta encuentra la «tumba» de Philae, la sonda perdida


Un mes antes de que finalice la misión, una cámara de alta resolución ha conseguido localizar al pequeño módulo encajado en una grieta del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko


Primer plano de Philae. El aterrizale del módulo falló y no se pudo conseguir que los paneles solares alimentaran las baterías para hacer experimentos científicos - ESA/Rosetta/MPS

La nave Rosetta ha logrado localizar a Philae, el pequeño módulo que hizo un accidentado aterrizaje en el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko el pasado 12 de noviembre de 2014.

Estaba encajado en una grieta y volcado sobre un lateral, de modo que se explica por qué hace meses las baterías se descargaron y le fue imposible hacer los experimentos sobre la superficie del cometa que estaban previstos. Los científicos solo pudieron usar algunos de los diez instrumentos embarcados en Philae y durante 3 días.

Las imágenes fueron tomadas el pasado 2 de septiembre con la cámara OSIRIS, cuando la nave se acercó a tan solo 2,7 kilómetros de la superficie del cometa. En la imagen, publicada este lunes, se puede apreciar el cuerpo y dos de sus tres brazos.

«A solo un mes de finalizar la misión Rosetta, estamos muy contentos por haber tomado por fin una imagen de Philae, y verla con un nivel de detalle tan increíble», ha dicho en un comunicado de la Agencia Espacial Europea (ESA), Cecilia Tubiana, miembro del equipo de la cámara OSIRIS, y la primera en ver la imagen, descargada ayer desde la nave Rosetta.

Rosetta, acercándose al cometa- ESA

La misión Rosetta fue lanzada en marzo de 2004 y su objetivo era orbitar y aterrizar sobre un cometa por primera vez en la historia. Se pretendía examinarlo desde el espacio y desde la superficie para hacer análisis cruciales sobre la composición y el funcionamiento de estos objetos que se cree que son fundamentales para reconstruir los orígenes del Sistema Solar. Por ello, contaba con dos elementos: la nave Rosetta, capaz de examinar al cometa desde una distancia ajustable, y el módulo de aterrizaje Philae, cuyo propósito era tomar muestras en el suelo.

Mientras que la nave Rosetta está formada por un cubo de unos dos metros de largo y tiene dos brazos de paneles solares de 30 metros de envergadura, el pequeño módulo Philae apenas mide un metro. Por su parte, el cometa analizado, tiene unos 4,3 kilómetros en su lado más largo. Tiene forma de pato de goma (con dos grandes lóbulos) y viaja por el espacio a unos 135.000 kilómetros por hora, girando sobre sí mismo y sacudido por el viento solar y violentas explosiones de vapor sobre su superficie.
«Aterrizaje forzoso»

La última vez que se vio a Rosetta fue cuando chocó en la región de Agilkia, rebotó y voló durante otras dos horas antes de posarse en otro lugar, después llamado Abydos, en el lóbulo más pequeño del cometa.

Después de tres días, la batería primaria de Philae se agotó y la sonda entró en estado de hibernación, solo para despertarse brevemente entre junio y julio de 2015, cuando el cometa 67P pasó por las cercanías el Sol y los paneles solares suministraron algo de energía.
Larga y cuidadosa búsqueda

Sin embargo, hasta hoy, la localización precisa del lugar de reposo de Philae era desconocida. Las señales de radio acotaron la localización a una zona de decenas de metros. Dentro de esta, se detectaron varios candidatos a tratarse del módulo Philae, pero no había imágenes en suficiente resolución para analizarlos. Hasta ahora.

Situación del módulo Philae- ESA/Rosetta/MPS

Las evidencias apuntaron a uno de estos candidatos, que ha sido confirmado este lunes como el módulo Philae. Todo gracias a la cámara OSIRIS, capaz de identificar el cuerpo y las patas características de Philae después de acercar a la nave Rosetta a tan solo 2,7 kilómetros de la superficie del cometa.

«Este descubrimiento llega al final de una larga y cuidadosa búsqueda», dijo Patrick Martin, investigador de la ESA en la misión Rosetta. «Estábamos empezando a pensar que Philae permanecería perdida para siempre. Es increíble que la hayamos capturado en el momento final».
La última misión de Rosetta

«Esta noticia maravillosa significa que ahora tenemos la información que nos faltaba para poner en contexto los datos recogidos por Philae, ahora que sabemos donde estaba», ha dicho Matt Taylor, otro de los investigadores de la ESA que trabaja en Rosetta.

«Ahora, que la búsqueda de Philae ha finalizado, nos sentimos libres para el aterrizaje de Rosetta, y esperamos con ilusión captar imágenes aún más cercanas del lugar donde Rosetta se posará en el terreno», ha dicho Holger Sierks, investigador de la cámara OSIRIS.

El descubrimiento de Philae llega menos de un mes antes de que Rosetta descienda hasta la superficie del cometa. Ocurrirá el 30 de septiembre, cuando la nave será enviada en su última misión para observar al cometa desde cerca, incluyendo un pozo en la región Ma´at donde se espera obtener información crítica sobre la estructura interna de los cometas.


Fuentes: ABC.ES
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Centauros, la amenaza de los cometas gigantes

Estos objetos, situados en las fronteras externas del Sistema Solar, pueden suponer un peligro mucho mayor para la vida que los propios asteroides.

Imagen captada por la sonda Cassini en las cercanías de Saturno - NASA

Hace ya una década, Stephen Hawking avisaba de que una de las posibles razones para la aparente escasez de vida inteligente en nuestra galaxia es la alta probabilidad de que asteroides, o cometas, choquen contra los mundos habitados, acabando con la vida antes de que pueda desarrollarse lo suficiente. Ahora, un equipo de astrónomos de la Universidad de Buckingham afirma que el descubrimiento, durante las dos últimas décadas, de cientos de cometas gigantes (llamados "Centauros") en las fronteras externas de nuestro sistema planetario implica que esos objetos suponen una amenaza mucho mayor para la vida que los propios asteroides.

Los Centauros, en efecto, suelen tener órbitas inestables, ya que se cruzan a menudo con las trayectorias de los grandes planetas exteriores del Sistema Solar, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. De hecho, la fuerza gravitatoria de esos mundos podría fácilmente desviar esos objetos hacia la Tierra. Un cometa del tipo Centauro suele tener entre 50 y 100 km. de diámetro, o incluso más. Una sola de estas rocas heladas tiene más masa que toda la población hallada hasta ahora de asteroides cercanos a nuestro planeta.

Debido a su gran distancia de la Tierra, estos cometas, mucho mayores de los que vemos normalmente, apenas sí aparecen como una débil mota de luz, incluso a través de los telescopios más potentes. Incluso Febe, una de las lunas de Saturno, de unos 200 km. de diámetro, es probablemente un Centauro, capturado por el planeta gigante en algún momento del pasado. Y hasta que se envíe una nave a visitar algún otro cometa gigante, la mejor idea que tenemos sobre su aspecto viene de imágenes como la que encabeza estas líneas, captada por la sonda Cassini en las cercanías de Saturno. Puede que la New Horizons, que llegó a Plutón hace seis meses y que a finales de 2018 se dirigirá a estudiar un lejano objeto aún más lejano, logre aportar un material mejor.

