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El remedio curativo del polvo de momia

Durante siglos fue considerado una auténtica panacea que sanaba úlceras, huesos y hasta el dolor de muelas. La culpa la tuvo un error de traducción


A lo largo de los siglos la medicina ha dado inadmisibles bandazos terapéuticos y los médicos hemos utilizado técnicas de curación desprovistas de todo tipo de base científica. Un buen ejemplo fueron los polvos de momia. Durante siglos fueron considerados una verdadera panacea, se les atribuía todo tipo de virtudes curativas, desde la cicatrización de úlceras y reparación de huesos rotos, hasta la epilepsia, pasando por el dolor de muelas.

Este peculiar tratamiento gozó de la aquiescencia de todas las clases sociales, incluida la realeza. Sabemos que el monarca francés Francisco I no salía de palacio sin una buena provisión de saquitos con polvos de momia.

El uso de las momias con fines médicos fue fruto de una confusión lingüística. En la Antigüedad los persas comerciaban con betún, un líquido negro y viscoso al que se le atribuían propiedades saludables, y al que se conocía en su idioma como “mummia”. Cuando los mercaderes orientales contemplaron por vez primera la momias egipcias descubrieron con satisfacción que estaban recubiertas por betún, es decir, por “mummia”. Realmente las momias estaban revestidas con unas resinas especiales, bastante similares al betún, cuya función era mantener en buen estado la momificación.

Aquí empezó la confusión. Si la “mummia” tenía propiedades milagrosas para el cuerpo humano, también lo tendría, por extensión, aquello con lo que se impregnaba a las momias egipcias. Con el paso del tiempo el error fue increscendo y se empezó a aplicar el vocablo “mummia” a la totalidad del cuerpo de la momia, popularizándose el empleo de los cuerpos momificados como método terapéutico.

Las cruzadas hicieron el resto, propiciaron el contacto con la cultura árabe y la entrada de las maravillas de oriente en la Europa cristiana. Los “polvos de mummia” se hicieron su hueco en los albarelos de las reboticas.

Saqueadores de tumbas
Las condiciones de este error filológico fueron nefastas. Hubo una implacable persecución para adquirir momias egipcias, el polvo obtenido se diluía en vino, agua o miel y se dispensaba a una atribulada clientela. En algunos casos no se vendía el polvo, sino trozos de cadáver o, incluso, una pasta de coloración negruzca. También se elaboraron ungüentos a base de mezclas de vaselinas y sustancias oleosas, a los que se atribuían supuestos efectos rejuvenecedores sobre la piel. En otras palabras, las momias se convirtieron en un negocio muy lucrativo.

Al principio no fue difícil conseguir momias a las que poder atomizar, pero el imparable aumento de la demanda provocó que la materia prima empezase a escasear. Los saqueadores de tumbas se esmeraban pero su trabajo no conseguía abastecer al próspero mercado europeo, por lo que no hubo más remedio que recurrir a la falsificación. No tardaron en aparecer comerciantes sin escrúpulos que momificaron alegremente cuerpos de esclavos, cadáveres abandonados o personas ajusticiadas, dando “gato por liebre” a incautos boticarios. El resultado que conseguían era de una calidad tan elevada que cuando se comenzó a realizar pruebas de rayos X a las momias se descubrió que algunos museos exhibían en sus vitrinas falsas momias egipcias.

De la botica al lienzo
En el siglo XII se empleó por vez primera a las momias egipcias con fines curativos en las cortes europeas, tratamiento que alcanzó su punto álgido a lo largo del Medioevo. Fue a partir del Renacimiento cuando se inició un interés por la ciencia, rechazándose la práctica de tratamientos mágicos. El cirujano francés Ambroise Paré (1517-1590) fue uno de los primeros en arremeter contra los polvos de momia. Algún tiempo después haría lo propio el padre Feijoo (1676-1764), un monje benedictino. A pesar de todo, los últimos coletazos terapéuticos llegaron hasta comienzos del siglo XVIII, cuando en las boticas europeas existía la certeza absoluta de que se estaban vendiendo burdas falsificaciones.

A partir de ese momento las momias se usaron con otros fines, mezcladas con disolventes y resinas se transformaban en un insuperable pigmento de color marrón, al que los pintores del siglo XVIII bautizaron con el nombre de “marrón de momia”. Fue el inicio de un nuevo negocio.


Pedro Gargantilla, médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación
Fuentes:ABC.ES
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Descubierto en Egipto un coloso que representaría a Ramsés II

 Una misión conjunta de egiptólogos egipcios y alemanes halla dos estatuas de reyes faraónicos de la dinastía XIX en una excavación.

Trabajadores egipcios preparan la retirada de varias partes de estatuas reales de la XIX dinastía en la entrada del templo del faraón Ramses II (Khaled Elfiqi / EFE)

Una misión conjunta de egiptólogos egipcios y alemanes halló dos estatuas de reyes faraónicos de la dinastía XIX en una excavación de El Cairo, informó hoy el Ministerio de Antigüedades. Una de las estatuas, que se cree que es de Ramsés II, fue hallada rota en grandes trozos de cuarcita y mide en total unos 8 metros, según informó el presidente del sector de Antigüedades egipcias, Mahmud Afifi en el comunicado.

La otra pieza es la parte superior de una estatua en tamaño natural del rey Seti I, hijo de Ramses I y segundo faraón de su citada dinastía, hecha de caliza y mide alrededor de 80 centímetros. El hallazgo tuvo lugar en la zona arqueológica de Ain Shams, alrededor de los restos del templo de Remsés II en la antigua ciudad de Heliópolis, que ahora es un barrio de la capital egipcia.

Varios trabajadores egipcios trabajan tras descubrirse partes de una estatua enterrada en el barrio de Souq al Khamis, en El Cairo (Khaled Elfiqi / EFE)

El jefe de la misión egipcia, Ayman Ashmaui, indicó que las excavaciones y las investigaciones continúan en búsqueda de las demás partes para corroborar la identidad de la estatua de mayor tamaño, puesto que la parte encontrada no tiene epigrafía que indique a quien pertenece.

Sin embargo, los arqueólogos creen que podría ser de Ramsés II por el hecho de que fue descubierto enfrente de la puerta de su templo. El ministro de Antigüedades, Jaled Al Anani, dijo que la estatua se trasladará al nuevo Museo Egipcio para ser restaurado y expuesto en lugar que se inaugurará parcialmente en 2018.
La estatua de Ramsés II fue hallada rota en grandes trozos de cuarcita y mide unos 8 metros

Fuentes: la vanguardia.com
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Keops, los misterios del faraón que prostituyó a su hija para pagar la Gran Pirámide

La historiadora Aroa Velasco nos explica sus conclusiones en relación a la tumba que más enigmas atesora desde hace casi 5.000 años

Desde que un grupo de arqueólogos del proyecto Scan Pyramids afirmaran que existe una sala oculta en la Gran Pirámide (una cámara en la que podrían estar los desaparecidos restos del faraón Keops), los misterios de esta gigantesca construcción edificada en Guiza vuelven a estar de moda.

Sin embargo, lo que tiende a olvidarse es que -además de los enigmas que ya atesora de por sí esta tumba- existen otros tantos atribuidos al monarca que la mandó edificar. Y es que, de él se dice que fue un soberano cruel y que estaba tan obsesionado con terminar su mausoleo, que llegó a prostituir a su hija para poder pagar los gastos. Una teoría que no comparte Aroa Velasco, historiadora especializada en el Antiguo Egipto y autora de la página Web «Papiros perdidos»: «Existen mucha leyenda negra en relación a Keops».


Rodeado de misterios
Poco se sabe realmente sobre Keops más allá de lo que escribió el historiador griego Heródoto (quien visitó Egipto en el siglo I a.C. para tratar de recopilar sus vivencias). Su desconocido paso por este mundo ayudó a generar ese halo de ocultismo que, desde hace miles primaveras (cuando el primer faraón Narmer tomó el poder en el 3050 a.C.), sobrevuela la historia del Antiguo Egipto.

Los datos que han logrado atravesar las perdidas arenas del desierto y llegar hasta nuestros días nos dicen que fue alumbrado a lo largo de los años finales del 2.400 a.C. con el nombre de Jhufu o Jnum-Jufu. Un término este último que, para algunos investigadores como el popular José Ignacio Velasco Montes, vendría a significar «Jnum [el dios creador] me protege».


Keops fue el término griego con el que le denominó Heródoto después de haber investigado en primera persona la vida del que, a la postre, sería el segundo faraón de la Cuarta Dinastía. «Keops fue, probablemente, hijo de Snefru y Heteheres», explica Aroa Velasco en declaraciones a ABC. Su ascendencia a nivel paterno no podía ser mejor, pues su progenitor era amado por el pueblo (que lo consideraba un buen y un bondadoso gobernante) y había dirigido además varias expediciones militares exitosas contra los nubios y contra los libios. Por el contrario, su madre no era una mujer de alta cuna.

Más allá de la nobleza de sus padres (algo, con todo, básico para poder liderar al pueblo) Keops creció en un Egipto a caballo entre la III y la IV dinastía de Faraones. Un tiempo en el que la nobleza del Nilo comenzaba a cobrar importancia y se empezaba a hacer un hueco en las altas esferas de la región. «[Alrededor del rey se mantenía] una élite que, bien preparada, influía sobre la monarquía, pues deseaba asegurarse una vida, cómoda y agradable, sin necesidades en el presente y también en el ”Más Allá”. El rey era el eje del sistema y ejercía un poder “absoluto” sobre el país y las personas, las cosechas, etcétera», explica Montes en su obra.

Estatuilla de Jufu. Museo Egipcio de El Cairo.- Wikimedia

Keops también vivió una época en la que el culto funerario había cobrado una importancia desmesurada para el desarrollo egipcio. Y es que, la obsesión de los líderes de la región de ser inhumados en mastabas primero, y pirámides después, provocó que se creara toda una economía alrededor de los enterramientos. «No eran solo ya el ajuar funerario, los sarcófagos, el lino para embalsamar, las joyas, los barcos para trasladar piedras, y un largo etcétera. Todo ello precisaba de una mano de obra especializada que, empujada por la demanda de objetos, se creaba y se multiplicaba», completa el experto.

La verdad de Keops
A la sombra de esta nueva mentalidad funeraria se crió Keops, quien vio con sus propios ojos como su propio padre construía varias pirámides (algunas de las cuales se vinieron abajo) hasta hallar una que estuviera a la altura de su grandiosidad. Al final, Snefru tuvo que hacer uso de su tumba cuando Jhufu contaba (dependiendo de los historiadores) entre 23 y 27 años. Fue entonces cuando dejó este mundo para partir hacia el más allá. Su relevo político lo tomó nuestro protagonista, que inició un reinado que se extendería entre 23 años (de 2589 a 2566 a.C. o de 2551 a 2528 a.C.) y más de 40. Este campo es otro que se debate entre el misterio y la realidad.

