Mostrando entradas con la etiqueta sol. Mostrar todas las entradas

Solsticio de invierno: Llega la noche más corta del año, y la más larga

La noche del 21 al 22 de diciembre será la más larga del 2015 en el hemisferio norte y la más corta en el hemisferio sur.

   
El segundo solsticio de 2015 será el 22 de diciembre (a las 05:48h, hora peninsular española). Los solsticios son los momentos del año en los que el Sol alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo, y la duración del día o de la noche son las máximas del año, respectivamente. Este comportamiento es, además, inverso en cada hemisferio, por lo que éste será el solsticio de invierno en el hemisferio norte, y de verano en el hemisferio sur.

En la región al norte del Círculo Polar Ártico no saldrá el Sol, mientras que, en la región al sur del Círculo Polar Antártico, el Sol no se pondrá

Esto es así porque las estaciones dependen de la inclinación del eje de rotación de la Tierra respecto al plano de su órbita, y no de la mayor o menor distancia entre nuestro planeta y el Sol. Por ello, las estaciones están invertidas entre ambos hemisferios, pues cuando tenemos el día más largo en uno (y, por tanto. más horas de radiación y más concentrada), sucede lo opuesto en el otro.

El motivo de que los solsticios no ocurran exactamente el mismo día y a la misma hora cada año es  que el periodo orbital terrestre no es exacto: toma 365,2425… días en realizar un giro completo alrededor del Sol. En gran parte, esto es compensado mediante la introducción de los años bisiestos (2016, por cierto, lo es), pero siguen existiendo pequeñas diferencias horarias que hacen saltar en ocasiones un día.

 Planteemos algunas cuestiones extremas que pueden resultar ilustrativas. Por ejemplo, ¿qué ocurriría si el eje de rotación de la Tierra fuese perpendicular al plano de su órbita? Pues que el Sol siempre saldría exactamente por el Este y se pondría exactamente por el Oeste, y que las noches y los días durarían siempre lo mismo. En el caso de la Tierra, esto sólo ocurre dos días al año, los que denominamos equinoccios. Otra consecuencia notable es que no tendríamos estaciones.

Las estaciones están 'invertidas' entre ambos hemisferios: el mismo solsticio de invierno en el hemisferio norte es el solsticio de verano en el hemisferio sur

Sin embargo, la Tierra está inclinada unos 23 grados y medio y, por lo tanto, los días y las noches se suceden variando su duración de forma progresiva. En los equinoccios, la duración del día y de la noche es exactamente igual, y el Sol sale exactamente por el Este y se pone exactamente por el Oeste. Luego el Sol saldrá más al norte o al sur, hasta alcanzar una posición extrema en la que nuestra estrella parece detenerse y regresar de nuevo a la posición original. Este es el denominado solsticio, del latín solstitium o "Sol quieto". El proceso se repite de forma análoga en el sentido opuesto. Es precisamente este efecto el que permitió a Eratóstenes determinar el radio de la Tierra.

En una fecha tan señalada están ocurriendo cosas curiosas en el planeta. En la región al norte del Círculo Polar Ártico no saldrá el Sol, mientras que, en la región al sur del Círculo Polar Antártico, el Sol no se pondrá y permanecerá en el cielo girando alrededor del observador. En los polos (de forma alterna) no saldrá el Sol hasta el equinoccio, siendo de día durante seis meses seguidos de otros seis meses de noche. Otro lugar menos frío pero igualmente único es, en este caso, el Trópico de Capricornio. En él, el Sol pasará exactamente por la vertical el medio día de este solsticio, lo que ocurrirá en el Trópico de Cáncer en el próximo solsticio, dentro de seis meses.

En todas las civilizaciones, el ser humano ha sido capaz de determinar estas efemérides mediante la observación del firmamento

Los solsticios o equinoccios no necesitan de altísima tecnología para su determinación. Un palo o unas piedras, además de nuestra metódica observación del cielo (el Sol en este caso), son suficientes para determinar la fecha. Las civilizaciones más antiguas (incluso extremadamente aisladas, como puede ser la de la Isla de Pascua) ya conocían estas efemérides perfectamente, existiendo festejos relacionados con los mismos en casi todas las civilizaciones. Incluso hay quien propone que en la Edad de Piedra podrían haber poseído ya este conocimiento. La astronomía suele estar relacionada con gran número de festividades en nuestra cultura. Al igual que la Luna llena marca las fechas de la Semana Santa y de los Carnavales, puede que la Navidad o la noche de San Juan estén relacionadas con los solsticios, festejos posiblemente heredados de festividades paganas. Será difícil confirmar o desmentir este punto.

Permítanme aprovechar esta ocasión para desearles un feliz solsticio y una próspera nueva órbita.