Los cálculos sobre la cantidad de Centauros que, por una u otra razón, terminan por dirigirse hacia el interior del Sistema Solar (donde estamos nosotros), indican que alguno de ellos termina por cruzarse con la órbita de la Tierra por lo menos una vez entre cada 40.000 y 100.000 años. Una vez en el espacio cercano a nuestro planeta, los análisis de los investigadores preven que los Centauros se rompan, dando lugar a una gran cantidad de polvo y a grandes fragmentos de roca que llenarían, literalmente, el interior de nuestro sistema de escombros y harían que un impacto contra la Tierra fuera prácticamente inevitable.
Pruebas del pasado

El estudio de graves trastornos en el clima terrestre, unido al "parón" del progreso en varias civilizaciones antiguas, junto a nuestro conocimiento cada vez mayor de los materiales que nos rodean en el espacio cercano, sugieren con fuerza que un Centauro llegó hasta aquí hace cerca de 30.000 años. Ese gigantesco cometa habría "sembrado" nuestros alrededores con fragmentos cuyos tamaños van desde simples motas de polvo a rocas de varios km. de diámetro. y seguramente alguna de ellas terminó cayendo a la Tierra.

También varios episodios específicos de agitación medioambiental identificados por geólogos y paleontólogos, alrededor de los años 10.800 y 2.300 antes de Cristo, son consistentes con esta nueva comprensión de las poblaciones de cometas y sus comportamientos. Incluso una de las cinco mayores extinciones de la vida terrestre, la que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años, se relaciona, según varias hipótesis, con la visita de un Centauro.

"Durante las tres últimas décadas -explica Bill Napier, de la Universidad de Buckingham- hemos dedicado muchos esfuerzos al rastreo y el análisis de los riesgos de impacto de un asteroide contra la Tierra. Pero nuestro trabajo sugiere que necesitamos también mirar más allá de nuestro vecindario inmediato, observar lo que sucede más allá de la órbita de Júpiter, y localizar Centauros. Si tenemos razón, estos lejanos y gigantescos cometas pueden constituir un serio peligro para nosotros, y es hora de conocerlos y entenderlos mejor".

Los investigadores han descubierto también que existen evidencias en otras disciplinas científicas que apoyan sus hipótesis. Por ejemplo, las edades de los cráteres submilimétricos identificados en rocas lunares traídas a la Tierra por las misiones Apolo son, en su mayoría, inferiores a los 30.000 años, lo que indica un enorme incremento, en aquel momento, de la cantidad de polvo en el Sistema Solar interno.


Fuentes: ABC.ES
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El planeta enano Ceres tiene agua estable en superficie

Seis nuevos artículos presentan en Science evidencias de la presencia de criovolcanes, agua helada y estable en superficie y extrañas partículas cargadas originadas por el viento solar.
  Ahuna Mons, un posible criovolcán en Ceres - NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Ceres fue considerado primero como un gigantesco asteroide, pero sus 900 kilómetros de longitud le hicieron entrar con holgura en la categoría de planeta enano. A pesar de este cambio, lo cierto es que Ceres es un integrante más del cinturón de asteroides. Esta peculiaridad le hace ser muy interesante para entender esa región del Sistema Solar habitada por rocas y escombros que está entre Júpiter y Marte, y para aprender todo lo posible sobre cómo se formaron los planetas a partir de esos pedazos. Por esos motivos, la nave «Dawn» (amanecer) de la NASA, lo ha explorado con gran profundidad desde 2015.

Hoy se han presentado al mismo tiempo seis artículos científicos en la revista «Science» que muestran hasta qué punto esta exploración ha sido un éxito. De un plumazo se han presentado al mismo tiempo evidencias sobre la presencia de criovolcanes y de agua helada y estable en superficie. Otras pruebas han permitido detectar partículas cargadas provenientes del viento solar y nuevos datos sobre la composición del subsuelo.
Criovolcanes

Ceres, al igual que Plutón u otros cuerpos fríos, parece tener actividad volcánica. Según ha sugerido Ottaviano Ruesch, la actividad química del subsuelo parece estar detrás de la aparición de una formación de criovolcanes en un lugar bautizado como Ahuna Mons. Algunos gases y líquidos, quizás a causa de la mezcla de sales cloradas con agua del subsuelo, generaron estallidos y abultamientos en el terreno. Los criovolcanes aparecen cuando el material expulsado se solidifica inmediatamente, a causa de las bajas temperaturas (Ceres está expuesto al espacio). De momento creen que Ahuna Mons se ha formado más recientemente que los cráteres de alrededor, pero aún no saben qué proceso lo formó.
Agua estable

Los investigadores dirigidos por Jean-Philippe Combe han puesto el foco en lo que ocurre en la superficie. Si en el pasado los científicos se quedaron petrificados después de descubrir la presencia de extrañas manchas blancas en la superficie de Ceres, por lo demás del color del asfalto, luego se averiguó que estas se originaban a causa de la sublimación del agua presente en minerales hidratados, y que aparecían y desaparecían cada día, por acción del Sol. Pero, según Combe, hay aún más protagonistas en esta ecuación.

Después de usar los datos obtenidos por una sofisticada cámara de infrarrojos, los investigadores analizaron una zona reflectiva en el cráter Oxo. Así descubrieron la presencia de agua, bien en forma de materiales hidratados o bien en forma de hielo permanente. Esté como esté, creen que el agua podría permanecer en esas condiciones durante unos 10 años, y que su origen podría estar en un deslizamiento del terreno o en el impacto de un asteroide.
«Chispas»

El Sol arrasa los cuerpos que (casi) no tienen atmósfera ni campo magnético. Produce largas colas de iones en los cometas y hace estallar la superficie de los cuerpos más fríos con su potente choque térmico. En el caso de Ceres, hay algo más. Según ha publicado el equipo de Christopher Rusell, hay partículas muy energéticas en la supeficie que aparecen en rápidas llamaradas de viento solar. Estas surgen quizás cuando se ioniza la tenue atmósfera de Ceres, o porque las sales de la superficie conducen la electricidad y generan pequeños campos magnéticos capaces de hacer rebotar el viento solar.
El corazón del asteroide

El interior sigue sin ser accesible, por mucho que se trate de imaginar cómo será a partir de lo que se ve desde fuera. Pero Harald Heisinger ha usado nuevos datos para actualizar lo que se cree que hay en Ceres. Antes se pensaba que en el subsuelo había una capa de hielo que suavizaría el contorno de los cráteres con el paso de millones de años. Pero tal como se ve hoy en día, y gracias a conclusiones obtenidas tras datar varias regiones, resulta que los cráteres antiguos son tan escarpados que se puede suponer que en el subsuelo no hay hielo, sino una mezcla de roca y hielo.

Junto a los cráteres de meteoritos, en Ceres también hay colinas, deslizamientos y estructura lineares. Según Debra Buczkowski se han formado a causa de movimientos subterráneos, quizás a causa del criovulcanismo y de la fusión de hielo bajo la superficie.

Eleonora Ammannito se ha adentrado en los minerales de Ceres, y con la espectrometría ha determinado la composición de una parte de las rocas de Ceres que ha sugerido que en el pasado el agua provocó una extensa alteración de la superficie del planeta enano.


Fuentes: ABC.ES
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Una estrella muy rara, pero sin ingenieros alienígenas



Investigadores atribuyen a cambios en los instrumentos ópticos la rara presencia en KIC 8462852 que parece obra de una civilización extraterrestre. Sin embargo, continúa el misterio del astro que parpadea de forma errática

Una cascada de cometas frente a una estrella - NASA/JPL/Caltech
J. DE JORGE - 10/05/2016 a las 11:30:17h. - Act. a las 13:44:50h.Guardado en: Ciencia - Temas: NASA ,

El descubrimiento que en octubre de 2015 dieron a conocer astrónomos de la Universidad de Yale trascendió mucho más allá de los ámbitos académicos y científicos. Habían detectado una estrella a 1.480 años luz de la Tierra, en la constelación de Cygnus, cuya luz parpadeaba de forma errática por motivos desconocidos. Como no se encontraba una explicación natural convincente, se llegó a especular con la posibilidad de que el astro KIC 8462852, un poco más grande y caliente que el Sol, estuviera orbitado por una descomunal estructura construida por una civilización alienígena.