Uno de los datos objetivos que existe sobre su reinado es que Keops se casó hasta cuatro veces. Entre sus esposas destacaron –como determina Aroa Velasco a ABC- Henutsen y Meretites I. Ambas, hermanas suyas o mediohernanas. Con ellas llegó a tener varios hijos. Una práctica, con todo, habitual entre los faraones, quienes la entendían como una forma de evitar que su linaje se manchase con sangre plebeya. «Entre sus múltiples hijos hay que reseñar a Micerinos y a Khaefra», determina la historiadora especializada en Egipto.

Snefru, padre de Keops- Wikimedia

En vida, además, se destacó como un gran líder militar. Un ejemplo de ello es que envió partidas militares fuera de los territorios de Egipto para mantener a raya a los nubios y a los nómadas que se dedicaban a atacar (de una forma sumamente molesta) a las caravanas de comercio egipcias.

Pero eso no significa, ni mucho menos, que fuera un santo. Y es que, también dirigió contingente de soldados dispuestos a extender los territorios del faraón al sur de su país. Además, reforzó las defensas ubicadas en la frontera con Nubia (principalmente una fortaleza iniciada por su padre) para evitar las amenazas constantes que sufrían los comerciantes que se desplazaban hasta la zona.

    «Más allá de algunos datos biográficos, el resto son principalmente leyendas o mitos sobre su persona»

Otro de los datos verdaderos más destacados sobre su persona es que ordenó construir una gigantesca pirámide en Guiza(la futura «Gran Pirámide») para enterrarse cuando falleciera. Su construcción fue una de las grandes obsesiones del faraón, quien organizó varias expediciones militares a los alrededores de Egipto con el objetivo de conseguir ricos materiales con los que su complejo funerario pasase a la eternidad. «De [estas expediciones] hay estelas [que afirman que estuvo] en las canteras del Sinaí (buscando turquesas y otros materiales) o en Nubia (sobre todo en busca de oro)», añade Montes.

Keops también favoreció el comercio con regiones lejanas como el Líbano para poder construir con materiales exóticos el edificio que debería llevarle hasta el más allá. Algo para lo que fortaleció la ya de por sí imponente flota de buques que había construido su padre. «Más allá de estos datos biográficos, el resto son principalmente leyendas o mitos sobre su persona», añade Velasco en declaraciones en exclusiva a este diario.
Leyenda negra

Una vez comenzado su reinado, Keops pasó a la historia como un rey tirano y cruel que dirigía al pueblo con mano dura. Esta actitud contrastaba sumamente con la de su padre. Sin embargo, la realidad es que esta visión tan negativa del monarca ha llegado hasta nuestros días de la mano de Heródoto de Halicarnaso. Un historiador griego que, deseoso de recopilar la historia de los faraones, viajó hasta Egipto dos milenios después de la muerte de Jhufu y se dedicó a crear un perfil de nuestro protagonista en base a los testimonios locales.

Así fue como Heródoto formó opiniones como la que afirmaba que Keops era un déspota. Algo que deja sobre papel en sus textos: «Hasta el reinado de Rampsinito, según los sacerdotes, estuvo el Egipto en el mejor orden y en gran prosperidad; pero Keops, que reinó después, precipitó a los egipcios en total miseria. Primeramente, cerró todos los templos y les impidió ofrecer sacrificios; ordenó después que todos trabajasen para él».

Herótodo, quien afirmó en sus textos que Keops reinó 50 años, se atrevió incluso a señalar que nuestro protagonista prostituyó a su propia hija para poder pagar la finalización de su «Gran Pirámide».

Heródoto- ABC.ES

«A tal extremo de maldad llegó Keops que, por carecer de dinero, puso a su propia hija en el lupanar con orden de ganar cierta suma, no me dijeron exactamente cuánto. Cumplió la hija la orden de su parte, y aun ella por su cuenta quiso dejar un monumento, y pidió a cada uno de los que la visitaban que le regalara una sola piedra; y decían que con esas piedras se había construido la pirámide que está en medio de las tres, delante de la pirámide grande, cada uno de cuyos lados tiene pletro y medio».

El historiador egipcio, tal y como explica Aroa Velasco, dijo también que Keops esquilmó absolutamente Egipto con la única obsesión de terminar su gigantesca pirámide y dejar su impronta para la posteridad. Todo ello, después de haberse proclamado dios. «Se identificaba como Ra, el dios del Sol, Esto se sabe gracias a que algunos de sus hijos se llamaron “hijos de Ra”. El inauguró esta tendencia en una época en la que la religiosidad solar estaba en pleno auge. Es como, si ahora, una persona se proclamase Papa», completa la historiadora a este diario.
Rompiendo mitos

1 - ¿Era Keops un tirano?

Cámara del rey en la Gran Pirámide- Wikimedia

La visión más extendida sobre Keops es la que afirma que era un déspota. Sin embargo, la realidad es que esta visión fue ofrecida a Heródoto por los sacerdotes egipcios de la época. Los herederos de aquellos religiosos a los que el monarca arrebató el poder en el momento en que sucedió a su padre. «La documentación más fidedigna nos dice que Keops centralizó el poder sobre su persona de una manera brutal y eliminó muchos de los privilegios que tenían los sacerdotes, lo que provocó gran aversión hacia él y generó una leyenda negra que ha llegado hasta hoy», señala Aroa Velasco.

Montes es exactamente de la misma opinión. El autor, concretamente, señala en su obra que Keops tomó las riendas del país con «mano dura» hacia el clero, pues sustituyó a muchos de los sumos sacerdotes de Egipto para poner, en su lugar, a familiares de su confianza o personas afines a él.

    «Keops centralizó el poder sobre su persona de una manera brutal y eliminó muchos de los privilegios que tenían los sacerdotes»

«Fue un rey rígido que no permitió que el gremio le utilizara, sino que los colocó en su sitio. Posiblemente recuperara una gran parte del poder que estaba en manos del clero y, sobre todo, debió recoger gran parte de las riquezas, exageradas, que tenían en cientos de templos a lo largo de todo el Nilo», determina el experto.

Keops, de hecho, cargó contra los sacerdotes no solo de forma económica, sino también a nivel religioso. Más concretamente, afirmó que él era el máximo exponente religioso de Egipto gracias a su divinidad. Esta forma de entender el culto aumentó, todavía más si cabe, las tensiones existentes entre el faraón y templos destacados como los dedicados a las divinidades de Path y On. «Keops adopta una actitud muy especial sobre estas influencias y resuelve las situaciones a su modo. Para ello inicia una etapa de nepotismo familiar y de amistades fiables», destaca Montes.

2-¿Llevó Keops a Egipto a una crisis económica brutal?

Fran Pirámide- Wikimedia

Según Aroa Velasco, nada más lejos de la realidad: «Es una leyenda que escribió Heródoto y que, posteriormente, han ido replicando los historiadores. La documentación fidedigna nos dice que no esquilmó Egipto. De hecho, sus sucesores pudieron construir dos pirámides más después de su muerte. La realidad es que Keops fue un muy buen administrador que concentró mucho el poder en su persona».

Al final, se podría decir que este faraón hizo algo que, posteriormente, se generalizaría: dedicar todos sus esfuerzos y los del pueblo egipcio a edificar un monumento funerario que pasaría a la historia. Algo que ya había hecho su padre.

3-¿Prostituyó a su hija para pagar la Gran Pirámide?
Es imposible corroborar esta leyenda, aunque es cierto que la pequeña pirámide que se halla cerca de la de Keops (la que presuntamente se habría construido con cada una de las piedras que los clientes del prostíbulo habrían ofrecido a la hija del faraón) parece pertenecer a una hermanastra de Jufu. Velasco entiende que todo es una invención de los sacerdotes en un nuevo intento de volver negro el recuerdo de Keops.

4-¿Se identificaba Keops con un dios?


Papiros de la exposición «Los papiros de Jofu de Wadi al Yarf»- ABC

El último mito sobre Keops es el que afirma –como ya hemos explicado- que instauró un culto propio. Son varios los autores que corroboran este hecho. Sin embargo, otros tantos no están de acuerdo.

La primera opción es la más aceptada. De hecho, algunos expertos como el profesor especialista en egiptología Robert M. Schoch determinan que se llegó a considerar el nombre de este faraón como sinónimo de santidad y buena suerte. Incluso se llegó a escribir en las tumbas de los fallecidos como «símbolo de santidad y protección». Sin embargo, también señala que esta religión centrada en el monarca cayó en desuso «durante el Imperio Medio y Nuevo».

El enigma de la pirámide
Además de por todos sus misterios anteriores, si por algo destacó Keops fue por ordenar edificar la Gran Pirámide. Una tumba de gigantescas proporciones (una de las antiguas 7 maravillas del mundo) levantada en la meseta de Guiza. Este mausoleo, sin embargo, guarda a día de hoy multitud de enigmas. Muchos de ellos, avivados de forma absurda por los seguidores de lo oculto.

El primero de ellos viene heredado, una vez más, desde los tiempos de Heródoto. Y es que, cuando este historiador visitó Egipto, fue informado por los sacerdotes de que el faraón había tardado solo 20 años en finalizarla.

Gran Pirámide- ABC

Las dimensiones de la Gran Pirámide

1-En la actualidad, cuenta con 201 hileras de piedras. En principio tenía 209, el equivalente a un edificio de 40 pisos.
2-Su base ocupa 465 metros cuadrados.
3-Tuvo un revestimiento de piedra caliza blanca de 2,5 metros cuadrados. Este hacía que, al contacto con el sol, brillara de forma destacada.
4-En el momento de su construcción medía 146 metros de alto, aunque ahora esta cifra ha descendido hasta los 138.

«Los unos tenían orden de arrastrar piedras desde las canteras del monte Arábigo hasta el Nilo; después de transportadas las piedras por el río en barcas, mandó [Keops] a los otros recibirlas y transportarlas hasta el monte que llaman Líbico. Trabajaban por bandas de cien mil hombres, cada una tres meses. […] Para construir la pirámide, se emplearon veinte años […] En la pirámide está anotado con letras egipcias cuánto se gastó en rábanos, en cebollas y en ajos para los obreros; y si bien me acuerdo, al leerme el intérprete la inscripción, me dijo que la cuenta ascendía a mil setecientos talentos de plata», determina Heródoto.