Fuentes: elpais.com
Lea Más

La pista para saber si estallará una erupción solar

Investigadores describen un mecanismo en la corona del Sol que ayuda a prever este peligroso fenómeno.
Las erupciones solares son uno de los eventos más temidos que pueden producirse en el espacio. Imagine una explosión masiva que arroja millones de toneladas de plasma y radiación moviéndose a toda velocidad. Puede ser mortal para los astronautas y peligroso para la Tierra.

Llamarada solar en octubre de 2014 sin erupciones de plasma - NASA

Cuando las erupciones alcanzan el campo magnético que rodea nuestro planeta, el contacto puede crear tormentas geomagnéticas que perturben los servicios de telefonía y los satélites, y noqueen las redes eléctricas. Ya ha ocurrido en el pasado y puede volver a pasar, con la diferencia de que en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología los daños serían mucho mayores.

Por este motivo, la NASA, las distintas agencias espaciales y científicos de todo el mundo arden en deseos de saber cuándo una erupción se acerca y cuándo lo que parece ser el comienzo de una explosión es sólo una falsa alarma. Saber la diferencia podría afectar al calendario de futuras misiones espaciales, como los viajes a Marte, y mostrar los pasos que deben tomarse para proteger los satélites, sistemas de energía y otros equipos.

Una nueva investigación que esta semana publica la revista Nature puede arrojar luz sobre el asunto. Científicos del Princeton Plasma Physics Laboratory, del Departamento de Energía de EE.UU., han identificado un mecanismo que puede detener las erupciones antes de que abandonen el Sol. El hallazgo ayuda a distinguir, en su inicio, las explosiones que saldrán disparadas de las que fracasarán.
La mancha más grande

Las erupciones violentas, llamadas eyecciones de masa coronal, se derivan de una liberación súbita de energía magnética almacenada en la corona solar, la capa más externa de nuestra estrella. Esta energía se encuentra a menudo en las llamadas «cuerdas de flujo magnético», estructuras arqueadas masivas que pueden girar y girar como un cordel. Cuando estas estructuras de larga duración giran y se desestabilizan, pueden entrar en erupción hacia el Sistema Solar o fallar y colapsar de nuevo hacia el Sol.

Los investigadores recrearon cómo funciona la corona solar en sus experimentos de laboratorio y comprobaron que esos fallos en la expulsión del plasma se producen cuando el campo magnético guía, una fuerza que corre a lo largo de la cuerda de flujo, es lo suficientemente fuerte como para evitar que la cuerda se tuerza y se desestabilice. En estas condiciones, el campo interactúa con corrientes eléctricas en la cuerda de flujo para producir una fuerza dinámica que detiene las erupciones. Ahí está la clave.

Los investigadores creen que los físicos solares deben estar pendientes de esta actividad del campo magnético del Sol. Un candidato prometedor para el estudio es la mancha o región activa más grande en el pico del ciclo solar, ocurrido en octubre de 2014, que produjo muchas grandes llamaradas, pero sin erupciones. El análisis preliminar de esta región también ha demostrado que un número de erupciones fallidas tiene que ver con el mecanismo descubierto.

Algunos investigadores creen que es «solo cuestión de tiempo» que una tormenta solar «excepcionalmente violenta» acabe golpeando la Tierra destruyendo sus sistemas de comunicación y suministro de electricidad.

Fuentes: ABC.ES
Lea Más

¿Puede el Sol producir una «súper llamarada» que arrase la Tierra?

Los astrónomos creen que sí después de observar el descomunal fogonazo de otra estrella
Comparado con muchos de sus vecinos, el Sol es una estrella relativamente tranquila. Pero un equipo de investigadores de la Universidad de Warwick acaba de demostrar que eso podría cambiar en cualquier momento.

El Sol, de hecho, tiene todo el potencial necesario para emitir lo que los astrónomos conocen como una «súper llamarada». Un fogonazo cuyas consecuencias, por cierto, serían desastrosas para la Tierra y sus habitantes. El trabajo se acaba de publicar en la revista Astrophysical Journal Letters.

Los investigadores llegaron a esta inquietante conclusión tras observar con el telescopio espacial Kepler una descomunal llamarada en una estrella lejana y comprobar que el «súper fogonazo» seguía, sorprendentemente, patrones muy similares a los de las llamaradas solares que conocemos. Algo ciertamente preocupante, ya que las súper llamaradas que los astrónomos observan en ocasiones en otras estrellas son miles de veces más potentes que cualquiera de las registradas hasta ahora en el Sol.

La estrella en cuestión es una binaria llamada KIC9655129. Se encuentra dentro de nuestra galaxia y los científicos sugieren que las similitudes entre la súper llamarada y las llamaradas de nuestro Sol demuestran que la física subyacente podría ser la misma. Lo cual implica que también el Sol sería perfectamente capaz de producir una súper llamarada.