Puede parecer una broma, pero realmente las fluctuaciones en la luz de la estrella eran tan inusuales que dejaron a los científicos desconcertados. Docenas de atenuaciones irregulares aparecían en un período de 100 días, lo que parecía indicar que un gran número de objetos de forma irregular había pasado frente a la cara de la estrella bloqueando temporalmente su luminosidad. Pero, ¿qué podría ser eso? ¿Estaban los primeros ingenieros hallados fuera del planeta levantando una especie de esfera de Dyson, esa cubierta gigantesca propuesta en 1960 por el físico Freeman Dyson?
La esfera de Dyson
La esfera de Dyson- Wikipedia Creative Commons License

Por muy delirante que parezca, la atención suscitada por la estrella llevó a científicos del Instituto SETI a realizar una serie de escuchas para ver si podían detectar alguna señal de radio que indicara la presencia de esos constructores extraterrestres. En noviembre dieron a conocer sus resultados y fueron negativos: nada parecía indicar la existencia de señales de origen artificial. Un chasco.

Pero la palabra de SETI no fue la última. Un estudio publicado en enero por un astrónomo de la Universidad Estatal de Louisiana avivó las llamas de la especulación al anunciar que el brillo de la estrella de Tabby se había atenuado un 20% en el último siglo: un hallazgo particularmente difícil de explicar por medios naturales, pero consistente con la idea de que alguien estaba convirtiendo poco a poco el material planetario en el sistema de la estrella en megaestructuras gigantes que han estado absorbiendo cantidades crecientes de energía de la estrella durante más de un siglo. Ese estudio (puede consultarlo en el servidor de textos científicos Arxiv) ha sido aceptado para su publicación en la revista Astrophysical Journal, revisada por pares, es decir, con el visto bueno de expertos científicos.
Menos luz en la década de los 60

Sin embargo, un nuevo estudio, aceptado también para su publicación en la misma revista, ha llegado a conclusiones bien distintas. Y estas son mucho más prosaicas. Investigadores de la Universidad de Vanderbilt y la NASA han analizado las mismas observaciones en las que se basó el anterior estudio y han concluido que no hay evidencia creíble de que el brillo de la estrella haya cambiado constantemente a lo largo de ese período.

Estos últimos estudios se basan en observaciones de un espectacular archivo digital llamado DASCH que contiene más de 500.000 placas de vidrio fotográficas tomadas por astrónomos de la Universidad de Harvard entre 1885 y 1993. Los científicos tenían la sospecha de que el aparente oscurecimiento de 100 años de la estrella de Tabby podría ser simplemente el resultado del uso de diferentes telescopios y cámaras durante el siglo pasado. Los investigadores se dieron cuenta de que muchas estrellas en la base DASCH experimentaban una caída similar en intensidad en la década de 1960. Eso indica que las bajadas fueron causadas por los cambios en la instrumentación, no por cambios en el brillo de las estrellas.

Pero eso no lo explica absolutamente todo.

La estrella de Tabby sigue siendo «la más misteriosa del Universo», como dijeron sus descubridores (Se llama así por Tabetha Boyajian, la astrónoma que se fijó en ella), quienes aseguran que sus oscilaciones asimétricas solo pueden ser causadas por un objeto 1.000 veces la superficie de la Tierra. Los científicos examinaron una serie de posibles explicaciones, incluyendo variaciones en la salida de la estrella, las secuelas de una colisión planetaria tipo Tierra-Luna, montones interestelares de polvo que pasen entre la estrella y la Tierra, y algún tipo de interrupción por una supuesta compañera. Sin embargo, ninguno de los escenarios podría explicar todas las observaciones. Su mejor explicación era un cometa gigante que se fragmenta en una cascada de miles de cometas más pequeños, pero todavía no ha sido confirmada.

Que haya una civilización extraterrestre en obras es difícil de creer, pero la estrella seguirá dando de qué hablar. Porque, a pesar de todos los estudios, los científicos todavía no tienen ni idea de qué pasa, en realidad, por delante de ella.
Fuentes: ABC.ES
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El regreso del cometa sin cola

Un objeto rocoso, de la época de la formación de la Tierra, vuelve hacia el interior del Sistema Solar tras pasar miles de millones de años congelado en la nube de Oort

Ilustración del singular cometa rocoso C/2014 S3 (PANSTARRS) - ESO
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ABC.esMadrid - 29/04/2016 a las 14:22:45h. - Act. a las 22:56:52h.Guardado en: Ciencia - Temas: Cometas , Asteroides , Ciencia , Astronomía , Observatorios astronómicos , Planetas
Este diagrama muestra la probable historia de este objeto tanto en el Sistema Solar interior como en el exterior durante un período de más de 4.000 millones de años. La mayor parte de este tiempo permaneció en la Nube de Oort.
Este diagrama muestra la probable historia de este objeto tanto en el Sistema Solar interior como en el exterior durante un período de más de 4.000 millones de años. La mayor parte de este tiempo permaneció en la Nube de Oort.
Este diagrama muestra la probable historia de este objeto tanto en el Sistema Solar interior como en el exterior durante un período de más de 4.000 millones de años. La mayor parte de este tiempo permaneció en la Nube de Oort.- ESO/L. Calçada

Observatorios astronómicos han descubierto un raro objeto que parece estar hecho del material original del Sistema Solar de la época de la formación de la Tierra. Este objeto se habría conservado «congelado» muy lejos, en la nube de Oort, durante miles de millones de años y ahora vuelve tal y como era al interior de nuestro sistema, lo que puede proporcionar importantes pistas sobre sus orígenes. Se trata de un raro tipo de cometa, uno sin cola, que Karen Meech, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawái, llama cometa Manx, por la raza de gatos que no tiene cola.

En un artículo que publican en la revista Science Advances, Meech y sus colegas concluyen que C/2014 S3 (PANSTARRS) se formó en el interior del Sistema Solar junto con la propia Tierra, pero fue expulsado en una fase muy temprana. Quedó conservado en el congelador de la nube de Oort durante miles de millones de años hasta ahora, que vuelve hacia el interior del sistema.

«Ya sabíamos de la existencia de muchos asteroides, pero todos han sido “cocinados” por el calor y la cercanía del Sol durante miles de millones de años. Este es el primer asteroide “en crudo” que hemos podido observar: se ha conservado en el mejor congelador que hay», explica la investigadora.

C/2014 S3 (PANSTARRS) fue originalmente identificado por el telescopio Pan-STARRS1 como un débil cometa activo a una distancia de algo más de dos veces la distancia Sol-Tierra. Su largo período orbital actual (alrededor de 860 años) sugiere que su origen está en la nube de Oort, y fue empujado hace relativamente poco tiempo a una órbita que lo acerca al Sol.

Inmediatamente, el equipo se dio cuenta de que C/2014 S3 era inusual, ya que no tiene la característica cola que tienen la mayor parte de los cometas de período largo cuando se acercan tanto al Sol. Unas semanas después de su descubrimiento, el equipo obtuvo espectros de este débil objeto con el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO), instalado en Chile.
El origen de los planetas

Estudios de la luz reflejada por el objeto indican que no parece un cometa típico, de los que se cree que se forman en el Sistema Solar exterior y son helados en lugar de rocosos. Al contrario, parece que el material ha sufrido muy poco procesamiento, indicando que ha permanecido profundamente congelado durante mucho tiempo. La débil actividad es aproximadamente un millón de veces inferior a la de los cometas activos de período largo situados a una distancia similar del Sol.