Según algunos estudios, es imposible que únicamente se tardaran 20 años en construir la pirámide de Keops, así como los edificios colindantes y el camino de piedra que da acceso a la misma. Y es que, de ser cierto las jornada habrían sido maratonianas y tendrían que haber trabajado cientos de miles de hombres (algo imposible, según se dic,e para la época por la falta de mano de obra) Por ello, se ha barajado la posibilidad de que los egipcios no construyeran esta tumba, sino que se la hubieran encontrado y, posteriormente, hubiera sido reutilizada por el faraón.

    «Tardaron poco tiempo en construirla porque eran antiguos, pero no tontos»

Sin embargo, hace pocos meses se desveló al mundo en el museo de El Cairo un papiro que, por primera vez en la historia, destrozó este mito. ¿La razón? Que en él, un inspector de obras llamado Mener detallaba pormenorizadamente la forma en la que se construyó la Gran Pirámide durante el mandato de Keops.

Así lo afirmaron, al menos, los arqueólogos Pierra Tallet y Gregory Marouard. Las anotaciones fueron realizadas en el año 27 del reinado de Keops. «Los faraones comenzaban a contar los años desde el momento en que empezaban a reinar», explica Aroa Velasco a ABC. Además, la experta nos ofrece su opinión en relación a esta disputa: «Tardaron poco tiempo en construirla porque eran antiguos, pero no tontos. Tenían conocimientos muy avanzados en geometría, astronomía y matemáticas».

El faraón perdido
Además del misterio de la construcción de la Gran Pirámide, Keops dejó un enigma más después de morir. Y es que, cuando los arqueólogos entraron en la tumba, no hallaron la momia del faraón en ninguna de las tres cámaras de la edificación (la del rey, la de la reina o la subterránea). Como explicación se han barajado varias teorías. Entre ellas, la que afirma que existe una cuarta sala en la que se encuentran los restos del gobernante acompañados de un gigantesco tesoro. Algo que apoya Zahi Hawass, ex ministro de Antigüedades de Egipto.

Con todo, la idea más extendida es que los cazadores de tesoros lograron acceder a la Cámara del Rey desde la parte superior de la pirámide y, tras descolgarse, expoliar la sala. A su vez, algunos arqueólogos mantienen que la momia de Keops fue sustraída por estos ladrones.

«Heródoto, durante su viaje, ya afirmó que la momia no estaba dentro de la pirámide. Él explicó que se había ordenado la construcción de una meseta subterránea para enterrar al faraón. A partir de ese punto, las teorías son muchas Y todas se basan en que hay un gran sarcófago vacío en la cámara del rey que fue puesto durante la construcción de la pirámide, pues es más ancho que los corredores. La idea más extendida es que la pirámide fue abierta por los musulmanes en los siglos X y XI, aunque otros dicen que fue saqueada incluso antes. Personalmente soy partidaria de esta última. En el Valle de los Reyes, de las dinastías XVIII a XX, las tumbas se saqueaban nada más enterrar al faraón. ¿Por qué en estas no se iba a hacer algo parecido?», añade Velasco a este diario.

Construcción mediante rampas- YouTube

Una pregunta a Aroa Velasco: ¿Cómo se construyeron las pirámides?
«Teorías que explican cómo fueron construidas las pirámides hay de todo tipo. No se sabe muy bien como se llevaron a cabo porque no ha quedado ningún texto o relieve que nos lo explique».

«El surgimiento de varias hipótesis se debe a que los investigadores no se creen que los egipcios, en una sociedad tan antigua, pudieran llevar a cabo este tipo de edificaciones cuando no disponían ni siquiera de la rueda».

«La mas habitual es la de las rampas incrementadas. Esta afirma que alrededor de la construcción iban añadiendo rampas de tierra para subir los bloques. Una varias. Otra señala que se realizaron con una serie de gradas de madera sobre las que se subían los bloques. También destaca la que habla de que usaban trineos de madera mediante los que desplazaban las piedras».

«Estas teorías se pueden aplicar a todas las pirámides. Pero la de Keops es un caso todavía más misterioso debido a que es la más grande que existe y apenas hay información sobre ella».

Fuentes: ABC.ES
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Egipto confirma dos «anomalías» en la Gran Pirámide de Keops

Se investiga la naturaleza de estas irregularidades detectadas en la parte superior de la puerta de entrada al mausoleo y en la cara noreste.

La Gran Pirámide de Keops - AFP


El Ministerio de Antigüedades egipcio confirmó ayer la presencia de dos «anomalías» en el interior de la Gran Pirámide de Keops, aunque no detalló su naturaleza y se limitó a asegurar que continuarán los estudios para conocer más detalles sobre las mismas.

Según un comunicado, una de las «anomalías» se encuentra en la parte superior de la puerta de entrada al mausoleo piramidal, construido hace 4.500 años, y la segunda fue hallada en la cara noreste.

Este anuncio se produce coincidiendo con el primer año de vida del proyecto «Scan Pyramids», lanzado para estudiar el interior de las pirámides egipcias con métodos no invasivos, como la detección de muones (partículas de energía que penetran los objetos), la termografía infrarroja o la fotogrametría.

El coordinador de «Scan Pyramids» Hani Helal, citado por el comunicado, aseguró que «se realizarán más estudios e investigaciones para establecer la naturaleza de dichas anomalías así como sus funciones y tamaño, que todavía no han sido identificadas».

El exministro de Antigüedades Zahi Hawas resaltó que el comité científico ministerial que supervisa los trabajos de «Scan Pyramids» ha dado por buenos, «en principio», los primeros resultados mostrados por los investigadores del programa, aunque no dio detalles. Hawas, presidente del comité, precisó que también se había aprobado, asimismo «en principio», la extensión por un año más del proyecto, que necesitará del visto bueno del comité permanente del Ministerio de Antigüedades.

Helal agregó que aún se necesita llevar a cabo más análisis en la pirámide acodada de Dahsur, donde también trabajan los expertos del proyecto.

En noviembre de 2015, el grupo de expertos internacionales que «escanea» las pirámides había anunciado que en la tumba de Keops se habían detectado diferencias de temperatura en varios bloques, lo que indicaba que había «algo detrás», aunque no ofrecieron más información al respecto.

La Gran Pirámide, la edificación más importante del Reino Antiguo, fue construida durante el reinado de Khufu (2550 aC a 2527 aC), segundo faraón de la IV Dinastía, a quien Herodoto llamó Keops.

Fue la primera de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y la única que ha permanecido en pie.

Fuentes: ABC.ES
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Los rayos cósmicos desvelan los misterios de una de las pirámides más antiguas de Egipto

El gobierno de Egipto ha explorado el interior de la pirámide sur de Dashur con una técnica parecida a los rayos X y basada en los muones, unas partículas que podrían permitir encontrar cámaras ocultas

La Pirámide sur de Dashur es una de las más antiguas de Egipto - WIKIPEDIA

El gobierno egipcio se ha propuesto la tarea de adentrarse en las pirámides del Antiguo Egipto con una nueva tecnología cuya finalidad es llegar a aquellas salas y cámaras que puedan estar ocultas y enterradas en las arenas del tiempo.

Auque muchas de las pirámides han escondido sus secretos durante 4.500 años, la nueva técnica, basada en los rayos cósmicos y cuyo funcionamiento se parece al de los rayos X, podría ser la herramienta definitiva para desnudar el interior de las pirámides.

La primera pirámide que ha desvelado sus secretos ha sido la Pirámide Acodada o Romboidal, (también conocida como Pirámide sur de Dashur), una de las más antiguas de Egipto y caracterizada por sus peculiares líneas curvadas.
Interior de la pirámide explorada
Interior de la pirámide explorada- Universidad de El Cairo

Allí, los investigadores han podido adentrarse en las profundidades del monumento funerario y explorar, por primera vez, la estructura de la segunda cámara. El principal resultado obtenido es que han podido descartar que hubiera una cámara oculta en las proximidades.

El monumento funerario de la Pirámide sur de Dashur alcanza una altura de 105 metros y está situado a 40 kilómetros al sur de El Cairo. Al parecer, fue construida por orden del faraón Seneferu, el padre de Jufu (conocido comúnmente como Keops).

Los trabajos comenzaron en diciembre de 2015, cuando un equipo de científicos de la Universidad de Nagoya (Japón) montó una instalación en la cámara inferior del complejo, que consistía en una plataforma de placas de aluminio y varias películas sensibles a los rayos cósmicos.

Ya en enero de 2016, tras dejar las películas allí durante 40 días, los investigadores recogieron la instalación y se llevaron las películas de vuelta a Japón. De vuelta en sus laboratorios, los científicos pudieron medir los impactos de los rayos cósmicos. En total, trazaron el paso de 10 millones de muones, unas partículas que se originan en las partes altas de la atmósfera cuando los rayos cósmicos procedentes del espacio colisionan con las partículas allí presentes y generan una cascada de reacciones nucleares.

Toda esa información, tras ser tratada por complejos sistemas estadísticos e informáticos, le permitió a los investigadores descartar la posibilidad de que hubiera alguna otra sala en las proximidades de la cámara inferior.

Pirámides de Khufu y Khafre
Esta técnica de la muografía será usada ahora en otras pirámides, como las de Khufu, Khafre y las Pirámides Rojas. Pero en esta ocasiones habrá un cambio que permitirá obtener muchos mejores resultados. En vez de usar una película para trazar el paso de los muones, usarán aparatos que permitirán medirlos en tiempo real y que podrán pasar mucho más tiempo en el fondo de las pirámides. El resultado es que los datos serán mucho más vastos, y por lo tanto aumentará la capacidad de resolución de estos mapas del interior de las pirámides.

Los muones son unas partículas que llegan a la Tierra a una velocidad cercana a la de la luz, y en un número de 10.000 cada minuto y por metro cuadrado. Al igual que los rayos X atraviesan nuestro cuerpo y permiten obtener imágenes del esqueleto, los muones pueden atravesar cientos de metros de roca antes de ser absorbidos. Por ello, pueden permititir detectar cavidades en el subsuelo. Actualmente, esta técnica se usa en vulcanología por parte, sobre todo, de los investigadores de la Universidad de Nagoya.



Fuentes: ABC.ES
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Lo que Napoleón Bonaparte vio dentro de la Gran Pirámide de Egipto y le dejó aterrorizado

El Gran Corso quiso pasar una noche en la famosa estructura emulando a Alejandro Magno y a Julio César

Napoleón junto a la esfinge La pirámide de Keops, que es la única construcción que perdura de las siete maravillas del mundo antiguo, sigue revelando nuevos secretos en sus imponentes 146 metros de altura. Un escaneado de la construcción de bloques de pieza caliza indicó hace unos días que podría haber pasadizos ocultos todavía sin descubrir, como evidencia el hecho de que se hayan registrado anomalías de temperatura de hasta seis grados. Un análisis científico que confirma lo que Napoleón Bonaparte intuyó en su propia piel tras pasar siete horas en el tétrico monumento: el misterio impregna cada uno de sus rincones.