Una llamarada solar típica puede tener una potencia equivalente a la de cien millones de megatones (un megatón equivale a la explosión de un millón de toneladas de TNT). Pero una súper llamarada solar sería muchísimo más fuerte y podría llegar fácilmente a los mil millones de megatones. Si el Sol hiciera una cosa así, todos los sistemas energéticos y de comunicaciones de la Tierra correrían un serio peligro.

Para Chloë Pugh, del Centro para la Fusión, Espacio y Astrofísica de la Universidad de Warwick, que ha dirigido la investigación, «nuestro Sistema Solar está lleno de plasma, o gas ionizado, originado en el Sol y que es el resultado del viento solar y de otras erupciones más violentas, como las llamaradas solares. Se ha observado que otras estrellas que se parecen mucho al Sol producen en ocasiones llamaradas enormes, que conocemos como súper llamaradas. Para saber con certeza si también el Sol es capaz de producir una super llamarada catastrófica, necesitamos determinar si los procesos físicos que hay tras una llamarada común y una súper llamarada son los mismos».

Una llamarada solar común consiste en una serie de pulsos que se producen con regularidad. A menudo, esas pulsaciones se comportan como ondas, con una longitud de onda que está íntimamente relacionada con varias propiedades de la región del Sol que produce la llamarada. El estudio de esas ondas se conoce como Sismología Coronal. «En ocasiones -asegura Pugh-, las llamaradas solares contienen múltiples ondas que se superponen unas a otras. Y hemos encontrado pruebas de que esas ondas múltiples, o periodicidades múltiples, también se producen en algunas super llamaradas estelares, y que las propiedades de esas ondas son consistentes con las que ocurren durante las llamaradas que produce nuestro Sol».
Desastroso para la Tierra

Para la investigadora, «si el Sol llegara a producir una súper llamarada, sería desastroso para la vida en la Tierra. Nuestros sistemas de GPS y de comunicaciones podrían resultar severamente dañados y podría haber grandes apagones como consecuencia de las fuertes corrientes inducidas en las redes eléctricas. Por suerte, es muy improbable que las condiciones necesarias para que se produzca una super llamarada se den en el Sol, según nuestras observaciones de la actividad solar».

Para llegar a sus conclusiones, el equipo de investigadores utilizó el análisis de series temporales para detectar, en los datos recogidos por el telescopio espacial Kepler, los patrones de onda presentes en la curva de luz de la super llamarada de Kic9655129.

Anne-Marie Broomhall, coautora del estudio, explica que «cuando se produce una llamarada, lo que solemos ver es un rápido incremento de intensidad, seguido de un descenso gradual de la misma. Normalmente, la fase de descenso es relativamente suave, pero en ocasiones se producen saltos notables, que llamamos 'pulsaciones cuasi periódicas' (QPPs). Utilizamos distintas técnicas para evaluar la periodicidad y la significancia estadística de estas QPPs».

La investigación reveló en Kic9655129 no una, sino dos periodicidades significativas, con menos del 1% de probabilidad de que esas pulsaciones fueran observadas por casualidad. «A continuación, elaboramos un modelo para la curva de luz de la llamarada que describía tanto la fase de descenso como las dos periodicidades. Los dos periodos eran de 78 y 32 minutos, respectivamente. Y sus propiedades, así como sus tiempos de desintegración, eran independientes».

Para Broomhall, «la explicación más plausible para la presencia de dos periodicidades independientes es que los QPPs fueran causados por oscilaciones magnetohidrodinámicas (MHD), que se observan con mucha frecuencia en las llamaradas que produce nuestro Sol. Este resultado, por lo tanto, indica que tanto en las llamaradas solares como en las súper llamaradas estelares están involucrados los mismos procesos físicos. Y eso apoya la hipótesis de que el Sol sería capaz, en potencia, de producir una súper llamarada devastadora».

Fuentes: ABC.ES
Lea Más

La NASA ofrece más pruebas sobre los misteriosos ‘geoglifos de la estepa’

Unas extrañas figuras geométricas aparecidas en Kazajistán, que solo se pueden distinguir desde el aire, podrían tener hasta 8.000 años.Hallado un colosal monumento megalítico junto a Stonehenge

el Cuadrado Ushtogaysky en Kazajistán
Desde lo alto de los cielos de Kazajistán, la tecnología espacial ha revelado un antiguo misterio oculto en el suelo.

Las imágenes por satélite de una estepa recóndita y pelada en el norte del país revelan geoglifos colosales: figuras geométricas de cuadrados, cruces, líneas y anillos del tamaño de varios campos de fútbol, que solo se pueden distinguir desde el aire. Según los cálculos, las más antiguas se remontan hasta 8.000 años.

La figura más grande, cerca de un yacimiento neolítico, es un cuadrado gigante formado por 101 montículos, cuyas esquinas están conectadas por una cruz diagonal, y tiene una extensión mayor que la Gran Pirámide de Keops. Otra figura es una especie de esvástica de tres brazos, acabados en zigzag en sentido contrario a las agujas del reloj.