«Hemos encontrado el primer cometa rocoso y estamos buscando otros. Dependiendo de cuántos encontremos, sabremos si los planetas gigantes bailaron por todo el Sistema Solar cuando eran jóvenes, o si crecieron tranquilamente sin moverse mucho», señala Olivier Hainaut, coautor del estudio e investigador de ESO en Garching, Alemania.

Fuentes: ABC.ES
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Prepárate para fotografiar la lluvia de estrellas más popular del 2015: las Perseidas

En tan solo unos días, del 11 al 14 de agosto, con el momento de máxima intensidad en la noche del 12 al 13, tendremos la increíble oportunidad de observar y fotografiar las Perseidas. La lluvia de estrellas causada por el cometa Swift-tuttle. Este año promete ser espectacular, con hasta más de 60 meteoros por hora.

Además, la luna, con una fase inferior al 5%, no nos contaminará el cielo con su luz. La luna nueva es el 14 de agosto, así que las condicione son inmejorables. No puedes perderte esta la lluvia de estrellas.
Dónde y a qué hora

Este año, se podrá observar la lluvia de estrellas en ambos hemisferios, norte y sur. Los que vivan en el hemisferio norte podrán disfrutar de una punta de entre 50-70 meteoros por hora durante las horas previas al amanecer del día 13, mientras que los que vivan en el hemisferio sur se tendrán que conformar con unos 15-20 meteoros por hora.

El pico de máxima intensidad sucederá el 13 de agosto sobre las 4 de la madrugada (EDT - Eastern Daylight Time). Lo que traducido a la franja horaria de Madrid (España) significa las 10 de la mañana. Así que tendremos que aprovechar al máximo la lluvia que suceda desde la media noche del día 12 hasta que los primeros rayos de luz nos invadan la escena el día 13.
Dónde encuadrar: el radiante

Los meteoros son el resultado de las corrientes de desechos cósmicos entrando en la atmósfera de la Tierra a velocidades extremadamente altas. Los fragmentos más pequeños se queman en la atmósfera produciendo una "estrella fugaz", pero los más grandes pueden realmente producir una impresionante gran bola de fuego.

Durante la lluvia de meteoros, vas a observar como éstos irradian de un sólo punto del cielo: el radiante.

El radiante de las Perseidas (el punto dónde los meteoros aparecen converger) está situado cerca de la constelación de Perseus.

El radiante de las Perseidas y las constelaciones cercanas. Fuente: Sky & Telescope

¿Cómo localizar el radiante en el cielo?

La posición del radiante está definida por dos coordenadas: la Ascensión Recta (3h 4m) y la Declinación (+58).

    La Declinación es el ángulo vertical entre el centro de un cuerpo celeste (sol, luna, estrellas) y el ecuador celeste. Una declinación de +20º significa que el cuerpo celeste se sitúa a 20º norte por encima del ecuador celeste. El polo sur celeste tiene una declinación de -90º, el ecuador celeste está a declinación 0º, y el polo norte celeste está a una declinación de +90º (la estrella polar). La declinación con respecto al globo celeste es lo mismo que la latitud con respecto al globo terrestre, la posición vertical de un objeto.
    La Ascensión Recta se mide a partir del punto Aries en horas (una hora equivale a 15 grados), minutos y segundos hacia el este a lo largo del ecuador celeste.

Sí, lo sé, ambas coordenadas tienen nombres horribles y peores definiciones. La buena noticia es que no necesitas entender la teoría para poder usar la Realidad Aumentada Noche de PhotoPills para ubicar el radiante en el cielo. Solo necesitas aprender a leer la Ascensión Recta y la Declinación en la pantalla de realidad aumentada. En el siguiente vídeo te explicamos cómo hacerlo. Te prometo que es más sencillo de lo que parece ;)


Una vez tengas claro la posición del radiante al inicio y al final de la sesión de fotos, sabrás exactamente dónde encuadrar para capturar el máximo número de meteoros posible.
Cómo fotografiar la lluvia de estrellas

Aquí tenéis unas recomendaciones para ayudaros a fotografiar los meteoros:

Id a una zona con poca contaminación lumínica.
Aseguraos de que encuadráis en la parte correcta del cielo. Utilizad la Realidad Aumentada Noche de PhotoPills para ubicar el radiante.
Utilizad un objetivo angular y luminoso (al menos un f/2.8).
Enfocad a la distància hiperfocal. Aseguraos de que no os quedais cortos al enfocar, ya que aunque os equivoquéis de unos pocos centímetros, vais a tener las estrellas desenfocadas. Así que es mejor pasarse unos 50 cm de la hiperfocal si hace falta, para aseguraos de que las estrellas os quedan enfocadas.
Podéis utilizar nuestra calculadora online de profundidad de campo.
Subid el ISO al nivel máximo que vuestra cámara permita sin que aparezca un ruido excesivo (por ejemplo un ISO entre 800 ó 6400).

Usad la calculadora online Estrellas como Puntos para calcular el tiempo máximo de exposición para que las estrellas os queden como puntos, sin trazos. Normalmente es un valor entre 20 y 35 segundos dependiendo de la cámara y del objetivo utilizado.
Utilizad un intervalo de 2" a 5" de lapso entre fotografías consecutivas para intentar capturar la máxima cantidad de meteoros posible.

En nuestro artículo Como hacer fotos contagiosas de la Vía Láctea encontrarás todo lo que necesitas para imaginar, planificar y tomar fotos espectaculares de las estrellas.

Si tenéis la suerte de capturar unos cuantos meteoros, se puede utilizar la técnica descrita en este vídeo de David Kingham para procesarlas y conseguir un efecto espectacular.

Fuentes: http://es.photopills.com
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«Rosetta» aporta indicios de vida en cometas, según investigadores británicos

Max Wallis, de la Universidad de Cardiff, y el director del Centro Buckingham de Astrobiología apuntan a la existencia de microorganismos que habitarían en las grietas de sus hielos.
«Rosetta» aporta indicios de vida en cometas, según investigadores británicos
«Rosetta» aporta indicios de vida en cometas, según investigadores británicos
afp
Willis y Wickramansinghe apuntan para respaldar su teoría la localización por parte de «Philae» de abundantes moléculas orgánicas complejas

Max Wallis, de la Universidad de Cardiff, y el director del Centro Buckingham de Astrobiología, el profesor Chandra Wickramasinghe, han propuesto dentro de la reunión de la Royal Astronomical Society británica que microorganismos estarían dando forma a la actividad del cometa 67P/Churymov-Gerasimenko, informa Europa Press. Este cometa es el objetivo de la misión «Rosseta» de la Agencia Espacial Europea (ESA, en sus siglas en inglés).

Los datos aportados por Rosetta han revelado un cometa irregular en forma de pato con una extensión de 4,3 por 4,1 kilómetros y que parece tener una corteza negra. Además el hielo subyacente y las imágenes muestran grandes «mares» lisos, cráteres de fondo plano y una superficie salpicada de mega-bloques. Los lagos de los cráteres son cuerpos de agua congelada, con restos orgánicos sobrepuestos. Surcos paralelos marcan la flexión de este cuerpo de doble lóbulo asimétrico, que genera fracturas en el hielo que hay debajo.

Wallis, y Wickramasinghe sostienen que estas características son consistentes con una mezcla de hielo y material orgánico que se consolida bajo el calentamiento del sol durante la órbita del cometa en el espacio, cuando los microorganismos pueden ser compatibles con el ambiente.
Microorganismos

En su modelo, los microorganismos probablemente requieren cuerpos de agua líquida para colonizar el cometa y podrían habitar las grietas en sus hielos. Los organismos que contienen sales anticongelantes serían particularmente buenos en adaptarse a estas condiciones y algunos de ellos podrían ser activos a temperaturas tan bajas como -40 grados Celsius.