Con el objetivo de liberar Egipto de las manos turcas, el prometedor general Bonaparte, victorioso en Italia, desembarcó en el país del Nilo durante el verano de 1798 con más de treinta mil soldados franceses poniéndose por objetivo avanzar en dirección a Siria.

No en vano, el joven Napoleón perseguía algo más que objetivos militares y llevó consigo a un grupo de investigadores de distintas disciplinas (matemáticos, físicos, químicos, biólogos, ingenieros, arqueólogos, geógrafos, historiadores...), más de un centenar, para que estudiaran al detalle aquel país de las pirámides maravillosas y los dioses milenarios.

Entre ellos figuraban los matemáticos Gaspard Monge, fundador de la Escuela Politécnica; el físico Étienne-Louis Malus; y el químico Claude Louis Berthollet, inventor de la lejía. Es decir, algunos de los científicos más brillantes de su generación acudieron a la llamada del general, de 28 años, sin conocer siquiera el destino del viaje hasta que navegaron más allá de Malta: «No puedo decirles adónde vamos, pero sí que es un lugar para conquistar gloria y saber».

Europa redescubre Egipto

Fue en aquella expedición, entre lo militar y lo científico, cuando Europa redescubrió las maravillas del antiguo Egipto y encontró la llave para entenderlas. Mientras un soldado cavaba una trinchera en torno a la fortaleza medieval de Rachid (un enclave portuario egipcio en el mar Mediterráneo), halló por casualidad la conocida como la piedra Rosetta, la cual sirvió para descifrar al fin los ininteligibles jeroglíficos egipcios. Se trataba de una sentencia del rey Ptolomeo, fechada en 196 a. C, escrita en tres versiones: jeroglífico, demótico y griego. A partir del texto griego fue posible encontrar las equivalencias en los jeroglíficos y establecer un código para leer los textos antiguos.
No obstante, el viaje también sirvió a Napoleón a modo de búsqueda espiritual en una tierra que había perturbado la imaginación de grandes personajes de la historia. Como muchos de sus contemporáneos, el Gran Corso se sentía atraído por el exotismo oriental y había leído una obra muy popular por entonces, «El Viaje a Egipto y Siria de Constantin Volney», publicada en 1794 sobre los misterios de las civilizaciones de la zona.

Pintura de Louis-François Lejeune sobre la batalla de las Pirámides
Pintura de Louis-François Lejeune sobre la batalla de las Pirámides- Wikimedia
En medio de las operaciones militares, Napoleón se dirigió a Tierra Santa con el propósito de confrontarse con el ejército turco y, de paso, a descansar por una noche en Nazaret. Y así lo hizo el 14 de abril de 1799, sin que hayan trascendido más detalles de esta particular parada turística. Ese mismo año, en agosto, Napoleón regresó a El Cairo haciendo noche supuestamente en el interior de la Pirámide de Keops. Su séquito habitual y un religioso musulmán le acompañaron hasta la Cámara del Rey, la habitación noble, que en aquella época era de difícil acceso, con pasadizos que no llegaban al metro y medio, y sin ningún tipo de iluminación más allá de las insuficientes antorchas.
«Aunque os lo contara no me ibais a creer»
Concretamente, la Cámara del Rey es una sala rectangular de unos 10 metros de largo y 5 metros de ancho conformado por losas de granito, paredes y techo lisos, sin decoración, y únicamente contiene un sarcófago vacío de granito, sin inscripciones, depositado allí durante la construcción de la pirámide, puesto que es más ancho que los pasadizos. El general corso pasó siete horas rodeado solo de murciélagos, ratas y escorpiones en la pirámide. Justo al amanecer, brotó de la laberíntica estructura, pálido y asustado. A las preguntas de inquietud de sus hombres de confianza sobre lo qué había ocurrido allí dentro, Napoleón respondió con un enigmático: «Aunque os lo contara no me ibais a creer».

De la pirámide, a la conquista política de París

Resulta imposible saber qué es lo que vio o sintió exactamente Napoleón en esas siete horas, o incluso si el episodio llegó a tener lugar, aunque parece probable que en todo caso el corso creyera sufrir alguna clase de experiencia mística inducida por la soledad, la oscuridad, las temperaturas extremas y los ruidos distorsionados por el eco. Lo que está claro es que –como han dado cuenta distintas obras de ficción, véase la novela de «El Ocho» (1988) de Katherine Neville o más recientemente Javier Sierra en «El Secreto Egipcio de Napoleón» (2002)– la noche de Napoleón dentro de la Gran Pirámide pareció cambiar su carácter para siempre. Pese a regresar derrotado militarmente a Francia, el corso despegó políticamente en los siguientes meses. En noviembre de ese año organizó el golpe de Estado del 18 de brumario que acabó con el Directorio, última forma de gobierno de la Revolución francesa, e inició el Consulado con Napoleón Bonaparte como líder.

Retrato de Napoleón Bonaparte en Egipto
Retrato de Napoleón Bonaparte en Egipto- Wikimedia
Lo que si tiene una respuesta más accesible es por qué razón quiso pernoctar en el monumento. Según explica el periodista Peter Tompkins en su clásico «Secretos de la Gran Pirámide», «Bonaparte quiso quedarse solo en la Cámara del Rey, como hiciera Alejandro Magno, según se decía, antes que él». Obsesionado durante toda su carrera con otros personajes históricos claves, Napoleón trató de emular las huellas del conquistador Alejandro Magno y del general romano Julio César, que supuestamente habían pasado también una noche en la cámara buscándose así mismos. El conquistador griego, del que se cuenta una infinidad de leyendas de su contacto con otros mitos de la Antigüedad, fundó Alejandría en el año 331 a.C. y consultó el oráculo egipcio, donde recibió al parecer su confirmación como hijo de Zeus-Amón y como conquistador del mundo. Ese mismo año, en Menfis, Alejandro Magno recibió las insignias y títulos de los faraones y realizó sacrificios a las divinidades egipcias.

Fuentes: ABC.ES
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Google Maps: ¿encuentran rara construcción alienígena en Egipto?

Un misteriosa construcción en pleno desierto de Egipto acaba de ser captada por Google Maps. ¿Se demuestra la existencia de los extraterrestres?
 Esta es la extraña construcción captada por Google Maps. (Foto: Captura)
Una misteriosa construcción en pleno desierto de Egipto, que acaba de ser captada por Google Maps, demostraría la existencia de los aliens, al menos eso es lo que sostienen expertos en ufología.

Hace unos días, el canal de YouTube “secureteam10”, famoso por publicar hechos paranormales, subió un video que muestra una supuesta construcción alienígena en pleno desierto de Egipto y que puede ser observada gracias a Google Maps.

“Esto me recuerda a Star Wars”. “Quizás es una plataforma de aterrizaje para una nave espacial”, se puede escuchar en este video que ya tiene más de 172 mil reproducciones en YouTube.

Según detallan los autores del video, escribiendo 30° 1’14.40“N 31°43’17.49“E en Google Maps podemos hallar esta misteriosa construcción que hasta el momento no ha tenido explicación.

Esta es la extraña construcción captada por Google Maps. (Foto: Captura)
Esta es la extraña construcción captada por Google Maps. (Foto: Captura)

¿Lo probaste? ¿De qué crees que se trate? Te invitamos a verificar las coordenadas de esta extraña construcción alienígena en Google Maps y brindarnos un comentario con tu opinión al respecto.
IMÁGENES EXTRAÑAS

Esta no es la primera vez que posiblemente se capta una posible base de extraterrestres en Google Maps. Hace un tiempo un usuario de YouTube mostró que en el mapa se mostraba la construcción de un posible puerto para naves exteriores y que allí habían alienígenas.
FRONTERAS EN LITIGIO

¿Alguna vez te has preguntado cómo resuelve Google Maps los problemas limítrofes de determinados países? Pues es muy simple, según indicaron los desarrolladores el mapa cambia dependiendo el lugar donde sea visto. De esta manera, se da la razón a ambas partes. ¿Qué opinas de esta decisión? ¿Crees que es la correcta?

Fuentes: http://peru.com/
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Los secretos que guardan las momias

Vivieron hace cientos o miles de años. Sus restos ayudarán a armar la historia.
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Un grupo de pastores la encontró en la Sierra Gorda de Querétaro. Al entrar a una cueva para guardar a los animales que llevaban a pastorear, notaron que había algo. Al parecer, las cabras escarbaron y levantaron la capa que cubría el suelo; quedaron al descubierto los restos óseos de un bebé. Los pastores llamaron a la policía. Se inspeccionó la cueva próxima al pueblo de Altamira y se determinó que no era un caso criminal, pero sí un hallazgo que requería de los expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). El 18 de noviembre de 2002 aquellos pastores encontraron a Pepita, considerada hasta ahora la momia más antigua hallada en México. Una niña que vivió solo dos años y medio, pero que llevaba atrapada en la sierra más de dos milenios.

En México se han encontrado muchos cuerpos momificados de manera natural. La mayoría procede de lugares con climas áridos o semiáridos, como cuevas, criptas o el subsuelo de algunas iglesias, en los que se crean microambientes que evitan que los restos se descompongan y, a la vez, provocan que se desequen de manera rápida. Estas momias son una rica fuente de conocimiento sobre la vida y la biología en otras épocas. Y gracias a los avances tecnológicos, han permitido descifrar misterios pasados y presentes.

La niña momia

Al equipo del Centro INAH Querétaro le bastó un primer reconocimiento de la cueva para percatarse de la relevancia de los restos. El cuerpo de la niña momia, que ellos bautizaron como Pepita, se encontraba en buen estado de conservación. Solo su cara estaba algo descarnada; quizá, creen los expertos, porque quedó al descubierto en varias ocasiones y eso impidió el proceso de momificación natural. Medía unos 45 centímetros; tenía brazos y piernas doblados, casi en posición fetal; estaba amortajada con una fina capa de algodón y colocada sobre una piedra con una talla muy ligera. Fue atada usando cordeles y tenía adornos de plumas y trenzas de cabello.

¿Quién era aquella misteriosa niña? La arqueóloga mexicana Elizabeth Mejía encabezó las investigaciones para tratar de encontrar la respuesta. Coordinó a más de 35 especialistas, procedentes de 10 instituciones; sometieron a la pequeña y a los objetos hallados a tomografías helicoidales, micología médica, arqueozoología y microscopía de barrido. Se trataba de averiguar lo máximo posible de la momia sin deteriorarla ni un ápice.