Estos geoglifos (como mínimo 260 —entre montículos, zanjas y terraplenes— dispuestos en cinco formas básicas), en la región de Turgai, en el norte de Kazajistán, fueron descritos el año pasado en una conferencia de arqueología celebrada en Estambul como unas obras únicas y desconocidas hasta la fecha.

La figura más grande, cerca de un yacimiento neolítico, tiene una extensión mayor que la Gran Pirámide de Keops

Localizados en Google Earth por Dmitriy Dey, un economista kazajo amante de la arqueología, en 2007, los denominados "geoglifos de la estepa" siguen resultando profundamente enigmáticos y prácticamente desconocidos para el resto del mundo.

Hace dos semanas, en lo que constituye la mayor señal hasta la fecha de interés oficial por investigar los yacimientos, la NASA publicó imágenes de satélite de algunas de las figuras, tomadas desde unos 700 kilómetros de altura . “Nunca había visto nada semejante; me parece extraordinario”, comenta Compton J. Tucker, un experimentado científico de la biósfera que trabaja para la NASA en Washington y que envió las imágenes, tomadas por DigitalGlobe, un proveedor de imágenes por satélite, a Dey y a The New York Times.

Ronald E. LaPorte, científico de la Universidad de Pittsburgh que ayudó a difundir los hallazgos, define la participación de la NASA como “de enorme importancia” a la hora de movilizar apoyos para una investigación más minuciosa. La pasada semana, la NASA puso en la lista de tareas de los astronautas de la Estación Espacial Internacional el tomar fotografías espaciales de la región. “Puede que la tripulación tarde un tiempo en obtener imágenes de su yacimiento, pues estamos a merced de los ángulos de elevación solar, las restricciones meteorológicas y el calendario de la tripulación”, escribía Melissa Higgins, miembro del Departamento de Operaciones de la Misión, a LaPorte en un correo electrónico.

Las imágenes tomadas por la NASA se suman a la amplia investigación que Dey recopiló este año en una conferencia en PowerPoint, traducida del ruso al inglés.

La NASA ha pedido a los astronautas de la Estación Espacial Internacional que tomen imágenes de las figuras

“No creo que la intención fuera que las observasen desde el aire”, explica Dey, de 44 años, en una entrevista desde su ciudad, Kostanay, y descarta las conjeturas descabelladas sobre alienígenas y nazis; mucho antes de la llegada de Hitler, la esvástica era un elemento de diseño antiguo y casi universal. Su teoría es que las figuras construidas a lo largo de líneas rectas sobre elevaciones constituían “observatorios horizontales para seguir los movimientos del sol naciente”.

Los científicos sostienen que Kazajistán, una vastísima exrepública soviética rica en petróleo que comparte frontera con China, se ha movido con lentitud a la hora de investigar y proteger los hallazgos, y apenas ha difundido noticias sobre ellos. “Me preocupaba que pudiese ser un fraude”, reconoce LaPorte, profesor emérito de epidemiología en Pittsburgh, que el año pasado se topó con un informe sobre los hallazgos mientras investigaba enfermedades en Kazajistán.
Sin protección de la Unesco

Con la ayuda de James Jubilee, un exfuncionario estadounidense dedicado al control de armas y ahora coordinador de ciencia y tecnología en materia sanitaria de Kazajistán, LaPorte se puso en contacto con Dey a través del Departamento de Estado, y sus imágenes y documentación pronto les convencieron de la autenticidad y relevancia de los geoglifos. Buscaron fotos de KazCosmos, la agencia espacial del país, y presionaron a las autoridades locales para que solicitaran la protección urgente de los yacimientos a la Unesco, pero sin suerte hasta la fecha.
Esvástica de Turgai
Esvástica de Turgai
La esvástica de Turgai. / DigitalGlobe / NASA

En el periodo cretácico, hace 100 millones de años, la región de Turgai estaba dividida por un estrecho que iba desde el actual Mediterráneo al Océano Ártico. Las tierras fértiles de la estepa eran un destino para las tribus de la Edad de Piedra en busca de terrenos de caza, y la investigación de Dey indica que la cultura mahandzhar, que floreció allí entre el 7.000 y el 5.000 a. C., podría tener relación con las figuras más antiguas. Sin embargo, a los científicos les sorprende que una población nómada se quedase en un mismo lugar el tiempo necesario para talar y disponer los árboles de los terraplenes, y para sacar del fondo de los lagos el sedimento con el que construir los enormes montículos, que en un principio tenían entre dos y tres metros de alto y ahora tienen un metro de alto y unos 12 de ancho.

Persis B. Clarkson, arqueólogo de la Universidad de Winnipeg que vio algunas de las imágenes de Dey, explica que estas figuras y otras similares en Perú y Chile están cambiando la concepción que tenemos sobre los primeros nómadas.