Zonas iluminadas por el sol del cometa se han acercado a esta temperatura en septiembre pasado, cuando a 500 millones de kilómetros del Sol y las emisiones de gases eran evidentes. A medida que viaja a su punto más cercano al Sol, la temperatura está aumentando, al igual que los gases, y los microorganismos deberían ser cada vez más activos.
Procesos biológicos

Wallis cree que Rosetta ha demostrado ya que los cometas no deben ser vistos como «un cuerpo inactivo ultracongelado, sino que mantienen procesos geológicos y podrían ser más hospitalarios con la micro-vida que nuestras regiones árticas y antárticas».

Para Wallis y Wickramasinghe una prueba más de la existencia de vida en el cometa se encuentra en la detección, por el aterrizador Philae de abundantes moléculas orgánicas complejas en la superficie del cometa y en las imágenes infrarrojas tomadas por Rosetta.


Fuentes: ABC.ES
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La ONU tabaja en la forma de anunciar el fin del MUndo

Cómo anunciar el fin del mundo
Un equipo de especialistas designado por Naciones Unidas trabaja en un plan para detectar e informar al planeta el peligro de un cometa o asteroide potencialmente fatal


Fotograma de la película 'Deep impact' en la que un cometa amenaza con destruir la Tierra. /

"Buenas tardes. Hace unos minutos, los embajadores de Estados Unidos en cada país en el mundo hablaron con los líderes de esos países para informarles de lo que les voy a decir. Es un poco complicado y me tomará tiempo explicarlo, así que espero que tengan paciencia y escuchen lo que tengo que decir", advertía el presidente de EE UU, Tom Beck, antes de anunciar al mundo que un cometa "más grande que el Everest" se dirigía al encuentro de la Tierra, un choque que podría matar a millones de personas en el mejor de los casos. El presidente Beck, interpretado por Morgan Freeman en la película Deep Impact (Mimi Leder, 1998), convertía la sala de prensa de la Casa Blanca en el punto de origen de la información más decisiva de la historia de la humanidad. En el imaginario colectivo occidental, acostumbrados como estamos a que los extraterrestres siempre elijan ese país para aterrizar, no sorprende demasiado que el anuncio lo realice el líder electo de los estadounidenses. Sin embargo, ¿es el escenario ideal? ¿Cómo debería comunicarse una potencial catástrofe de este tipo a la población de todo el mundo?

    Sería cada gobierno quien daría la noticia a su población, tomando en consideración aspectos culturales y religiosos", explica el líder del plan de la ONU

6 de octubre de 2008. Astrónomos de todo el mundo observan un objeto espacial que va a impactar contra la Tierra. Por primera vez en la historia, se detecta un meteorito antes de que rasgue la atmósfera. Expertos y aficionados lo cazaban hasta 20 horas antes de que llegara al planeta. Sin embargo, en el Centro de Planetas Menores (MPC, por sus siglas en inglés), institución que recopila las observaciones de asteroides y cometas, no recibieron permiso para informar oficialmente sobre ese objeto que se dirigía como un proyectil hacia Sudán hasta varias horas después de haberlo identificado. Sencillamente, no sabían cómo hacerlo. No existía un protocolo preparado para, en su caso, anunciar al mundo que se tomaran las medidas necesarias para mitigar daños.

Afortunadamente, el asteroide TC3 solo tenía el tamaño de un coche. "Se tardó horas y parecía que estábamos tratando de ocultar algo. Simplemente, no había un sistema para comunicarlo de manera rápida porque no se pensaba que esto fuera a ocurrir", explica el español José Luis Galache, astrónomo del MPC. Ahora, Galache forma parte del equipo fundacional que, por mandato de Naciones Unidas, va a diseñar cómo detectar, controlar e informar estos sustos. La primera reunión de este grupo de expertos y especialistas en diversas disciplinas, generó una convicción entre los asistentes: hay que decidir cómo comunicar estos eventos a todo el mundo, con mensajes asequibles para cualquier habitante del planeta, no solo para los que han visto cintas como Armageddon.

Morgan Freeman, anunciando la amenaza de un cometa como presidente Beck en la película 'Deep impact'.

Celebrada en enero en la sede del MPC (en el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics, en Massachusetts), la cita contaba con representantes de todas las instituciones que hoy por hoy se dedican a la detección de asteroides, cometas y otras amenazas para la Tierra: NASA, ESA, JAXA nipona, CNRS francés, Academia de Ciencias rusa, el Centro Aeroespacial de Alemania y varias instituciones académicas. Naciones Unidas había ordenado crear un organismo (IAWN, siglas en inglés de Red Internacional de Alerta de Asteroides) que coordinara y centralizara esos trabajos tan atomizados para que la humanidad contara con un único referente al que consultar, del que fiarse en caso de preocupación, quien informara con rigor cuando llegue el momento. Tras la segunda reunión de este grupo, celebrada en septiembre, acaban de presentar un informe en el que señalan las prioridades para la comunicación acertada del peligro de que una roca espacial golpee al planeta Tierra.

El hombre que coordina este mandato de la ONU, el mexicano Sergio Camacho, explica que IAWN avisaría directamente a los líderes de los países amenazados en caso de detectarse un meteorito que afectara a una región concreta. "Sería ese gobierno —o gobiernos— quien informaría a su población. Idealmente, la noticia se daría en el idioma de la población en riesgo, tomando en consideración aspectos culturales y religiosos", explica. Pero Camacho no se engaña. Estas circunstancias son completamente impredecibles: el 14 de febrero del año pasado, mientras astrónomos de todo el mundo preparaban sus equipos para avistar al asteroide DA14, que rozaría la Tierra, un meteorito arañaba la atmósfera sobre la ciudad rusa de Cheliábinsk.

"Los medios se enterarían independientemente de que algo pasa por lo que IAWN debe de estar lista a proporcionar información veraz. Por los muchos escenarios de riesgo de impacto por un asteroide que se podrían presentar, es difícil asegurar que la noticia se dé en condiciones idóneas", asume Camacho, por lo que su misión será la de establecer cauces transparentes y estables con los periodistas para tenerlos convenientemente informados: "Serán ellos quienes divulguen la noticia". Siguiendo con el ejemplo cinematográfico, en Deep Impact el presidente Beck se ve obligado a adelantar su anuncio por las indagaciones de una reportera. Y al realizar su declaración, alguien grita en la redacción de una cadena de noticias: "¡¿Dónde está el periodista científico?!".

Por tanto, en caso de detectarse una amenaza en algún observatorio, esta información iría directamente a IAWN y, sin solución de continuidad, a los gobiernos interesados. A partir de ahí, ya sería cada país el que decidiría cómo gestionar la crisis a su manera. En caso de tratarse de un evento que pusiera en riesgo a buena parte del planeta, habría tiempo para decidir cómo hacerle frente al fin del mundo. "Cuanto más daño puede hacer el asteroide o cometa, más grande es. Y cuanto más grande es, más visible resulta porque refleja mucha más luz. Por tanto, se detectaría con antelación", razona Galache. Otro grupo se encarga en paralelo de analizar desde ya todas las posibles respuestas ante una amenaza global, en función de los distintos escenarios: velocidad, tamaño, ángulo de entrada, material, etc.
Se está desarrollando una nueva escala de alertas que irá del 1 (el objeto estalla en la atmósfera) hasta el 6 ("destrucción global")

Escala propuesta por los expertos para alertar a la población. / IAWN

Los expertos se exigen transparencia para ganar la confianza de la población en general y de los líderes y los periodistas en particular. Pero también un lenguaje comprensible y en todos los idiomas. Y hoy por hoy, los datos referentes a todos los objetos espaciales potencialmente peligrosos están a disposición del público en las webs de muchos organismos científicos. Pero son números y referencias técnicas que solo unos pocos expertos lo entienden. "No es información, son datos. Discuto con otros colegas porque confunden las dos cosas. Cuando ves las noticias del tiempo, no quieres que te hablen de isobaras sino que te digan si es probable que llueva", resume Galache.