Por fortuna, Pepita aún conservaba un pelo en el cráneo, el cual fue enviado a un laboratorio de Estados Unidos, junto con un pedazo de la ropa con que estaba envuelta. Gracias a un acelerador de par-tículas con espectrómetro de masas se determinó que la niña momia tenía 2,300 años aunque, al morir, no alcanzaba ni los tres.

La investigación, que duró tres años, reveló que Pepita falleció debido a una infección intestinal o a problemas respiratorios. Pero lo más importante del hallazgo fue que los estudios de la niña momia permitieron cambiar por completo los conocimientos que hasta entonces se tenían sobre el poblamiento temprano de la Sierra Gorda queretana.

Si bien existen distintas teorías, los trabajos de investigación más aceptados señalan que los primeros pobladores de América llegaron en cuatro grandes migraciones desde la región de Siberia, en Asia, a través del Estrecho de Bering, y se fueron dispersando por todo el territorio. En teoría eso sucedió al inicio de la cuarta glaciación, entre 40,000 y 12,000 años atrás. Recuperar y analizar el ADN de Pepita permitió a los paleoantropólogos realizar un estudio entre individuos para establecer comparaciones y secuencias de material genético y así saber más sobre cómo y cuándo se produjeron esas olas migratorias.

Además, se determinó que hace 2,300 años, cuando vivía Pepita, ya había relaciones con poblaciones del norte de México, como los chichimecas, grupo cazador y recolector que penetró al Valle de México hasta el siglo XII. Por otra parte, los textiles del fardo funerario muestran que la manufactura estaba muy desarrollada. El hallazgo también arrojó luz sobre las prácticas funerarias de aquel pueblo.

El estudio de las momias no solo ayuda a componer el rompecabezas de civilizaciones pasadas; también puede esclarecer asuntos relacionados con la biología. Es el caso de la momia de Ötzi, descubierta por una pareja de alpinistas en los Alpes de Ötzal en 1991, en la frontera entre Austria e Italia. Aquel hombre de los hielos llevaba durmiendo 5,300 años en un glaciar. Es la momia humana natural más antigua de Europa. Su estudio permitió recopilar información sobre los habitantes de la Europa de la Edad de Cobre y desvelar la cura para una importante enfermedad parasitaria: la verminosis.

Al investigar a Ötzi, los científicos notaron que la momia tenía un parásito intestinal causante de la enfermedad; en el zurrón que llevaba consigo encontraron un hongo y, tras analizarlo, descubrieron que tenía propiedades para combatir el parásito. Fue así como la verminosis comenzó a tener tratamiento.

Para Assumpció Malgosa, antropóloga y directora del Grupo de Investigación en Osteobiografía de la Universidad Autónoma de Barcelona, España, “mirar al pasado tiene cada vez más una aplicación hacia el futuro. Obtener y analizar el ADN de un agente infeccioso de hace 4,000 años posibilita, por ejemplo, que estudiemos su variación a lo largo del tiempo, que veamos qué lo producía y qué reacción provocaba. Quizá eso nos lleve a encontrar una cura para el futuro”.

Malgosa forma parte de la Asociación Internacional de Paleopatología, disciplina situada en los confines de varias áreas científicas —como la medicina, la antropología, la arqueología, la física, la química o la biología— que se dedica a estudiar las huellas que las enfermedades del pasado dejaron en seres humanos y en animales. Puede parecer una disciplina nueva, pero no lo es. Las primeras sociedades de paleopatología datan de fines del siglo XIX.

“La investigación sobre los vestigios de las enfermedades de la antigüedad  —apunta Josefina Mansilla Lory, especialista en antropología física del INAH— tiene cada vez más interés a nivel mundial, como lo demuestra el creciente número de artículos científicos y el surgimiento, en 1992, del primer congreso internacional de estudios sobre momias”. En México, si bien la investigación sistemática es reciente, la primera referencia se remonta a 1889, cuando Leopoldo Batres, pionero de la arqueología moderna mexicana, describió el cuerpo incompleto de un hombre momificado que tenía dibujos geométricos en los brazos y que fue hallado en Comatlán, Oaxaca.

Desde 1998 se desarrolla el proyecto “Las momias de México”, dirigido por Josefina Mansilla, que pretende entender el fenómeno de la momificación “y ampliar el conocimiento del ser humano, además de sus enfermedades, relacionando los hallazgos patológicos de los tejidos preservados con episodios históricos y socioculturales”. Gracias a este trabajo se rescató la colección de momias del Museo Nacional de Antropología, que comprende, al menos, 40 piezas. Su estudio busca identificar la procedencia, la temporalidad y recuperar datos arqueológicos de la mayoría de esos restos.

La paleopatología permite, entre otras cosas, evaluar el estado de salud de una población y conocer su estilo de vida. En la mayoría de los casos, los especialistas deben contentarse con el estudio de restos esqueléticos, aunque a veces las momias conservan algo de tejido, lo que multiplica la información que los expertos pueden recopilar.

Por ejemplo, con Ötzi, los investigadores encontraron que tenía los pulmones como si fuera un fumador pasivo. Malgosa explica que eso permitió descubrir que “en la Edad del Cobre nuestros antepasados vivían en cuevas repletas de humo, puesto que hacían hogueras para cocinar o calentarse. Determinadas marcas en los huesos también dan pistas sobre los trabajos que realizaban, porque pueden ser resultado de movimientos repetitivos. Somos como detectives del pasado”.

Enfermedades que dejan huella

Uno de los casos de paleopatología más excitantes es el estudio de los restos de Herculano, en Nápoles, Italia. El 24 de agosto del año 79 d.C., el Vesubio comenzó a rugir. Muchos de los habitantes de los alrededores huyeron hacia la playa. Al caer la noche, el volcán empezó a escupir ceniza y roca ardiendo que cayeron sobre Pompeya y pueblos aledaños, como Herculano. Los que huyeron a la playa respiraron la ceniza que había en el aire, a cerca de 800 °C de temperatura; sus pulmones estallaron en el acto. Más de 200 personas quedaron sepultadas bajo una capa de ceniza que las congeló en el tiempo.

Aquella catástrofe dejó una especie de trágica radiografía de la sociedad, lo que ha permitido estudiar el estado de salud de una población completa. Las primeras excavaciones se hicieron en el siglo XVIII, aunque fue hace 20 años cuando se realizó la campaña más importante, que duró nueve años. Esa investigación, dirigida por Luigi Capasso, director del Museo Universitario de Chieti, reveló que casi 30% de la población tenía lesiones óseas causadas por una enfermedad infecciosa: brucelosis o “fiebre de Malta”, originada por un microorganismo, el Brucella, que vive en los excrementos de vacas, ovejas, cabras y cerdos. ¿Cómo podía una población pesquera sufrir una enfermedad propia de los pastores? La respuesta se encontró en un trozo de queso carbonizado, cuenta Capasso: “Al analizarlo, vimos que contenía brucella. De ahí que la mitad de la población padeciera esa enfermedad, ya que comían el queso elaborado con leche de las cabras que pastaban en las laderas del volcán”.

El desarrollo de nuevas tecnologías ha propiciado grandes avances en esta ciencia. La tomografía axial computarizada (TAC), por ejemplo, permite obtener imágenes de alta resolución del interior de la momia sin tocarla. Este método consiste en radiografiar cada milímetro del cuerpo y tomar imágenes capa por capa. Un programa informático recoge esa información y genera una figura en 3D. Luego, se toma una muestra de la momia, se analiza y corroboran los datos del TAC. Es el caso del Hombre de Tollund, una de las llamadas momias de las ciénagas, testimonio de los rituales de sacrificio que los pueblos del norte de Europa realizaron durante la Edad de Hierro.

Este hombre fue encontrado en 1950, por una familia de granjeros, a las afueras del pueblo danés de Silkeborg. Esta momia ha sido sometida a numerosas pruebas que han ido desgranando información sobre la Edad de Hierro. “Como conserva tejidos, eso permite saber más cosas. Analizando las marcas en la piel del cuello averiguamos, por ejemplo, que fue ahorcado y luego tirado en la ciénaga”, explica Niels Lynnerup, de la Universidad de Copenhague.

En 1977, gracias al método del carbono 14, se conoció que el Hombre de Tollund murió entre el siglo III y IV a.C. Hace una década le realizaron una endoscopia, lo sometieron a luz ultravioleta, a infrarrojos y a un TAC que obtuvo más de 16,000 imágenes de su cuerpo.

Ahora, los investigadores esperan que la tecnología avance para poder recuperar moléculas del tejido celular. Quizá en unos años, gracias a la biología molecular, se puedan obtener muestras de ADN de la médula o de algún diente, y así saber cuál era su tipo de sangre o recuperar sus genes. Eso sería útil para trazar, mediante relaciones de parentesco, flujos migratorios.

No cabe duda de que hay una historia en cada momia y que cada momia nos abre una ventana al pasado. Nuevos descubrimientos e investigaciones harán posible que el estudio de los cuerpos momificados despejen incógnitas del pasado y se entienda más el presente.
Fuentes: Quo.mx
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Hallan un misterioso sarcófago en Egipto

El sarcófago de Ankh-f-n-khonsu, un sacerdote del antiguo dios egipcio Amón, ha sido descubierto por un equipo de arqueólogos en Luxor, Egipto, según anunció este jueves el ministro egipcio de Antigüedades, Mamdoh al Damaty.
Sarcófago de Ankh-f-n-khonsu
El sarcófago, bien conservado, de 2.700 años de antigüedad y que data de la dinastía XXII (943-716 a.C.), fue hallado en la tumba de Amenhotep-Huy, el virrey y visir de Egipto durante el reinado del faraón Amenhotep III (1391–1353 a.C.), informa 'The Cairo Post'.

"El sarcófago hecho de madera y cubierto con una capa de yeso, representa al difunto llevando una peluca y una corona con flores y cintas de colores, barba ceremonial y un collar", comentó en un comunicado Sultan Eid, el director del Departamento de Antigüedades de Alto Egipto.

Además, el sarcófago contiene una serie de inscripciones jeroglíficas con escenas del fallecido haciendo ofrendas a varias deidades egipcias antiguas, añadió el director.