“La idea de que estos pueblos pudiesen reunir el número de personas necesario para emprender proyectos de grandes dimensiones, como crear los geoglifos de Kazajistán, ha hecho que los arqueólogos reconsideren profundamente la naturaleza y los ritmos de la organización humana a gran escala y compleja, como precursora de las sociedades sedentarias y civilizadas”, explica Clarkson.

“Se dedicó un esfuerzo ingente” a las estructuras, según confirma también Giedre Motuzaite Matuzeviciute, arqueóloga de la Universidad de Cambridge y profesora visitante de la Universidad de Vilnius, en Lituania, que el año pasado estuvo en dos de los yacimientos. Matuzeviciute afirma que no estaba convencida de definir las estructuras como geoglifos —un término aplicado a las enigmáticas líneas de Nazca, en Perú, que representan animales y plantas— porque los geoglifos “se conciben como arte, más que como objetos con una función”.

Varias de las figuras podrían ser observatorios solares del estilo de Stonehenge, en Inglaterra, y las torres Chanquillo, en Perú

Matuzeviciute y dos arqueólogos de la Universidad de Kostanay, Andrey Logvin e Irina Shevnina, debatieron sobre las figuras en el encuentro de arqueólogos europeos celebrado en Estambul el año pasado.

Al no haber material genético para analizar, pues ninguno de los dos montículos en los que se ha excavado es una tumba, Matuzeviciute explica que usó la luminiscencia estimulada ópticamente —un método para medir la cantidad de radiación ionizante— con el fin de analizar el material de construcción, y descubrió que uno de los montículos se remontaba al 800 a. C. Otros estudios preliminares dataron las primeras obras como de hace más de 8.000 años, lo que podría convertirlas en las creaciones más antiguas de este tipo halladas hasta la fecha. Otros materiales apuntan a fechas en la Edad Media.

Dey sostiene que, según algunas teorías, varias de las figuras podrían ser observatorios solares del estilo de Stonehenge, en Inglaterra, y las torres Chanquillo, en Perú.

“Todo está vinculado por el culto del sol”, explica Dey, que habla en ruso por Skype a través de un intérprete, Shalkar Adambekov, estudiante de doctorado de la Universidad de Pittsburgh.

Fue un descubrimiento por accidente. En marzo de 2007, Dey estaba en su casa viendo un programa del Discovery Channel, Pirámides, momias y tumbas, y recuerda que se dijo: “Hay pirámides por todo el mundo. En Kazajistán también debería haber”.

Acto seguido, empezó a buscar imágenes de Kostanay y sus alrededores en Google Earth. No había pirámides, pero, según cuenta, unos 320 kilómetros al sur de la ciudad vio algo igual de intrigante: un cuadrado gigante de más de 275 metros de lado, formado por puntitos y atravesado por una X punteada.
Anillo Bestamskoe
Anillo Bestamskoe
Imagen del anillo Bestamskoe. / DigitalGlobe / NASA

Al principio Dey pensó que podía tratarse de una antigua instalación soviética, quizá uno de los experimentos de Nikita Jruschov de cultivar tierra virgen para la producción de pan. Sin embargo, al día siguiente, Dey localizó una segunda figura gigante, la esvástica de tres brazos con las puntas ornamentadas, de unos 90 metros de diámetro. Antes de que acabara ese año, Dey había encontrado otros ocho cuadrados, círculos y cruces. En 2012 ya eran 19, y ahora tiene registrados 260, entre ellos varios montículos con dos líneas descendientes, llamadas “bigotes” o “mostacho”.

Antes de emprender la búsqueda de las figuras en el terreno, Dey preguntó a los arqueólogos kazajos si tenían constancia de estas formas. Recibió un no por respuesta. En agosto de 2007, llevó a Logvin y a otros científicos hasta la figura más grande, ahora conocida como Cuadrado de Ushtogaysky, en honor a la aldea más cercana.

“Era difícil, dificilísimo, comprenderlo desde el suelo”, recuerda. “Las líneas se dirigen hacia el horizonte, es imposible imaginarse de qué figura se trata”.

    No podemos excavar todos los montículos, sería contraproducente. Necesitamos tecnología moderna, como la que hay en Occidente”

Cuando excavaron en uno de los montículos no encontraron nada. “No era un cenotafio, donde hay pertenencias del fallecido”, explica. Sin embargo, no muy lejos de allí encontraron objetos de un asentamiento neolítico de entre 6.000 y 10.000 años de antigüedad, entre ellos varias puntas de lanza. Ahora, explica Dey, “el plan es construir una base de operaciones”.

“No podemos excavar todos los montículos, sería contraproducente”, dice. “Necesitamos tecnología moderna, como la que hay en Occidente”. LaPorte afirma que Dey, sus compañeros y él han intentado usar drones, como hace el Ministerio de Cultura peruano, para trazar mapas y proteger los yacimientos antiguos.