En ese contexto han creado una nueva escala de riesgos, denominada Broomfield (así se llama el pueblo en el que se reunieron la segunda vez, en septiembre), que servirá para jubilar otras escalas probabilísticas tan complejas como inútiles. La escala Bloomberg —inspirada en la de huracanes— se moverá entre la amenaza de tipo 1 (color verde, ver imagen), que sería algo así como el meteorito TC3 de Sudán, hasta la amenaza de tipo 6 (color negro) que implicaría una "destrucción global".

    Cuanto más daño puede hacer el asteroide, más grande es. Y cuanto más grande es, más visible resulta. Se detectaría con antelación", razona Galache

Además, otras de las recomendaciones del informe son evitar las comparaciones con bombas nucleares a la hora de explicar la fuerza del impacto, mantener encuentros periódicos con los medios y, sobre todo, tener una presencia online estable y unificada. Este mismo lunes se registró el dominio iawn.int para crear allí la web de este organismo. Les hubiera gustado comprar iawn.org pero pertenece a la Red Internacional de Mujeres Anglicanas, con quienes comparten las mismas siglas en inglés. Problemas de logística que no salen en las películas de Hollywood.

"De haber un riesgo sustancial digamos en el próximo año, la organización estaría suficientemente preparada para responder con información científica claramente articulada para los líderes políticos de los países afectados", asegura Laura Delgado López, experta en comunicación científica y coordinadora de esta reunión de IAWN. El horizonte es haberse establecido como un organismo de referencia dentro de cinco años. Para Delgado, deberían lograr una conciencia pública del peligro de los asteroides y cometas y preparar al planeta para evitar malas interpretaciones.

Por ejemplo, evitando las barreras culturales y religiosas. "A nosotros nos parecería lógico intentar destruir o desviar un cometa potencialmente destructor. Sin embargo, puede haber personas que crean que es una acción divina que hay que respetar", pone como ejemplo Galache. El mexicano Camacho mantiene una certeza con la que deben trabajar: "Lo que es seguro es que la Tierra volverá a ser impactada por un asteroide de dimensiones tales que destruya un pueblo, una ciudad o que cause daño a escala nacional o regional. Lo que no sabemos es cuándo".


Fuentes: ELPAIS.COM
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La lluvia de Leónidas alcanza su máximo apogeo


© REUTERS Daniel Aguilar

La lluvia de estrellas fugaces Leónidas, que alcanzará su máximo apogeo la noche de este lunes 17 de noviembre, tendrá este año una menor actividad debido al lugar orbital en que se encuentra el cometa Tempel-Tuttle.
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  La lluvia de estrellas fugaces Leónidas, uno de los espectáculos celestes más sorprendentes del año, alcanzará su máximo apogeo entre la noche del lunes 17 de noviembre y la madrugada del 18 de noviembre, informa el portal Space.com.

Este fenómeno, que recibe su nombre por registrarse alrededor de la constelación Leo, tiene lugar a mediados de noviembre de cada año cuando la Tierra pasa a través de los escombros, distribuidos de forma desigual, de la estela del cometa Tempel-Tuttle.

Así, cientos o miles de pequeños objetos celestes chocan con la atmósfera terrestre, algunos a velocidades de hasta 71 kilómetros por segundo, desintegrándose en su mayoría debido a la fricción, y dejando ver una luz brillante que se asemeja a los fuegos artificiales.

Según los científicios, este año la lluvia de meteoritos registrará una baja actividad debido a que el cometa está llegando al extremo de su órbita alargada, de forma que se podrán registrar hasta 10 estrellas por cada hora.


Fuentes: ACTUALIDAD.RT.COM
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La sonda de ‘Rosetta’ cumplirá siete horas de caída libre al suelo del cometa

El descenso del módulo europeo 'Philae' al núcleo del 67P/Churyumov-Gerasimenko, el 12 de noviembre, es una maniobra de alto riesgo que nunca se ha intentado

Ilustración comparativa de tamaño del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko con la ciudad de Los Ángeles. / ESA /anosmicovni

A las 9.35 (hora peninsular española) del próximo 12 de noviembre, comenzará una nueva y arriesgada aventura de la historia de la exploración espacial: el módulo Philae se separará en ese momento de la sonda Rosetta que está dando vueltas alrededor del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, e iniciará un descenso de siete horas de duración en caída libre hasta llegar al suelo del núcleo cometario. Nunca hasta ahora se ha intentado una maniobra así y las experiencias de descenso de robots adquiridas en Marte o incluso en la luna Titán de Saturno no sirven de mucho porque el pequeño núcleo del cometa, a diferencia de esos objetos del Sistema Solar visitados in situ por artefactos terrestres, apenas tiene gravedad, señalan los especialistas de la Agencia Europea del Espacio (ESA) que tienen calculada al milímetro toda la operación. Y se hará a unos 450 millones de kilómetros de la Tierra, en un objeto del Sistema Solar que ahora está entre las órbitas de Júpiter y de Marte.

“Empezamos las operaciones científicas de Rosetta el pasado 7 de mayo, cuando la sonda iba acercándose al cometa [llegó el 6 de agosto]”, ha señalado Matt Taylor, responsable científicos de la misión. El núcleo cometario tiene un volumen de unos 25 kilómetros cúbicos y está “predominantemente” cubierto de polvo. “La temperatura media allí es de 70 grados centígrados bajo cero, con picos de hasta 40 bajo cero, y suda 300 mililitros de agua por segundo”, comenta el científico.

El coma, la envoltura de gas y polvo que se desarrolla al irse acercando el objeto al Sol, mide ya 19.000 kilómetros de largo. En cuanto a la composición, “el perfume del cometa es de azufre, amoniaco, metano y alcohol”, resume Taylor. Los instrumentos científicos de la Rosetta seguirán tomando datos a medida que el 67P/Churyumov-Gerasimenko siga viajando en dirección a la estrella (su máxima aproximación será el verano que viene) y la misión, en principio, terminará en diciembre de 2015.

La nave Rosetta, con 11 instrumentos científicos a bordo más el módulo de descenso, partió de la Tierra en marzo de 2004 y recorrió 6.400 millones de kilómetros (parte de ellos en hibernación) hasta su cita con el cometa. En la misión, con un coste de 1.300 millones de euros, participan varios equipos científicos españoles y cinco empresas del sector.

'Philae' pesaba cien kilos en la Tierra, que no serán más de 10 gramos en el cometa dada la escasa atracción gravitatoria.

“El Philae se separará de la Rosetta con una velocidad de 18 centímetros por segundo, que será de 95 centímetros pos segundo en el momento del contacto con la superficie del cometa”, ha explicado esta mañana Laurence O´Rourke, coordinador de operaciones científicas de la misión en ESAC, el centro de la ESA en Madrid. El Philae se comunicará con la Rosetta y esta enviará toda la información a la Tierra. Las señales, viajando a la velocidad de la luz, tardarán 28 minutos y 20 segundos en llegar a las antenas de recepción, ha explicado este experto.

Así, el horario de acontecimientos el próximo 12 de noviembre tendrá los picos de emoción en el centro de control a las 10.03 (hora peninsular española), cuando deberá llegar la señal que indique que el módulo se separó correctamente casi media hora antes, y a las 17 horas, cuando se tendrá el primer dato del contacto con el suelo. Entre medias irán llegando datos de cómo se ejecuta la secuencia de descenso y la información –incluidas fotos- que vayan tomando varios instrumentos sobre gravedad, campo magnético, polvo y plasma.