Fuentes: actualidad.rt.com
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Egipto está segura “al 90%” de que hay una cámara junto a Tutankamón

El ministro de Antigüedades Mahmud al Damati apunta que aumentan las posibilidades de encontrar la tumba de Nefertiti

  Interior de la tumba del rey Tutankamón en Luxor. / MOHAMED ABD EL GHANY (REUTERS)

La Egiptología parece estar a punto de sumar un eslabón de oro a su cadena de fascinantes descubrimientos. Al ministro egipcio de Antigüedades, Mahmud al-Damaty, le gusta definirlo como “el descubrimiento del siglo”. Y esta vez, no exagera. Los estudios realizados los últimos días con un “sofisticado radar” apuntan “con un 90% de seguridad” a la existencia de una cámara secreta adyacente a la tumba del faraón Tutankamón, tal como había sugerido este verano el célebre arqueólogo británico Nicholas Reeves. De confirmarse, sería la más importante revelación arqueológica proveniente de Egipto desde que Howard Carter maravillara al mundo al encontrar la tumba de Tutankamón, el faraón niño.

Sin embargo, Reeves y las autoridades egipcias discrepan respecto a quién pertenecería la cámara funeraria. Reeves está convencido que el secreto mejor guardado hasta la fecha por los arquitectos del Antiguo Egipto esconde la momia de Nefertiti, la esposa de Akenatón. Los restos de la reina, de legendaria belleza, nunca se han encontrado. De acuerdo con los historiadores, Nefertiti desempeñó un importante papel en la revolucionaria reforma religiosa que lideró el faraón Akenatón al crear un efímero credo monoteísta en el siglo XIV a.C.. En cambio, los expertos egipcios se inclinan por otras candidatas, como Kiya, la segunda esposa de Akenatón y madre de Tutankamón, o su hija primogénita Meritatón, fruto de su matrimonio con Nefertiti.

“Ahora ya podemos decir que hemos encontrado otra tumba o una cámara detrás de la cámara funeraria de Tutankamón”, ha declarado al-Damaty en una conferencia de prensa celebrada el sábado en la ciudad de Luxor, donde se encuentra el impresionante Valle de los Reyes, auténtica joya arqueológica del Antiguo Egipto. El ministro ha estimado “en aproximadamente un 90%” las posibilidades de que el análisis preliminar sea correcto. La incertidumbre y excitación se mantendrá aún durante unas semanas, el tiempo que necesitan los científicos para estudiar con detenimiento los resultados de una exploración iniciada el pasado jueves.

“Los resultados de un examen con radar detrás de la pared norte [de la cámara funeraria de Tutankamón] son muy claros …parecen indicar que hay una distinción clara entre la roca dura y otra cosa”, ha declarado Reeves desde Luxor. “ Si tengo razón y hay una continuidad [a través de un pasillo] de la tumba, ello nos llevará a otra cámara funeraria. Yo creo que es la de Nefertiti, y todas las pruebas apuntan en esas dirección”, insistió el egiptólogo británico, que el pasado mes de agosto expuso su revolucionaria teoría al concluir que, por sus modestas dimensiones y anómala construcción, el monumento funerario de Tutankamón debería ser el anejo de otra tumba de mayores dimensiones, probablemente, correspondiente a una reina.

De ser cierta su intuición, la tumba secreta podría albergar un tesoro aún más maravilloso que el que acompañó a Tutankamón en su muerte hace unos 3.300 años. El ajuar del faraón niño, recopilado en un antecámara, la cámara del tesoro, la cámara funeraria y el anexo, sumaba más de 5.000 preciosos objetos. Buena parte de ellos se pueden presenciar en el Museo Egipcio de El Cairo. A diferencia de los monumentos funerarios de otros faraones descubiertos por los arqueólogos, el de Tutankamón permaneció durante siglos al resguardo de bandidos y cazatesoros.

Los resultados del escaneado llevado a cabo por el experto japonés Hirokatsy Watanabe confirma la existencia de puertas tapiadas que las pinturas habrían tratado de ocultar, tal como había sugerido Reeves. A principios de noviembre ya se realizó una prueba temográfica a partir de rayos infrarrojos que disparó las esperanzas de los investigadores. El análisis detectó la existencia de puntos fríos y corrientes de aire que indicaban la existencia de una cámara secreta. Sin embargo, en la rueda de prensa, el ministro al-Damaty mostró un punto de cautela al recordar que, de momento, solo disponen de “resultados preliminares”. Se abre una tensa espera.


Fuentes: ELPAIS.COM
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Arqueólogos españoles hallan en Luxor un sarcófago faraónico intacto



Se trata de la tumba de Anj ef Jonsu, escriba de la ofrendas del dios Amón Ra en el templo de Karnak, de unos 3.000 años de antigüedad. Se halla en un excelente estado de conservación, posee una rica policromía y con la momia en su interior.
Imagen del sarcófago del sacerdote de Amón Ra hallado en Luxor

La tumba de un sacerdote del dios Amón Ra, de hace unos 3.000 años, salió hoy a la luz intacta en la antigua Tebas (actual Luxor) gracias a las excavaciones de una misión española, que permitirán desentrañar los misterios sobre las prácticas funerarias de la época. Se trata de «un hallazgo digno de los inicios de la arqueología», aseguró el director de la misión, Francisco Martín Valentín, tras la apertura oficial del enterramiento en la ciudad meridional egipcia de Luxor.

Las numerosas excavaciones realizadas en Tebas desde el siglo XIX hacen que cada vez sea más complicado encontrar un enterramiento intacto y es frecuente que el sarcófago esté vacío, sin la momia. No es el caso de la tumba del sacerdote Anj ef Jonsu, escriba de la ofrendas del dios Amón Ra en el emblemático templo de Karnak, cuyo descubrimiento transportó a los expertos españoles por un tiempo a los albores de la arqueología. «Es difícil encontrar tumbas y sarcófagos intactos. Son acontecimientos históricos, muy relevantes», subrayó Valentín.
    El sarcófago se halla en un excelente estado de conservación y posee una rica policromía
El sarcófago de Anj ef Jonsu se encuentra en un excelente estado de conservación y posee una rica policromía, que representa escenas del sacerdote adorando a diferentes dioses como Osiris, Anubis, Nefertum o la diosa Vaca Hat Hor. «Es magnífico», dijo un emocionado Valentín, que al mando de la misión del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto realiza su séptima campaña arqueológica en Luxor.

Un equipo multidisciplinar
Un total de 28 profesionales, entre ellos egiptólogos, arqueólogos, restauradores, antropólogos, arquitectos y epigrafistas, trabajan este año en la tumba del visir Amen Hotep Huy, la más grande de la necrópolis tebana. Fue durante unas excavaciones en la zona noroccidental del patio de este enterramiento donde el pasado día 18 los expertos españoles dieron con el sarcófago de Anj ef Jonsu. «Hacia las 11.30 descubrimos que había un hueco de unos dos metros de longitud y encontramos que en la roca madre de la tumba del visir habían excavado un enterramiento antropomorfo», relata Valentín.

Levantaron las losas de piedra y hallaron el sarcófago, que ahora debe ser estudiado y restaurado por el equipo español para posteriormente ser exhibido en un museo. En la apertura, hoy, de la tumba estuvo presente el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati, quien destacó las «buenas condiciones y estado de conservación» del sarcófago. Por su parte, el presidente de la Dirección Suprema de Antigüedades, Sultan Eid, explicó en un comunicado que el ataúd de madera está decorado con escritura jeroglífica y representa al sacerdote con una barba trenzada, los brazos cruzados sobre el pecho y en cada mano una flor de papiro.
Francisco Martín Valentín y el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damatim, entre otras personas, en el momento de la apertura del sarcófago
Francisco Martín Valentín y el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damatim, entre otras personas, en el momento de la apertura del sarcófago- EFE

Escriba de la Dinastía XXII

Anj ef Jonsu vivió en la ciudad de Tebas durante la dinastía XXII, hacia el año 900 a. C. y, como escriba y miembro del clero del dios Amón Ra en el templo de Karnak, se dedicaba a contabilizar las ofrendas divinas, explica el arqueólogo español. En aquella época, Tebas era un Estado teocrático que controlaba Egipto en colaboración con los faraones libiossdaf, que tenían su capital y residencia en el norte del país.

«Hubo un incremento del número de sacerdotes, que normalmente eran de origen libio», según Valentín, quien apunta que estos religiosos se enterraban de «forma distinta» cubriendo, por ejemplo, la tumba con losas de piedra. Buscaban un sitio de prestigio, como la tumba del visir Amen Hotep Huy, y un rincón para que el sarcófago estuviera cerca de un muro del templo o de otro enterramiento de importancia. Gracias tanto a que el enterramiento está intacto como a la particularidades de este sarcófago, su descubrimiento va a proporcionar «muchas informaciones sobre las prácticas funerarias de la época», agregó el experto español.
    Continúan las excavaciones en el patio de la tumba del visir Amen Hotep Huy
Mientras tanto, continuarán las excavaciones en el patio de la tumba del visir Amen Hotep Huy, que fue gobernador de Egipto durante los reinados de Amen Hotep III y Amen Hotep IV. El patio de este enterramiento, ubicado en el área de Al Asasif en la ciudad de Luxor, es tan grande que fue usado como necrópolis durante unos 200 años. En él, la misión española encabezada por Valentín y Teresa Bedman, hallaron en 2014 el sarcófago y la momia de una cantora (sacerdotisa) del dios Amón, de hace unos 3.000 años.

La misión comenzó este año el 7 de octubre y se prolongará hasta mediados de diciembre, centrada en excavar junto a la fachada de la capilla, en un área de unos 18 por 50 metros. Los expertos españoles no dudan del potencial de esta zona y vaticinan que antes del fin de la misión puede haber «más resultados y sorpresas».


Fuentes: ABC.ES
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Descubren tres relieves faraónicos de hace 4.000 años en el sur de Egipto

El Cairo, 27 jul (EFE).- Un equipo de expertos estadounidenses ha descubierto tres piezas faraónicas con relieves de hace unos 4.000 años en la provincia de Asuán (sur), informó hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mamduh al Damati
Descubren tres relieves faraónicos de hace 4.000 años en el sur de Egipto
El ministro explicó que las piezas datan del Imperio Medio (2050-1750 a.C.) y fueron halladas en la zona de Wadi al Hudi, a unos 35 kilómetros al suroeste de la ciudad de Asuán, capital de la provincia homónima.

Las piezas están vinculadas con un asentamiento fortificado existente en la zona de Wadi al Hudi y en dos de los tres relieves aparece registrado el año 28 del reinado del faraón Senusart I, de la XII dinastía.

Al Damati indicó que varias de estas inscripciones se han borrado por la acción del tiempo, pero van a ser estudiadas y restauradas.