Pero el tiempo es un enemigo, sostiene Dey. Este año, una figura denominada Cruz de Koga resultó considerablemente dañada por los constructores de carreteras. “Y eso que fue después de que avisáramos a las autoridades”, subraya.

Fuentes: ELPAIS.COM
Lea Más

La NASA publica imágenes de otra enorme nave nodriza extraterrestre drenando la energía del Sol

Durante mucho tiempo han existido rumores sobre la presencia de ovnis cerca del Sol. Pero los expertos aseguran que cualquier cosa que llegue a acercarse a nuestra estrella más cercana acabaría destruida,
La NASA publica imágenes de otra enorme nave nodriza extraterrestre drenando la energía del Sol
debido a su temperatura en la superficie de aproximadamente 5.500 grados centígrados y más de 15,5 millones de grados centígrados en el núcleo. Este calor incineraría cualquier material conocido a una distancia lejana, por no hablar de la radiación que emite el Sol.

Sin embargo, los conspiranoicos dicen que si el objeto es una nave extraterrestre podría estar equipada con una tecnología avanzada con la capacidad de soportar el enorme calor solar. Estas naves serian de una civilización excepcionalmente avanzada como para crear un material lo suficientemente fuerte como para protegerse del calor y el daño del fuego, así como para mantener cualquier ser vivo en su interior a salvo de las altas temperaturas insoportables.

Pero lo más sorprendente es que la sonda espacial SOHO habría “capturado” varios de estos objetos de origen extraterrestre cerca del Sol. La NASA seria consciente de la existencia de civilizaciones con naves espaciales capaces de resistir temperaturas extremadamente altas. Aunque otras teorías conspirativas sugieren que las grandes erupciones solares que afectan a la Tierra son causadas experimentos llevados a cabo por los extraterrestres; que se alimentan de la energía solar; o que el Sol sería una especie de portal utilizado por civilizaciones extraterrestres para viajar por todo el universo.

Y de nuevo un enorme OVNI ha sido “capturado” por la sonda espacial SOHO en curso de colisión con el Sol.

Según Daily Express, la agencia espacial estadounidense publicó la semana pasada imágenes de una gran llamarada solar. Pero lo que nadie se esperaba encontrar era una nave nodriza de origen extraterrestre cerca de nuestra estrella más cercana. Publicado en YouTube por el usuario Streetcap1 el 17 de julio de 2015, y con el apoyo de Scott C. Waring, editor del sitio web UFO Sightings Daily, las imágenes parecen demostrar que la NASA es conocedora de la presencia de estas naves.

“Este objeto tiene claramente una estructura y si la NASA lo desacredita sería un insulto para la inteligencia de las personas”, según dice la descripción del video publicado por Streetcap1. “Si publican estos datos entonces deben de esperar que los expertos en ovnis encuentren las anomalías y las compartan.”

Nave nodriza extraterrestre Sol

Waring dijo que pidió opinión a los expertos de la NASA sobre esta nueva anomalía cerca del Sol, pero aún no se han pronunciado al respecto.

“Este ovni es impresionante”, dijo Waring. “Cada vez que trato de pedir a la NASA opinión sobre estos ovnis en Twitter, me ignoran. Ellos nunca han respondido y se niegan a hablar de estos ovnis gigantes cerca de nuestro sol. Estas embarcaciones a veces incluso son del tamaño de la Luna. Este nuevo OVNI es como si fuera del tamaño de Idaho, ¿todavía le importa a la NASA? Voy a volver a intentar enviar un mensaje a la NASA en Twitter. Vamos a ver si responden.”
Nave nodriza extraterrestre Sol
Waring cree que estas naves gigantescas son devoradoras de energía solar y si continuámos compartiendo nuestro Sol, no durará mucho tiempo antes de que se agote. Por su parte, la NASA asegura que todas estas anomalías en las imágenes proporcionadas por la sonda espacial SOHO son causadas por la energía liberada a todo el sistema solar durante una erupción solar, a veces con tanto poder como el equivalente a 160 billones de megatones de TNT.Nave nodriza extraterrestre drenando Sol
Sin embargo, esta nueva nave nodriza “drenando” energía solar durante una explosión solar se ha convertido en tema de conversación en las redes sociales, que como siempre ocurre en estos casos, los más escépticos aseguran que no son naves de otros mundos.  Muchos creen que los “ovnis” y otros puntos que aparecen alrededor del Sol son sólo una parte de la enorme liberación de electrones, iones y átomos durante una eyección de masa coronal. Otros creen que simplemente es una llamarada solar que crea un repentino destello en la superficie del Sol.

Pero sea cual sea la respuesta a este nuevo misterio, la realidad es que la sonda espacial SOHO ha ayudado a los astrónomos a descubrir más de 3.000 cometas desconocidos en nuestro sistema solar, pero también ha revelado algunas de las naves extraterrestres más extraordinario jamás vistas. ¿Naves extraterrestre? ¿O fenómenos ópticos causados por explosiones solares? Como siempre, tú decides.