“El lugar elegido para el aterrizaje, denominado J, está en la cabeza del cometa y el de reserva, C, en el cuerpo”, ha señalado O´Rourke. La sorprendente forma de 67P/Churyumov-Gerasimenko, desconocida hasta que ha llegado allí la sonda espacial europea, recuerda a los científicos a un pato de goma con dos lóbulos pegados, uno bautizado el cuerpo y otro la cabeza. El núcleo del cometa mide unos cuatro kilómetros de diámetro máximo. La Rosetta dará un leve impulso a la sonda de descenso (al desenroscarse una especie de tornillos y, si no funciona este método, con un muelle que se soltará mediante unos dispositivos pirotécnicos) cuando este a 22,5 kilómetros de la superficie del cometa.

El lugar J tiene buena iluminación, es una superficie más o menos llana y tiene rasgos interesantes para los científicos. Pero aunque sea el lugar más idóneo no está exento de riesgos: puede haber rocas (bloques de hielo y polvo), o una inclinación excesiva en algún punto, apunta O´Rourke. Como 67P/Churyumov-Gerasimenko tiene tan poca gravedad, los ingenieros han tenido que dotar al Philae de dispositivos para agarrarse al suelo del cometa, ya que si no, rebotaría y saldría despedido al espacio de nuevo: unos arpones en las patas desplegadas deben garantizar la sujeción inmediata, ayudados por un propulsor en la parte superior del módulo que lo aplastará contra el suelo.

El Philae mide 0,85x0,85 metros de lado, 1,3 de altura y 1,46 de largo con las patas desplegadas, y pesaba cien kilos en la Tierra, que no serán más de 10 gramos en el cometa dada la escasa atracción gravitatoria, han comentado los científicos de ESAC. Si todo va bien, el módulo de descenso puede funcionar hasta tres meses tomando imágenes y datos de la composición del suelo (incluso lleva un taladro para perforar hasta 20 centímetros de profundidad y tomar muestras) y explorando las propiedades de la superficie y la subsuperficie. “Esperábamos que fuera un sitio con mucho hielo y ha resultado ser un sitio cubierto con mucho polvo”, ha declarado O´Rourke.

El Philae se separará de la Rosetta con una velocidad de 18 centímetros por segundo.

Los instrumentos de a bordo podrán buscar allí aminoácidos, que no serían un indicador directo de vida, pero sí de un entorno idóneo, apunta de la misión otro científico, Nicolás Altobellí. Esto podría ayudar a despejar dudas respecto a la hipótesis que apunta a los cometas como vehículos en los que podría viajar la vida en el Sistema Solar y en los que hubiera podido llegar a la Tierra.

La nave Rosetta está ahora dando vueltas al cometa, a ocho kilómetros de distancia sobre la superficie y completando un rodeo completo cada cuatro días. Cuando está a 30 kilómetros, tarda un par de semanas, han explicado los especialistas de ESAC. Un total de 25 ingenieros y físicos se ocupan de la operación científica de la misión (76 personas en total en los distintos centros europeos implicados), ha señalado Miguel Pérez de Ayúcar, científico de Rosetta.


Fuentes: EL PAIS.COM
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El cometa que se acerca a Marte: 20 minutos de peligro

La NASA ha cambiado las órbitas de sus naves en el Planeta rojo para evitar el choque con las partículas de la cola del Siding Spring el 19 de octubre
El cometa que se acerca a Marte: 20 minutos de peligro
NASA
Recreación artística del cometa Siding Spring en su viaje hacia Marte

La NASA está reajustando las órbitas de sus sondas que orbitan Marte, en total tres, para evitar los peligros que trae el paso cercano de un gran cometa, el C/2013 A1 Siding Spring, cuyo núcleo puede ser de varias decenas de kilómetros. El objetivo es que no estén en el frente de choque de las partículas que vaya dejando la roca espacial cuando el día 19 de octubre pase a 130.000 km de la superficie del Planeta rojo, esto es tres veces menos que la distancia que separa la Tierra de la Luna.

En realidad, las diminutas partículas del cometa, que son de un tamaño de menos de 1 mm, no serían tan dañinas si no fueran a velocidades de 56 km/s, que es la velocidad a la que pasará el cometa por las proximidades de Marte, lo que dañaría de forma permanente cualquier nave que se pusiera en su camino. Algunos científicos no le dan mucha importancia a la caída de estos “proyectiles”, aunque todos se muestran cautos y otros muchos decidieron que las naves maniobraran para evitar, por si acaso, alguna catástrofe.

La lluvia de partículas del cometa rociará una gran parte de la atmósfera de Marte, pero antes de llegar a ella están las sondas espaciales, que deben ser protegidas y alejadas del evento. Por ello, la NASA va a evitar que estas tres naves se encuentren en el frente, que será más peligroso, unos 90 minutos después del paso del cometa por las proximidades del Planeta rojo y durante 20 minutos el riesgo es extremo.

Así pues, no se trata tanto de ocultar las naves detrás del planeta, sino de evitar su paso por la lluvia de meteoroides (partículas del cometa antes de entrar en la atmósfera) durante esos 20 fatídicos minutos. Ya existen evidencias de satélites artificiales terrestres “tocados” por estos diminutos pero potentes proyectiles.

El cometa que se acerca a Marte: 20 minutos de peligro
La trayectoria del cometa Siding Spring
NASA

Ajustando órbitas

De hecho, ante el desastre que podrían ocasionar las partículas del cometa sobre las naves que giran alrededor de Marte, el Orbitador de Reconocimiento de Marte (MRO, por sus siglas en inglés), ya reajustó su órbita el 2 de julio y el 27 de agosto pasado. Otra maniobra similar se hizo con el orbitador ODISEA (Mars Odyssey, en inglés) el 5 de agosto. La recién llegada nave MAVEN (Evolución Volátil de la Atmósfera de Marte, por sus siglas en inglés) a Marte, efectuará un ajuste en su órbita para el 9 de octubre, todo ello para evitar la lluvia de partículas.

La cuestión es evitar la lluvia, pero estudiar al cometa, por ello hay que posicionarlas de tal forma que no se vean afectadas y saquen el mayor partido al cometa, ya que pasará tan cerca de Marte y de las naves, que es el mejor momento para poder fotografiar y analizar este gran cometa, para poder conocer los orígenes de nuestro Sistema Solar.
Estudio del efecto de la lluvia

La nave MAVEN estudiará la atmósfera superior de Marte y cuáles fueron los condicionantes para que el planeta perdiera en gran medida su atmósfera y tras ello cambiara de ser un planeta azul, a un mundo desértico, helado y sin agua que corra por su superficie, cuando antes, los mares y grandes ríos imperaban en el planeta rojo. Estudiará la historia del clima, su posible habitabilidad y el agua. Además, MAVEN contemplará los efectos de la lluvia de meteoros sobre la atmósfera marciana, mientras que las otras dos sondas en órbita alrededor de Marte fotografiarán y estudiarán al cometa.

El cometa fue descubierto el 3 de enero de 2013 por Robert H. McNaught desde el Observatorio de Siding Spring, en Nueva Gales del Sur, Australia. Lleva viajando por el espacio un millón de años, procedente de la Nube de Oort, una hipotética nube en forma de esfera que rodea todo el Sistema Solar aproximadamente a un año luz de distancia y que contiene miles de millones de cometas y asteroides, restos de la formación del Sistema Solar.

El cometa no lleva rumbo alguno, ya que no está estabilizado en ninguna órbita, de tal forma que lo más probable es que sea despedido por el Sol hacia fuera de nuestro sistema planetario, al tener una órbita abierta hiperbólica, así que no regresará jamás.