La zona de Wadi al Hudi tuvo una gran importancia durante el Imperio Medio, ya que contenía varias canteras de amatista que se usaban en la fabricación de joyas.EFE


Fuente: EFE
Fuente: emisorasunidas.com
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Una momia desvela que en el Antiguo Egipto ya se usaba cirugía «moderna»

Una prueba rutinaria ha permitido encontrar un tornillo ortopédico en la pierna de un hombre de hace 3.000 años
Una momia desvela que en el Antiguo Egipto ya se usaba cirugía «moderna»
Una momia desvela que en el Antiguo Egipto ya se usaba cirugía «moderna»
El clavo cuenta con 23 centímetros y está unido mediante resina al hueso

Si por algo se destacaron los antiguos egipcios, fue por su capacidad para la medicina. Y es que, idearon desde tratados para intervenir de forma general a los enfermos, hasta algunos que explicaban como evitar una resaca. Sin embargo, unos investigadores de la Universidad Brigham Young (Estados Unidos) acaban de desvelar que estaban mucho más avanzados de lo que jamás nos hubiésemos imaginado hasta ahora, pues sabían introducir clavos ortopédicos en las extremidades del ser humano para tratar las fracturas de huesos.

Así lo afirma la versión digital del diario «Daily Express», donde se señala que el doctor Richard Jackson -cirujano de la universidad de Brigham Young- ha encontrado durante dentro una momia con 3.000 años de antigüedad un tornillo ortopédico de hierro de unos 23 centímetros. Concretamente, el artilugio ha sido hallado en la rodilla de este sujeto, el cual falleció entre los siglos XVI y XI A.C. A su vez, el experto ha podido determinar que el artefacto fue unido al hueso mediante resina orgánica, un producto parecido (salvando las distancias) con el cemento óseo que se usa hoy en día.

Al parecer, Jackson y su equipo se asombraron tanto al descubrir este tornillo que no pudieron evitar perforar el hueso para acceder hasta él mediante una cámara artroscópica. Una vez en el interior de la rodilla se percataron de que, efectivamente, esta cirugía moderna se había llevado a cabo, y hace nada menos que 3.000 años.

La utilización de este tipo de cirugía ósea no ha sido únicamente lo que ha llamado la atención de los expertos, sino que también se han quedado asombrados por la perfección del clavo. «El pasador está hecho con un diseño parecido a los que utilizamos hoy en día para conseguir una buena estabilización del hueso», ha señalado Jackson. Así pues, parece que los antiguos egipcios ya hacían uso de este tipo de intervenciones para luchar contra las fracturas óseas.

Estos avances quedaron ya patentes en elPapiro de Ebers (1650 A.C.), un documento en el que los egipcios llegan a predecir la existencia del sistema circulatorio: «El inicio del secreto del físico: el conocimiento del movimiento del corazón y el conocimiento de este mismo. Hay vasos en cada extremidad. Por eso cada físico, cada cirujano, religioso o exorcista aplica las manos en sus dedos a la cabeza, revés, manos, estómago (…) porque todas las extremidades poseen vasos, donde el corazón habla por cada uno de ellos».



Fuentes: ABC.ES
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Otra hipótesis de cómo los antiguos egipcios debieron de haber construido las pirámides

Modificación de bloques cuadrados para formar dodecágonos les habría hecho más fácil de rodar, dicen los físicos.

La Gran Pirámide de Giza en Egipto es la única de las siete maravillas del mundo antiguo para sobrevivir en gran parte intacto. Casi 4.000 años de edad, es una vasta estructura construida a partir de 2,4 millones de bloques de piedra caliza, la mayoría de los cerca de 2,5 toneladas, pero algunos con un peso de hasta 80 toneladas. Estos procedían en gran parte de las canteras de piedra caliza local.

Esto plantea una pregunta famosa. ¿Cómo los egipcios mueven estos enormes bloques en su lugar? Una teoría es que los bloques fueron arrastrados a lo largo de la arena que ofrece la fricción reducida en el lubricado con agua. Pero a pesar de la gran pirámide está cerca del Nilo, muchas pirámides no son lo que habrían hecho que el transporte de agua tan grande una tarea de ingeniería como el movimiento de los bloques.


Otra teoría es que los egipcios unidos rockeros trimestre círculo de las superficies planas de los bloques que dan vuelta con eficacia en los cilindros y que les permiten ser enrolladas. Los experimentos han demostrado que este método permite que los bloques se muevan de forma relativamente rápida con unos pocos hombres.

Pero este método también tiene un disadvantage- estos cilindros ejercerían una gran presión sobre el suelo causando daños considerables a las carreteras. Las estimaciones modernas de la velocidad a la que la pirámide fue construida sugieren que los trabajadores ponen en marcha unas 40 cuadras por día. En ese caso, las carreteras, incluso bien diseñados habrían requerido un mantenimiento considerable.

Hoy, Joseph West en la Universidad del Estado de Indiana y un par de amigos sugieren un método alternativo para mover los bloques de piedra gigantes. Su enfoque reduce considerablemente la presión sobre el suelo, pero al mismo tiempo permite que los bloques se muevan significativamente con menos esfuerzo que arrastra. Incluso han puesto a prueba la idea de medir la cantidad de trabajadores de la fuerza habría tenido que usar para mover los bloques.

Su idea es muy simple. Ellos ataron unas varillas de madera a un bloque, convirtiendo su perfil desde un cuadrado en un dodecágono, que luego se puede mover más fácilmente por laminación.


West y co han puesto a prueba su idea en un modelo a escala que consiste en un bloque de hormigón la forma del prisma cuadrado. Este bloque fue de 20 cm cuadrados, 40 cm de largo y pesaba casi 30 kilos. Se adjuntan una serie de tres espigas de madera a cada cara del bloque de transformación de su sección transversal de un cuadrado a dodecágono.

Por último, se adjuntan una cuerda a la parte superior del bloque y se mide la fuerza requerida para establecer la laminación en bloque. Sus mediciones indica que el bloque experimenta un coeficiente de fricción dinámica igual a 0,3, para un movimiento de balanceo constante. Esto requeriría la tripulación para aplicar una fuerza de sólo 0,15 veces el peso de la piedra para tirar de una cuerda envuelta alrededor de la manzana.


Ellos han calculado que un equipo de trabajo de alrededor de 50 hombres entrenados serían necesarios para mover un bloque con una masa de 2,5 toneladas a una velocidad de 0,5 metros por segundo. "Para bloques completos pirámide escala, las " barras " de madera tendrían que ser puestos de orden 30 cm de diámetro, de tamaño similar a los utilizados como mástiles de barcos en el Nilo", dicen West y co.

Por supuesto, estos investigadores no abordan la cuestión de si existe alguna evidencia de que las pirámides fueron construidas de esta manera, sólo que esto ciertamente parece una buena opción, sobre todo debido a la menor desgaste por uso en las vías hacia y desde la piramide. De hecho, dicen que el mecanismo funcionaría sin un camino formal de ingeniería.

Esa es una interesante, simple idea que podría despertar el interés de los egiptólogos. De hecho, Occidente y sus colegas dicen esta idea, o algo parecido, necesita ser estudiado con más detalle. "Parecería que alguna variación de tirar los bloques debe ser considerado hoy como uno de los" mejores "y muy probablemente el método utilizado para mover las piedras de las pirámides", concluyen.

Un proyecto para un egiptólogo con un poco de tiempo libre.

Ref: arxiv.org/abs/1408.360 3: ¿Ellos (deben haber) construido las pirámides

Traducido por Google Crome
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¿Las pirámides de Egipto fueron construidas por gigantes?

Durante siglos la humanidad ha intentado calcular la manera en que personas con poca tecnología, lograron construir unos de los más grandes monumentos mundiales: Las pirámides de Egipto.
Teorías han surgido al respecto, programas inteligentes han sido creados con el fin de construirlas virtualmente y así hallar una explicación.
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A pesar de que hay algunas teorías muy convincentes, ninguna ha podido ser probada; por el simple hecho de que no hay evidencia arquelogica al respecto y la mayoria tienen puntos débiles, capaces de desplomar la teoría completa.

Sin embargo, evidencia arqueológica encontrada apunta a una explicación algo fuera de lo común. Que las pirámides de Egipto, fueron realmente, construídas por gigantes.

En cuanto a la edad de las pirámides, algunos arqueólogos dicen que después de la datación de carbono, esta parece estar alrededor de 7,000-10,000 años. Sin embargo, otro debate afirma que estás tienen tan son sólo unos pocos miles de años y los egipcios estuvieron aquí hace 3000; por lo tanto. no podrían ser más antiguas que esto.

Nueva evidencia muestra jeroglificos egipcios con gigantes al lado de humanos. ¿Por qué dibujarían los egipcios algo, a menos que fuese verdad?

En el Génesis se dice que los Gigantes (Nephilim) son “hijos de Dios” y las “hijas de los hombres.” La historia más recordada, por supuesto, es la del gigante Goliat, el cual tuvo una lucha contra David. También en Egipto están los dibujos de los pequeños seres humanos que luchan contra grandes seres humanos. Casi todas las cultura tienen nombres o dibujos de los Gigantes de diferentes épocas de la historia.

El gran reto que causa este descubrimiento
Garry Nelson tiene un artículo maravilloso y grande sobre este tema con referencias eimágenes, en el cual dice:…..
“He tratado de mantener esto dentro de la esfera de mis propias experiencias. No hay mucho más que esto. Al igual que el martillo de trineo de 64 libras que se encuentra en una mina de cobre con 3500 años de edad cerca de la ciudad de Llandudno en Gales del Norte, ejes gigantes descubiertos en Irán, la espada gigante, etc. Yo sugeriría googlear Salomón Isla de gigantes, los gigantes de pelo rojo, gigantes de Arizona, los gigantes de California, los gigantes de Ohio, los gigantes del Perú. “

Según el autor Brad Steiger, que ha escrito más de 168 libros con más de 17 millones de copias impresas. Dice en su libro “Mundos Anteriores Al Nuestro”,
“Han habido excavaciones en los Estados Unidos que han producido los restos de hombres y mujeres primitivos con más de siete pies de altura; homínidos con cuernos gigantes y doble filas de dientes. Los hombres prehistóricos con la frente y las mandíbulas fuertemente inclinadas con colmillos … En julio de 1895, una parte de los mineros que trabajan cerca de Bridal Veil Falls, California, encontraron la tumba de la mujer cuyos restos esqueléticos eran de seis pies y ocho pulgadas de largo.“

Entonces, ¿qué sucederá con estos gigantes? ¿Por qué no vemos más hoy en día? Algunas teorías podrían ser que ellos murieron durante la gran inundación, contraído enfermedades o incluso se aparearon con los humanos normales, lo que podría explicar el síndrome de gigantismo.
La pregunta es, ¿por qué los gobiernos de todo el mundo ocultan esto de la gente? Aun así, si los gigantes construyeron las pirámides de Egipto, esto explicaría cómo grandes piedras pesadas se transportaron a 100 de kilómetros de distancia, y también mostraría quien en realidad construyó Stonehenge, entonces todo tipo de preguntas surgirían, las cuales acabarían con grandes mentiras propuestas y mantenidas por los gobiernos.