Fuentes: Taringa.net
Lea Más

Comienza la lluvia de estrellas de las Gemínidas

La lluvia anual de meteoros Gemínidas, una de las más activas del año, comienza este fin de semana, aunque alcanzará su máximo en la noche del próximo sábado 13 de diciembre.
Las Gemínidas sobre el Teide
 
   Las Gemínidas es una lluvia que produce meteoros de velocidad moderada, brillantes en muchos casos, que puede observarse casi desde que anochece. La actividad puede alcanzar los 120 meteoros por hora, y mantenerse hasta 36 horas en ese nivel, tal como ocurrió en 1996.

   Entre las recomendaciones para poder observar este fenómeno en todo su esplendor, los expertos recomiendan "alejarse de las ciudades para evitar la contaminación lumínica, abrigarse, conseguir una silla reclinable o una hamaca y ser paciente".

LAS LLUVIAS DE 'ESTRELLAS'
   Las lluvias de meteoros se originan con los cuerpos que orbitan alrededor del Sol, como los asteroides o los cometas, que dejan "rastros" a su paso. Cuando la Tierra se cruza en su órbita con estos materiales es cuando se produce la conocida como 'lluvia de estrellas'.

   A pesar de la costumbre implantada de denominarlas como 'estrellas', realmente se trata de diferentes materiales que, al caer en la Tierra, se vuelven incandescentes por el rozamiento con la atmósfera y, por lo tanto, brillan como cuerpos celestes.

Fuentes: EUROPAPRESS.ES
Lea Más

Manchas solares de 30 veces el tamaño de la Tierra ponen en alerta a los científicos

La actividad magnética del Sol hace temer grandes erupciones de masa coronal que puedan ir dirigidas hacia la Tierra. Alcanzarían nuestro planeta en dos o tres días y pondrían en peligro las comunicaciones de satélites y sistemas de comunicación basados en la tecnología GPS
La actividad solar, fotografiada el 8 de octubre. REUTERS/NASA
El Sol está ahora en su máximo de actividad magnética y estos días están apareciendo grandes manchas solares, con un tamaño total de 30 veces el de la Tierra, lo que no ocurría desde 2003 y ha puesto en alerta a la comunidad astrofísica internacional.

Con 4.650 millones de años, el Sol presenta un ciclo de once años (en promedio) a lo largo del cual su actividad magnética varía entre un mínimo y un máximo, cuando se registran una mayor cantidad de manchas solares que se aprecian como zonas más oscuras por su menor temperatura.

El primero en observarlas con telescopio fue Galileo Galilei y se sabe que su número va desde prácticamente ninguna hasta más de cien, decreciendo de nuevo, en esos once años.

Las erupciones o fulguraciones no son lo mismo que las manchas solares, pero existe una relación. Las manchas son el almacén que proporciona las provisiones energéticas para las erupciones.

Las erupciones solares son explosiones en la fotosfera del Sol que lanzan partículas a velocidades de hasta 2.000 kilómetros por segundo

Éstas son explosiones en la fotosfera del Sol que se manifiestan con un incremento del brillo, de la energía radiativa y de la expulsión violenta de partículas cargadas eléctricamente.

Cuando hay una época de especial actividad magnética —como ahora— se producen numerosas erupciones y las partículas expedidas a 1.000 o 2.000 kilómetros por segundo pueden ocasionalmente llegar a la Tierra; son las llamadas tormentas solares.

Y es que cuando las partículas son altamente energéticas podrían vencer el escudo natural que posee la Tierra —el campo magnético o magnetosfera—, lo que podría dañar las comunicaciones —móviles, GPS, estaciones de suministro eléctrico, etc—.

A más manchas solares más erupciones: El pasado 19 de octubre, sobre las 5.57 horas española, se registró una de estas fulguraciones, al igual que el día 22, sobre las 15.28 horas.

Así lo confirma a Efe Héctor Socas-Navarro, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), quien ha precisado que por ahora lo que se ha observado son flares (fulguraciones), que de momento no han estado acompañadas de expulsión de material (CME, por sus siglas en inglés —coronal mass ejection o eyección de masa coronal—).

"No sabemos por qué algunas fulguraciones van acompañadas de CME y otras veces no. Las asociadas con CME son más peligrosas para nosotros", señala este investigador, quien agrega: "No obstante hay que estar atentos".

Según Socas-Navarro, dos de las erupciones registradas estos días han sido catalogados de clase X (las categorías dependen de la energía liberada, hay cinco y la X es la máxima).

A medida que el Sol va rotando, las manchas se acercan al centro del disco y las erupciones se producen en la línea de visión de la Tierra

El astrofísico del IAC —uno de los centros que estudian estos fenómenos— ha señalado que a medida que el Sol va rotando, estas manchas se están acercando al centro del disco y las sucesivas erupciones que se podrían producir "estarían en la línea de visión de la Tierra y más cerca de que nos afectaran".