El cometa ha sido visto desarrollando una larga cola y actividad desde hace meses, por lo que debe ser todo un espectáculo su visión desde Marte.
Visibilidad del cometa

Telescopios potentes podrán contemplar el cometa en las proximidades de Marte, que se localizará en la constelación de Ofiuco, para el 19 de octubre. Marte será visible a simple vista, poco después de la puesta del Sol, bajo y sobre el horizonte SW, como una estrella roja, arriba y a la izquierda de otra estrella roja de nombre Antares (la rival de Marte), exactamente del mismo brillo que el planeta.

En un principio se pensó que el cometa llevaba una trayectoria de caía hacia el Planeta rojo, hasta que con el paso de los meses se pudo calcular mejor su órbita según se movía en el espacio y más tarde la NASA rebajó esa posibilidad de 1 entre 600. Hoy se sabe que el cometa será el más próximo que pase por Marte desde que estos cuerpos se llevan estudiando.

Si el impacto se produjese, sería incluso visible desde la Tierra, provocando un cráter de varios cientos de km, generando una energía equivalente a unos 25 millones de gigatones.
Otras sondas

El orbitador europeo Mars Express y el de la India que acaba de llegar a Marte, la denominada Mangalyaan, continuarán con sus labores de investigación en el Planeta rojo y se desconoce hasta el momento si tomarán medidas para evitar la lluvia de partículas.

Por otro lado, los todoterrenos que circulan por la superficie de Marte, como el Curiosity, no tendrán ningún problema a tal respecto.

Miguel Gilarte Fernández es el Director del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata (Sevilla) y Presidente de la Asociación Astronómica de España.

El Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata es el mayor centro de divulgación de la astronomía en España. Está abierto para todo el público, que podrá mirar por sus telescopios y utilizarlos, además de desarrollarse gran cantidad de actividades. Zona de turismo estelar.


Fuentes: ABC.ES
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Hallan el cráter de la mayor explosión jamás registrada en la Luna

Tiene 34 metros y es fruto del impacto de un meteorito registrado hace dos años por astrónomos españoles
Hallan el cráter de la mayor explosión jamás registrada en la Luna

Hallan el cráter de la mayor explosión jamás registrada en la Luna
NASA/GSFC/Arizona State University
Un nuevo cráter en la Luna, formado el 11 de septiembre de 2013

El 11 de septiembre de 2013, investigadores el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y de la Universidad de Huelva detectaron gracias al programa de observación MIDAS, que vigila la superficie lunar con dos telescopios desde Sevilla y Toledo, la mayor explosión jamás registrada en la Luna, provocada por el choque de un objeto de unos 400 kilos a una velocidad de 61.000 km por hora. El impacto, equivalente a la detonación de unas quince toneladas de TNT, causó un fogonazo largo y brillante que podría haber sido visto desde la Tierra sin la ayuda de telescopios ni prismáticos. Ahora, pasados dos años, podemos ver las imágenes del cráter que dejó el golpetazo.
Hallan el cráter de la mayor explosión jamás registrada en la Luna
El cráter, de 34 metros de diámetro, fue localizado el pasado mes de abril después de comparar imágenes de la zona del Mare Nubium (Mar de las Nubes) de antes y después del evento. Se encuentra solo a 3 km de la predicción realizada con los telescopios en un primer momento. En la imagen, pueden verse los efectos del material expulsado, que se extiende a 500 metros en todas las direcciones.

El objeto que se desplomó contra la Luna es casi con toda seguridad parte de un cometa o un asteroide. Nuestro satélite recibe asiduamente el impacto de meteoritos desde que se formó hace 4.500 millones de años, motivo por el que tiene ese aspecto lleno de cicatrices. Como no tiene una atmósfera que proteja su superficie, cualquier objeto, incluso los más pequeños, pueden dejar una nueva huella.

Si el mismo objeto hubiera caído en la Tierra, parte podría haber sobrevivido a nuestra atmósfera y provocado algún susto, pero nada comparable a lo que ocurrió en Chelyabinsk (Rusia) en febrero de 2013.

Hallan el cráter de la mayor explosión jamás registrada en la Luna
Lugar del impacto
lroc

Fuentes: ABC.ES
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Objetivo fijado para aterrizar en un cometa

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha elegido el punto exacto de la roca espacial en el que se posará en noviembre la misión Rosetta, una hazaña nunca antes lograda

Objetivo fijado para aterrizar en un cometa
ESA
«J», el lugar del cometa donde aterrizará Philae

El objetivo ya ha sido fijado. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha desvelado esta mañana el lugar preciso en el que, el próximo noviembre, la misión Rosetta cumplirá una hazaña nunca antes realizada por un artefacto hecho por el hombre: aterrizar en un cometa. El punto de la superficie del 67P/Churyumov-Gerasimenko escogido entre cinco posibles candidatos se llama «J», una intrigante región «con un potencial científico único» y que, aunque no reúne todos los requisitos deseables, según los científicos responsables de la sonda, supone un riesgo mínimo para la maniobra en comparación con el resto.

Rosetta fue lanzada en marzo de 2004 y ha permanecido en hibernación durante gran parte de su viaje por el espacio. El pasado enero, todos los sistemas se reactivaron de forma automática y en agosto consiguió entrar en la órbita del cometa, un objeto de forma irregular de unos 4 km de ancho en su punto más ancho. Desde entonces, la sonda ha estado rastreando el lugar adecuado para poder cumplir la fase más delicada de toda la misión: el 11 de noviembre, a unos 450 millones de km del Sol, la nave liberará un pequeño módulo de 100 kilos de peso que lleva a bordo, llamado Philae, que se posará en la roca para estudiar su composición, estructura interna y actividad.

Objetivo fijado para aterrizar en un cometa
El lugar de aterrizaje de Philae
ESA

El lugar elegido para hacerlo, «J», se encuentra en la «cabeza» del cometa. Existe una alternativa, el sitio «C», que se sitúa en el «cuerpo» de la roca.
Un mundo difícil

La decisión de seleccionar este punto fue unánime, pero no ha resultado sencilla. «El cometa es un mundo hermoso pero complejo. Es científicamente interesante, pero su forma hace que sea difícil desde el punto de vista operativo», dice Stephan Ulamec, responsable de Philae en el Centro Aeroespacial Alemán DLR. «Ninguno de los lugares candidatos cumplía al 100% los criterios operacionales, pero el sitio 'J' es claramente la mejor solución».

En la elección, los expertos de la ESA han tenido en cuenta la presencia de peligros como grandes rocas, grietas profundas o pendientes pronunciadas, las condiciones de iluminación para las observaciones científicas o la recarga de las baterías del módulo de aterrizaje. Para ello, se han analizado los datos recogidos por Rosetta de los lugares candidatos a una distancia de hasta 30 km del cometa.
Material prístino

«Vamos a hacer el primer análisis in situ de un cometa, lo que nos dará una visión sin precedentes de su composición, estructura y evolución», ha señalado Jean-Pierre Bibring, investigador del Instituto de Astrofísica Espacial (IAS) en Orsay, Francia. «En particular, el sitio 'J' nos ofrece la oportunidad de analizar el material prístino, caracterizar las propiedades del núcleo y estudiar los procesos que impulsan su actividad».

La misión realizará un seguimiento de los cambios del cometa a través de 2015, ya que pasa más allá del Sol. Los datos que proporcione ayudarán a los científicos a aprender más sobre el origen y la evolución de nuestro Sistema Solar y el papel que los cometas puedan haber desempeñado en la aparición del agua y de la vida en la Tierra.

Objetivo fijado para aterrizar en un cometa
Objetivo fijado para aterrizar en un cometa
El punto «J», de cerca
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