Por logan brown

Fuentes: alasbarricadas.org
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Dedo gigante encontrado en Egipto

El Cairo / Basilea - ¿Qué demonios es eso? En la foto se puede ver un dedo gigante espeluznante. Lo reconocerás casi de inmediato, pero todavía tienen que mirar dos veces. Parece ser un hueso entrecortado, como si hubiese sido con un hacha.

Y muy, muy viejo. Momificado. El lugar desmorona. Gaping piel de cuero. Una división, clavo suelto. Sí, en efecto, la reliquia extraña parece ser un dedo. Pero enorme, 38 centímetros de largo. ¿Qué secreto hay detrás de esto?

BILD cuenta la emocionante historia de un descubrimiento extraño en Egipto.
Muy pocas personas tienen los dedos de fotos jamás vistas, tomadas en 1988 en la tierra de los faraones y las pirámides. BILD.de muestra por primera vez y exclusivamente en Alemania.

El fotógrafo Gregory Sporri (56), regentaba una conocida discoteca en Basilea Suiza. Su imperio incluía el "Mad Max" una tienda de culto por donde pasaron a visitarla empresarios, estrellas del FC Basilea, también David Beckham y Estefanía de Mónaco.

Su segunda pasión cambió su vida: Egipto!
En 1988 el último día de un viaje privado el investigador se puso en contacto con un hombre mayor  de una dinastía de ladrónes de tumbas. La reunión tuvo lugar a unos 100 kilómetros al noreste de El Cairo en una casa de campo en Bir Hooker. Pagando 300 $ Sporri podría echar un vistazo a el tesoro invendible de la familia del ladrón de tumbas.

El hueso estaba envuelto en harapos y la dermis era de mucha edad. Spurri a BILD.de: "Era un paquete oblongo y olía a humedad. Yo estaba atónita cuando vi la reliquia de color marrón oscuro, me dejaron que lo cogiera y también tomar fotografías, se me permitió poner un billete al lado del dedo con el fin de obtener una comparación de tamaño. "El dedo curvo estaba roto y cubierto con moho seco. "Fue sorprendentemente fácil, tal vez unos pocos cientos de gramos. Mi corazón latía en el cuello. Eso fue increíble. Por el tamaño, del dedo el cuerpo tendría que ser de unos cinco metros de altura".

El ladrón le mostró también un certificado de autenticidad y una radiografía de los años 60. El ladrón juró por todo en el nombre de Allah que no vendería el dedo. Parecía ser demasiado importante para él y su familia.

Hoy Sporri lamentó que luego voló a casa con las fotos. Durante años, el Fondo le empleó. Los científicos no estaban interesados ​​en el Fondo, que debería ser imposible. "The Relic no se ajusta a sus teorías", el descubridor dice BILD.de. No quería hacer una burla de los expertos, descansado la historia. No fue hasta 2009, regresó a la búsqueda de los antiguos árabes y la reliquia. Pero las pistas en Bir Hooker habían desvanecido.

Sporri trabajó intensamente con la reliquia, leer mitos sobre gigantes, también de contrabando de vuelta a las pirámides de Giza, entre los que son enormes, pero sin terminar sarcófagos, demasiado grande para la gente .

¿Había gigantes en Egipto? El historiador romano Flavio Josefo informó el 79 dC de tales seres en su Historia de la Guerra de los judíos: "Había gigantes, mucho más grandes y de forma diferente que las personas normales. Terrible. ¿Quién no lo ha visto con sus propios ojos, no puede creer que hayan sido tan enormes ".

Todo teoría. El hecho es que en el fondo el hueso sigue desaparecido. "Disco King" Sporri decidió 2008 cambiar de vida, dejó su trabajo, y habló del misterioso descubrimiento en su último libro "El Dios de Lost. Día del Juicio ", un thriller de misterio en el que se muestra la reliquia y una historia de ficción y en el dice supuestamente que también resuelve el misterio.

La realidad es diferente: "Yo no soy un científico", dice el autor, honestamente. "He instalado la reliquia en la novela para que sea deliberada de privar de la ciencia. El lector debe mirar la cosa misma ahora y sacar sus propias decisiones ".
Quizás haya y pronto aparezca un nuevo dedo del horror. Y los expertos quieran investigar la historia y resolver e misterio de Bir Hooker ..

Fuentes: http://www.bild.de/

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Una misión española abre una cámara intacta de más de 4.000 años en una necrópolis egipcia

La expedición dirigida por un profesor de la Universidad de Jaén encontró la tumba hace varios años y ahora ha logrado acceder al interior, donde había un ataúd con restos momificados.
Acceso al interior de la cámara sellada
Acceso al interior de la cámara sellada. UJA

Una misión española, dirigida por el profesor de Historia Antigua de la Universidad de Jaén (UJA) Alejandro Jiménez, ha conseguido abrir una cámara intacta de más de 4.000 años en las tumbas de Qubbet el Hawa, uno de los cementerios privados más importantes de Egipto.

El profesor jienense, que encontró hace varios años la cámara secreta con la ayuda del doctor Mohamed el-Bialy, por aquel entonces responsable del Consejo Supremo de Antigüedades en Asuán y Nubia, ha trabajado durante tres años para tener acceso a la gran losa de piedra pulida que sellaba la cámara, según ha explicado este lunes en Jaén durante la presentación de los hallazgos de su expedición.

Una vez retirada la losa, los excavadores han podido acceder al interior de la cámara donde había un ataúd que contenía los restos momificados de un antiguo gobernante de Elefantina de la época del reinado del faraón Amenemhat III (1818-1773 a C).

La momia escondía un secreto, según el investigador, ya que "el difunto había sido enterrado en dos ataúdes, tanto el exterior como el interior estaban decorados", pero, mientras "el exterior se encontraba muy mal debido a que había sido afectado por los xilófagos (termitas), el interior estaba en perfectas condiciones, porque estaba hecho de una madera mucho más dura".

Las inscripciones de la caja exterior identificaban al difunto como un hombre. "Sin embargo, los jeroglíficos de la caja interior se referían a la momia como una mujer".

Los estudios preliminares de la misma han determinado que se trataba de un hombre, un gobernador de Elefantina que murió de forma repentina, en torno a los 26 años, y que "al no disponer sus parientes de un ataúd preparado para un hombre utilizaron otro que estaba destinado a una mujer de la familia".

Luego introdujeron este ataúd en otra caja en la que sí realizaron las correctas inscripciones identificando al difunto como un hombre.

La cámara ha permanecido intacta durante tanto tiempo gracias a unos ladrones de tumbas, que hace varios miles de años entraron en la tumba 33 de Qubbet el Hawa en busca de tesoros y centraron su atención en un pozo adyacente a la cámara, amontonando los escombros delante de la puerta secreta que daba a la cámara.

Qubbet el Hawa es una necrópolis faraónica que se encuentra en una colina rocosa frente a la ciudad de Asuán, a orillas del Nilo y en sus tumbas descansan los restos de los nobles que gobernaron Elefantina, la provincia más al sur de Egipto.

Fuentes: ELHERALDO.ES
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La riqueza explica el auge de las religiones moralizantes

Los movimientos moralizantes que dieron origen a las principales religiones --budismo, islam, judaísmo, hinduismo y cristianismo--, surgieron casi al mismo tiempo en tres regiones de Eurasia.
Budismo
Foto: THOMAS BRESSON/WIKIMEDIA

   Un equipo de investigadores ha desarrollado un modelo estadístico basado en la historia y psicología humana que revela que el aumento de los niveles de vida en las grandes civilizaciones de Eurasia promovió la aparición de las religiones del mundo.

   "Las religiones del mundo y las espiritualidades laicas comparten probablemente más de lo que pensamos", afirma Nicolas Baumard, de la 'Ecole Normale Supérieure' de París, en Francia. "Más allá de doctrinas muy diferentes, es probable que todos aprovechen los mismos sistemas de recompensa en el cerebro [humano]", añade este autor de la investigación, que se publica este jueves en la revista 'Current Biology'.

   Hoy parece casi evidente que la religión está en el lado de las preocupaciones espirituales y morales, pero no siempre fue así, señala Baumard. En las sociedades de cazadores-recolectores y principios de los cacicazgos, por ejemplo, la tradición religiosa se centró en los rituales, las ofrendas de sacrificio y los tabúes diseñados para protegerse de la desgracia y el mal.

   Eso cambió entre los años 500 y 300 aC, una época conocida como la "era axial", cuando las nuevas doctrinas aparecieron en tres lugares en Eurasia. "Estas doctrinas destacaron el valor de la 'trascendencia personal'", escriben los investigadores, "la idea de que la existencia humana tiene un propósito, distinto del éxito material, que se encuentra en una existencia moral y el control de los propios deseos materiales, a través de la moderación (en la comida, el sexo, la ambición, etcétera), el ascetismo (el ayuno, la abstinencia, el desapego), y la compasión (ayudar, sufrir con otros)".

   Mientras que muchos estudiosos han argumentado que las sociedades a gran escala son posibles y funcionan mejor debido a la religión moralizante, Baumard y sus colegas no estaban tan seguros. Después de todo, apunta, algunos de "los antiguos imperios más exitosos tenían elevados dioses sorprendentemente no morales", en alusión a Egipto, el Imperio Romano, los aztecas, los incas y los mayas.

   En el nuevo estudio, los científicos probaron varias teorías para explicar la historia de un modo nuevo mediante la combinación de modelos estadísticos en series cuantitativas muy a largo plazo con las teorías psicológicas basadas en enfoques experimentales.

   De esta forma, vieron que la opulencia, a la que se refieren como "la captación de energía", explica mejor lo que se conoce de la historia de la religión, no la complejidad política o el tamaño de la población. Su modelo de captación de energía muestra una brusca transición hacia religiones moralizantes cuando a los individuos se les proporcionó 2.000 kcal/día, un nivel de prosperidad que sugiere que las personas estaban generalmente seguras, con techos sobre sus cabezas y un montón de comida, tanto en ese momento actual como en el futuro previsible.

   "Esto parece muy básico para nosotros hoy, pero esta tranquilidad era totalmente nueva en ese tiempo", dice Baumard. "Los seres humanos que viven en sociedades tribales o incluso imperios arcaicos a menudo experimentan hambre y las enfermedades y viven en casas muy rudimentarias. Por el contrario, el alto crecimiento de la población y la tasa de urbanización en la era axial sugiere que, para ciertas personas, las cosas empezaron a ponerse mucho mejor", argumenta.

Fuentes: EUROPAPRESS.ES
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