¿El problema? Que todavía la ciencia "está lejos" de predecir las erupciones solares y la evolución de la actividad solar.

Desde que se observan las explosiones en el Sol, "disponemos de dos o tres días, lo que tardan las partículas en viajar hasta la Tierra a la increíble velocidad de miles de kilómetros por segundo".

"Así que no podemos predecir si la situación es para preocuparse o no", constata Socas-Navarro, quien añade que en este tema hay que mantener un equilibrio delicado entre el alarmismo y advertir del peligro real para nuestra tecnología "ante el que debemos estar preparados".

"Es improbable que ocurra mañana y es improbable que esta región activa lo provoque, pero algún día va a ocurrir que una erupción solar cause una tormenta geomagnética de grandes proporciones como el evento Carrington (se trata de la tormenta solar más potente jamás registrada, en 1859).

En julio de 2012 hubo una erupción que se cree fue muy parecida pero no iba dirigida hacia la Tierra, "así que esta vez escapamos", según Socas-Navarro, quien apunta que un estudio reciente estima que se da un "evento Carrington" cada cien años.


Fuentes: PUBLICO.ES
Lea Más

Venus pasará entre la Tierra y el Sol el 5 de junio

Los tránsitos de Venus son muy raros, ya que vienen en pares separados por más de cien años. Este tránsito de junio, el segundo de un par que ha comprendido de 2004-2012, no se repetirá hasta el año 2117.
     
    El 5 de junio de 2012, Venus pasará por delante del sol visto desde la Tierra, produciendo una silueta que es probable que nadie con vida lo vuelva a ver otra vez. 
     Los tránsitos de Venus son muy raros, ya que vienen en pares separados por más de cien años. Este tránsito de junio, el segundo de un par que ha comprendido de 2004-2012, no se repetirá hasta el año 2117. Afortunadamente, el evento va a ser ampliamente visible. Los observadores en los cinco continentes, e incluso una pequeña porción de la Antártida, estarán en posición para verlo. El tránsito de casi 7 horas empieza a las 22:09 (UTC) el 5 de junio.
     El horario favorece a los observadores en mitad del Océano Pacífico, donde el sol estará en todo lo alto durante la travesía. En los EE.UU., el tránsito alcanzará en su mejor momento al atardecer. Eso es bueno, también. Los fotógrafos creativos tendrán una imagen diruna de una hinchada esfera solar roja "pinchada" por el disco circular de Venus. 
    No mirar directamente.
     Los expertos aconsejan no mirar directamente al sol. Venus cubre muy poco del disco solar como para bloquear la luz cegadora. En su lugar, utilice algún tipo de técnica de proyección o un filtro solar. Un soldador de vidrio #14 es una buena opción. Muchos clubes de astronomía tendrán telescopios solares para observar el evento. 
    Los tránsitos de Venus llamaron por primera vez la atención en el siglo XVIII. En aquellos días, el tamaño del sistema solar era uno de los mayores misterios de la ciencia. La distancia relativa de los planetas era conocida, pero no sus distancias absolutas. La respuesta a la pregunta era tan misteriosa entonces como la naturaleza de la energía oscura ahora. Venus era la clave, según el astrónomo Edmund Halley. Se dio cuenta de que observando el tránsito desde varios lugares de la Tierra debería ser posible triangular la distancia a Venus. 
    La idea impulsó a los científicos que partieron en expediciones a todo el mundo para ver un par de tránsitos en el año 1760. El gran explorador James Cook fue enviado a observar uno de Tahití, un lugar tan ajeno a los europeos del siglo XVIII como la Luna o Marte puedan parecernos a nosotros ahora. Algunos historiadores han llamado a este esfuerzo internacional "el programa Apolo del siglo XVIII". En retrospectiva, el experimento entró en la categoría de las cosas que suenan mejor que lo que realmente son. 
    El mal tiempo, la óptica primitiva, la natural "confusión" de la atmósfera de Venus y otros factores impidieron a los primeros observadores la recolección de los datos que necesitaban. El momento adecuado para un tránsito tendría que esperar a la invención de la fotografía un siglo después del viaje de Cook. A finales del XIX, los astrónomos armados con cámaras finalmente midieron el tamaño del Sistema Solar como Edmund Halley había sugerido. El tránsito de este año es el segundo de un par de 8 años. 
    En junio de 2004 nadie vivo había visto un tránsito de Venus con sus propios ojos, y los bocetos dibujados a mano y fotos granulosas de los siglos anteriores apenas los preparaban para lo que iba a suceder. Los modernos telescopios solares capturaron la vista sin precedentes de la atmósfera de Venus iluminado por el fuego solar. Vieron a Venus en tránsito por la corona fantasmal del Sol. 2012 debe ser aún mejor, porque las cámaras y telescopios solares han mejorado. 
    Fuentes: Europa Press
Lea Más